EE. UU. recomendará las vacunas de refuerzo para la mayoría de los estadounidenses

MARTES, 17 de agosto de 2021 (HealthDay News) -- La administración de Biden planifica recomendar que la mayoría de los estadounidenses reciban una dosis de refuerzo ocho meses tras recibir la segunda dosis de las vacunas contra la COVID-19 de Pfizer o Moderna, mientras la variante Delta, que es altamente contagiosa, avanza por el país.

Las autoridades podrían anunciar la decisión incluso esta semana, y las terceras dosis estarán disponibles para los más vulnerables ya desde mediados de septiembre, reportó el The New York Times.

EE. UU. recomendará las vacunas de refuerzo para la mayoría de los estadounidenses

Es probable que las personas que eligieron la vacuna de una sola dosis de Johnson & Johnson también necesiten una dosis de refuerzo, pero las autoridades están esperando los resultados del ensayo clínico sobre dos dosis de la compañía, que se prevén para este mes.

Los primeros refuerzos se administrarán a los residentes de los hogares de ancianos, los trabajadores de atención de la salud, y los trabajadores de emergencias. Luego vendrían las personas mayores que estaban cerca del inicio de la lista cuando comenzaron las vacunaciones a finales del año pasado, seguidas por la población general. El plan es administrar a las personas la misma vacuna que recibieron inicialmente, informó el Times.

¿Qué preocupa a las autoridades de salud de EE. UU.? Los datos de Israel siguen sugiriendo que la protección contra la enfermedad grave otorgada por la vacuna de Pfizer se ha reducido de forma significativa entre las personas mayores que recibieron su segunda dosis en enero o febrero, según el Times.

Los datos más recientes, que se publicaron el lunes en el sitio web del gobierno de Israel, muestran una erosión continua de la potencia de la vacuna de Pfizer contra las infecciones leves o asintomáticas en general, y contra la enfermedad grave entre los adultos mayores que se vacunaron a principios de año.

Una diapositiva sugería que, en las personas de a partir de 65 años que recibieron su segunda dosis en enero, la vacuna tiene ahora una efectividad de apenas alrededor de un 55 por ciento contra la enfermedad grave. Pero los investigadores anotaron que los datos tiene un amplio margen de error, y algunos dijeron que otros datos del gobierno israelí sugieren que el deterioro de la eficacia era menos intenso, señaló el Times.

"Muestra un declive bastante marcado en la efectividad contra la infección, pero todavía no está muy claro sobre la protección contra la enfermedad grave", comentó al Times el Dr. Peter Hotez, un experto en vacunas del Colegio de Medicina Baylor, en Houston, que revisó los datos.

El Dr. Jesse Goodman, exdirector científico de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU., afirmó que los datos muestran "tendencias preocupantes" que apuntan a una eficacia menguante. Pero dijo al Times que le gustaría ver unos datos más detallados de Israel, y datos que indicaran si Estados Unidos va por el mismo camino.

Las autoridades federales dijeron que es casi seguro que el programa de vacunas de refuerzo de EE. UU. siga el mismo método que el programa de vacunación inicial, apuntó el Times. Las primeras vacunas para el público general se administraron en Estados Unidos el 14 de diciembre, unos días después de que la FDA autorizara el uso de emergencia de la vacuna de Pfizer. Las personas comenzaron a recibir la vacuna de Moderna una semana más tarde.

La vía de regulación para las dosis adicionales no está clara. Pfizer presentó datos a la FDA el lunes que dijeron que mostraban la seguridad y efectividad de una dosis de refuerzo, pero los datos eran preliminares. Moderna también está explorando la seguridad y eficacia tanto de media dosis como de una dosis completa para la tercera vacuna.

Alrededor de un 60 por ciento de la población de EE. UU. ha recibido al menos una dosis, y casi un 51 por ciento están vacunados del todo, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU Esto, a su vez, ha provocado una escasez de camas en cuidados intensivos, enfermeros y otros miembros del personal de primera línea en las áreas que ya no se pueden mantener al día con la cantidad de pacientes sin vacunar.

"Es desgarrador, si se considera que nunca pensamos que volveríamos a esa situación de nuevo", lamentó Collins en Fox News Sunday. "Pero ahí estamos, con la variante Delta, que es tan contagiosa, y esta situación desgarradora en que 90 millones de personas todavía no están vacunadas, y son blancos fáciles para este virus, y este es el problema que tenemos. Vamos a sufrir mucho".

Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud (citando una falta de suministros globales de las vacunas) ha planteado objeciones a que los países más ricos sigan adelante con las vacunas de refuerzo, cuando los ciudadanos de muchos países más pobres todavía no han recibido ni una primera dosis de una vacuna.

La FDA aprueba una tercera dosis de las vacunas contra la COVID para los estadounidenses más vulnerables

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. autorizó la semana pasada una tercera dosis de "refuerzo" de las vacunas contra el coronavirus para las personas con unos sistemas inmunitarios debilitados, mientras la variante Delta, que es altamente contagiosa, continúa en aumento por todo el país.

Ampliar el uso de emergencia de las vacunas de Pfizer y Moderna debería ayudar a proteger a los pacientes que se considera que son más vulnerables a la infección con la COVID-19. La autorización incluye a las personas que se han sometido a trasplantes de órganos sólidos, y a aquellas cuyo sistema inmunitario está comprometido al mismo nivel, según la FDA.

La vacuna de Johnson & Johnson no se incluyó en la autorización debido a que todavía no hay suficientes datos sobre esa vacuna, según la agencia.

Con la aprobación de la dosis de refuerzo, ahora los médicos tendrán la flexibilidad para ofrecer dosis adicionales a los pacientes vulnerables. Alrededor de un 3 por ciento de los estadounidenses tienen unos sistemas inmunitarios debilitados, por numerosos motivos, desde unos antecedentes de cáncer al uso de ciertos fármacos, como los esteroides.

"El país ha entrado en otra ola de la pandemia de COVID-19, y la FDA es especialmente consciente de que las personas inmunocomprometidas tienen un riesgo particular de una enfermedad grave", aseguró en una declaración la comisionada en funciones, la Dra. Janet Woodcock. "Tras una completa revisión a los datos, la FDA determinó que este pequeño grupo vulnerable podría beneficiarse de una tercera dosis de las vacunas de Pfizer-BioNTech o Moderna".

"Otros individuos que están vacunados del todo están protegidos de forma adecuada y no necesitan una dosis adicional de la vacuna contra la COVID-19 en este momento", añadió Woodcock, al mismo tiempo que anotó que la agencia estaba "activamente implicada en un riguroso proceso basado en la ciencia con nuestros socios federales, para sopesar si se podría necesitar una dosis adicional en el futuro".

A pesar de la autorización, muchos científicos plantean que la población inmunocomprometida es demasiado diversa como para recomendar de manera uniforme unas dosis adicionales de la vacuna contra el coronavirus, reportó el Times.

Los estudios sí sugieren que los pacientes que, por ejemplo, han recibido trasplantes de órganos, con frecuencia muestran poca respuesta inmunitaria a la programación estándar de dosis de las vacunas, de forma que podrían beneficiarse de una tercera dosis. Un estudio reciente de investigadores canadienses encontró que una tercera dosis de la vacuna de Moderna mejoró la respuesta inmunitaria de las personas de este grupo, según el Times.

El Dr. Dorry Segev, de la Facultad de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, dijo que alrededor de la mitad de los pacientes con trasplantes no tienen respuesta de anticuerpos a las dosis actualmente autorizadas de las vacunas, señaló el Times. Su equipo estudió a 30 pacientes con trasplantes que se vacunaron pero que tuvieron unas valoraciones negativas o positivas bajas de anticuerpos [en la sangre], lo que apuntaba a una mala respuesta de su sistema inmunitario a las vacunas. Tras una dosis adicional, 14 de ellos tuvieron unas valoraciones de anticuerpos más altas.

Aunque la inmensa mayoría de los estadounidenses que se han vacunado recibieron las vacunas de Pfizer o Moderna, todavía no está claro cómo deben actuar los que tienen deficiencias inmunitarias y que recibieron la vacuna de Johnson & Johnson, según el Times.

El Dr. Dan Barouch, un virólogo del Centro Médico Beth Israel Deaconess, en Boston, que trabajó con Johnson & Johnson en el desarrollo de su vacuna, dijo que la medida de la FDA de hacer que una tercera dosis esté disponible para algunas personas con unos sistemas inmunitarios debilitados tiene sentido.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen más información sobre la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Associated Press; The New York Times

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