¿El bronceado podría aumentar las probabilidades de endometriosis de una mujer?

VIERNES, 4 de diciembre de 2020 (HealthDay News) -- Las mujeres jóvenes que visitan los salones de bronceado de forma regular podrían tener un mayor riesgo de desarrollar endometriosis, sugiere un estudio reciente.

Los investigadores dijeron que los hallazgos, de un gran estudio de mujeres de EE. UU., no prueban que las camas de bronceado ayuden a provocar a la dolorosa afección pélvica.

¿El bronceado podría aumentar las probabilidades de endometriosis de una mujer?

Pero anotaron que el estudio podría dar a las mujeres más incentivos para evitar el bronceado bajo techo.

La endometriosis es una afección en que un tejido similar al revestimiento del útero comienza a crecer fuera del útero, con frecuencia en el revestimiento de la pelvis, los ovarios o las trompas de Falopio. Sus síntomas incluyen periodos anómalos, dolor pélvico, problemas intestinales y urinarios, e infertilidad.

La endometriosis afecta a alrededor de un 10 por ciento de las mujeres durante sus años fértiles, según la Endometriosis Foundation of America.

La causa precisa del trastorno no está clara, aunque los investigadores sospechan que hay un componente genético, dado que tiende a darse en familias.

Se sabe poco respecto a los factores de riesgo modificables, apuntó la autora principal, Leslie Farland, profesora asistente del Colegio de Salud Pública de la Universidad de Arizona, en Tucson.

En el nuevo estudio, Farland y sus colaboradores deseaban ver si la exposición a la luz ultravioleta (UV), a partir de la luz del sol o de las camas de bronceado, tenía alguna relación con el riesgo de endometriosis.

Farland dijo que su curiosidad se basaba en dos hallazgos anteriores: las mujeres con endometriosis podrían tener un riesgo más alto de cáncer de piel tipo melanoma que las demás mujeres. Y la endometriosis parece ser más común entre las mujeres con una piel "sensible al sol", que se quema con facilidad y tiende a las pecas.

Todo esto sugiere que la exposición a la UV podría estar implicada, apuntó.

En el estudio, Farland y su equipo observaron los datos de unas 116,000 mujeres de EE. UU. que participaron en el Estudio de la salud de las enfermeras II, una investigación de larga duración. Entre 1989 y 2015, casi 4,800 fueron diagnosticadas con endometriosis.

En general, las mujeres que habían usado camas de bronceado de forma regular en la adolescencia y la adultez temprana fueron algo más propensas a ser diagnosticadas con endometriosis, mostraron los hallazgos.

Las mujeres que habían usado camas de bronceado tres o más veces por año entre los 15 y los 35 años tuvieron un riesgo un 30 por ciento más alto que las no fueron usuarias, encontraron los investigadores.

Los resultados, que se publicaron en la edición en línea del 2 de diciembre de la revista Human Reproduction, no prueban causalidad.

Más bien, apuntó Farland, plantean algunas preguntas. ¿Por qué se relaciona el bronceado bajo techo a la endometriosis, y podría deberse a la inflamación o a una disfunción inmunitaria?

Una teoría sobre las causas de la endometriosis es que un sistema inmune defectuoso no logra encontrar y destruir el tejido del endometrio que crece fuera del útero.

El Dr. Dan Martin es director médico y científico de la Endometriosis Foundation of America. Afirmó que los nuevos hallazgos son una "observación interesante", pero que también son desconcertantes.

El uso de las camas de bronceado se vinculó con un riesgo más alto de endometriosis. Pero las mujeres que habían vivido en unos climas más soleados en la adolescencia y la adultez temprana mostraron una ligera reducción en el riesgo.

También hubo otro factor. Los investigadores no pudieron medir la exposición real de las mujeres a la luz del sol, pero las que sufrieron más quemaduras de sol (y presumiblemente una buena dosis de sol) tenían un mayor riesgo de endometriosis.

Farland se mostró de acuerdo en que los hallazgos parecen contradecirse. Pero, en teoría, hay una explicación, afirmó. La luz del sol (y, en específico, la radiación ultravioleta B que emite) hace que el cuerpo produzca vitamina D, que es un antiinflamatorio y ayuda a regular a la función inmunitaria.

Al contrario, las camas de bronceado implican la exposición de alta intensidad sobre todo a la radiación UVA, que los estudios han vinculado con un mayor daño en las células y un debilitamiento de la función inmunitaria.

Las mujeres con quemaduras de sol múltiples, por otra parte, podrían haber sido las que tenían una piel sensible al sol, el tipo que se vincula con un riesgo más alto de endometriosis.

Pero todo esto es especulativo, enfatizó Farland.

Martin se lo tomó todo con cierto escepticismo. Dijo que el uso de las camas de bronceado, o la residencia en los lugares soleados, podrían ser simplemente marcadores de otros factores que todavía no se han identificado y que influyen en el riesgo de endometriosis.

Además, anotó Martin, aunque un aumento relativo del 30 por ciento en el riesgo de endometriosis podría parecer sustancial, en realidad es una diferencia estadística pequeña, lo que aumenta las probabilidades de que no sea un efecto verdadero.

A pesar de los complejos hallazgos, tanto Martin como Farland apuntaron a un mensaje directo: evite las camas de bronceado.

"Ya sabemos que plantean un riesgo de cáncer de piel", dijo Martin. "Este es otro motivo potencial para evitarlas".

Farland añadió que se necesitan más estudios para comprender por qué el bronceado bajo techo se vincula con el riesgo de endometriosis, y si "una vía de la vitamina D" podría resultar protectora.

Más información

Aprenda más sobre la endometriosis en la Endometriosis Foundation of America.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Leslie Farland, ScD, assistant professor, department of epidemiology and biostatistics, University of Arizona College of Public Health, Tucson; Dan Martin, MD, scientific and medical director, Endometriosis Foundation of America, New York City; Human Reproduction, Dec. 2, 2020, online

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