¿El aumento en el daño hepático se vincula con un mayor consumo de alcohol durante los confinamientos?

VIERNES, 14 de mayo de 2021 (HealthDay News) -- Muchas personas consumían más alcohol para afrontar el estrés de la pandemia del coronavirus y las restricciones en la vida diaria, y ahora un nuevo estudio sugiere que toda esa bebida está provocando un grave aumento en las enfermedades relacionadas con el alcohol.

"La incidencia de hospitalizaciones por enfermedades gastrointestinales (GI) y hepáticas relacionadas con el alcohol aumentó de forma bastante dramática desde el inicio de los confinamientos por la COVID-19, y ha continuado durante la etapa de la reapertura", señaló el autor del estudio, el Dr. Waihong Chung, miembro de la división de gastroenterología de la Facultad de Medicina Alpert de la Universidad de Brown en Providence, Rhode Island.

¿El aumento en el daño hepático se vincula con un mayor consumo de alcohol durante los confinamientos?

"Nuestro estudio solo observó pacientes que estuvieron suficientemente graves como para acudir al hospital, pero prevemos que el problema es mucho peor en los ámbitos ambulatorios, en que los pacientes no están tan enfermos como para buscar atención... todavía", añadió Chung.

El estudio se presentará el 21 de mayo en la reunión virtual de la Semana de las enfermedades digestivas. Los hallazgos presentados en reuniones deberían considerarse preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

En el estudio, los investigadores observaron a personas que acudieron a un especialista por afecciones GI y hepáticas mientras estuvieron hospitalizadas durante las fases de confinamiento y reapertura por la COVID-19 en Rhode Island, del 23 de marzo al 10 de mayo de 2020, y del 1 de junio al 19 de julio de 2020, respectivamente. Los investigadores las compararon con las consultas que ocurrieron en los mismos periodos en 2019.

El número total de todas las consultas GI se redujo en un 27 por ciento durante el cierre, debido a las órdenes generalizadas de confinamiento, pero la proporción de las que se debían a enfermedades GI y hepáticas relacionadas con el alcohol aumentó en más o menos un 60 por ciento, lo que incluyó consultas por hepatitis o inflamación del hígado y cirrosis (cicatrización del hígado) relacionadas con el alcohol, encontró el estudio.

Aunque el número de consultas GI por todas las afecciones volvió a los niveles anteriores a la pandemia cuando Rhode Island comenzó a reabrir, la proporción de esos problemas relacionados con el alcohol aumentó en un 80 por ciento, encontró el estudio.

Además, el número de personas que llegaban al hospital con hepatitis alcohólica se multiplicó por más de dos durante la reapertura, en comparación con 2019, y más personas necesitaron procedimientos endoscópicos durante sus estadías, lo que sugiere que estaban experimentando hemorragias GI, una señal de una enfermedad más grave.

Otros síntomas de una hepatitis alcohólica grave puede incluir ictericia (que la piel y los ojos amarilleen), dolor abdominal en el cuadrante derecho donde se encuentra el hígado, náuseas, vómitos, confusión, inflamación de las piernas o heces negras.

El Dr. Steven Flamm, especialista en el hígado del Hospital Conmemorativo del Noroeste, en Chicago, explicó que "estas personas beben mucho pero nunca han enfermado, y entonces enferman mortalmente y son hospitalizadas".

Es un giro muy dramático, dijo Flamm, que no participó en el estudio. "Se ponen tan enfermos que aunque tengan miedo de salir de casa debido a la COVID-19 acaban viniendo al hospital", añadió.

No hay unos tratamientos excelentes para la hepatitis aguda relacionada con el alcohol, añadió Chung, y la única forma de evitar que progrese a la cirrosis es dejar de beber alcohol.

"Para la persona, debe ser una señal de alarma, y debe buscar ayuda para dejar de beber", instó Chung.

Aunque el estudio solo observó las admisiones al hospital en Rhode Island, "es probable que los hallazgos sean un reflejo preciso de muchas otras ciudades urbanas y suburbanas de todo EE. UU.", planteó.

Ciertamente reflejan lo que el Dr. David Bernstein, jefe de hepatología y director del Centro de Enfermedades Hepáticas Sandra Atlas Bass de Northwell Health en Manhasset, Nueva York, ve en su hospital.

"El número de personas que son admitidas al hospital en relación con el consumo de alcohol ha aumentado desde la epidemia de COVID-19, sobre todo entre los jóvenes", advirtió Bernstein, que no participó en el nuevo estudio.

De muchas formas, fue la tormenta perfecta. "Muchas personas perdieron el trabajo, o se sintieron aisladas, y se deprimieron", apuntó Bernstein. "Las licorerías se consideraron negocios esenciales, y las personas pasaron de salir una o dos veces por semana para tomarse una o dos copas de vino a beber cada noche".

Más información

Hay ayuda disponible para los problemas con el alcohol en el Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y Alcoholismo de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Waihong Chung, MD, PhD, research fellow, division, gastroenterology, Warren Alpert Medical School of Brown University, Providence, R.I.; Steven Flamm, MD, liver specialist, Northwestern Memorial Hospital, Chicago; David Bernstein, MD, chief, hepatology, director, Sandra Atlas Bass Center for Liver Diseases, Northwell Health, Manhasset, N.Y.; Digestive Disease Week, presentation, May 14, 2021

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