El alce: un peligro poco común, pero con frecuencia letal, en la carretera

El alce: un peligro poco común, pero con frecuencia letal, en la carretera

MARTES, 19 de marzo de 2019 (HealthDay News) -- Menos mal que es menos probable que los conductores de EE. UU. choquen con un alce que con un ciervo. Porque un encuentro con un majestuoso alce macho es mucho más letal, encuentra un nuevo estudio.

El motivo es simple: el alce es mucho más grande que el ciervo. Los alces pesan de 800 a 1,300 libras (de 363 a 590 kilos), y pueden llegar a medir 6 pies y 6 pulgadas (casi dos metros) a la altura del hombro. Cuando un coche choca con un alce, el impacto típicamente ocurre con las largas piernas del animal, lo que hace que el cuerpo se estrelle contra el parabrisas y el techo.

"Los choques con ciervos son mucho más comunes, pero tras controlar otros factores, nuestro modelo estadístico demostró que era 13 veces más probable que hubiera una muerte humana tras chocar con un alce", señaló el autor principal del estudio, el Dr. David Clark, del centro de investigación y evaluación de resultados del Centro Médico de Maine.

Chocar directamente con un alce con frecuencia provoca lesiones graves en la cabeza, el cuello y la cara de los ocupantes, anotó su equipo.

Cada año, hay más de 500 choques de vehículos con alces en la parte norte de Nueva Inglaterra. Los investigadores analizaron datos de Vermont, New Hampshire y Maine.

Tan solo en Maine, hubo casi 50,300 choques con ciervos y más de 7,000 con alces entre 2003 y 2017. De los choques con alces, 26 resultaron en la muerte de una persona, al igual que 10 de los choques con ciervos. Eso significa que un humano falleció en un 0.37 por ciento de los choques con alces, en comparación con un 0.02 por ciento de los choques con ciervos.

Los choques con alces ocurren con la mayor frecuencia tras la puesta del sol, y con menos frecuencia cerca del amanecer. Pero el riesgo de un choque letal con un alce es casi tres veces mayor a mediodía que en otras horas del día, quizá debido a la velocidad y a otros factores del conductor. Respecto a la estación del año, los choques con alces son más comunes a finales de primavera y en verano.

El estudio se publicó en línea en la revista Journal of the American College of Surgeons.

"Obviamente, este problema se limita a las áreas del norte de Estados Unidos, pero también es un problema significativo en Canadá y Escandinavia", comentó Clark en un comunicado de prensa de la revista.

"Los profesionales médicos en esas regiones geográficas deben ser conscientes del patrón típico de lesiones, y deberían respaldar los esfuerzos de prevención", añadió.

Los médicos deben "ser conscientes de la alta frecuencia de lesiones en la cabeza, la cara y la columna cervical de los pasajeros, que resultan del impacto directo del masivo animal contra el capó y en el compartimento de los pasajeros", añadió Clark.

A los pasajeros en ciertas marcas de coche les fue mejor que a otros, según el estudio. Un hallazgo fue que no ocurrieron muertes de humanos en 158 choques en Maine en vehículos suecos. Esto se debe a que están "diseñados específicamente para tolerar los choques entre los alces y los vehículos motorizados", escribieron los investigadores.

Más información

El Departamento de Transporte de Maine ofrece consejos de seguridad en los encuentros con la vida silvestre.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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