EE. UU. gasta más en cáncer que ningún otro país. ¿Por qué las tasas de supervivencia son bajas?

JUEVES, 2 de junio de 2022 (HealthDay News) -- Estados Unidos gasta mucho más en la atención del cáncer que ningún otro país rico, pero no experimenta un rendimiento de esa inversión en términos de las vidas que se salvan, muestra un estudio reciente.

En comparación con el país con ingresos altos promedio, los investigadores encontraron que EE. UU. gasta el doble en la atención del cáncer, más de 200 mil millones de dólares al año. Pero las tasas de mortalidad por cáncer del país siguen estando justo por encima del promedio.

EE. UU. gasta más en cáncer que ningún otro país. ¿Por qué las tasas de supervivencia son bajas?

Los expertos dijeron que los hallazgos, que se publicaron en la edición del 27 de mayo de la revista JAMA Health Forum, no son del todo sorprendentes. Es bien sabido que EE. UU. paga mucho más por los medicamentos para el cáncer, por ejemplo, de forma que se preveía un gasto cuantioso en el tratamiento para el cáncer.

"Pero fue decepcionante ver que, a pesar de esto, nuestros resultados no encabezan la lista", señaló el investigador sénior, el Dr. Cary Gross, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale.

¿Por qué todo ese gasto no resulta en unas mayores recompensas?

Gross aseguró que es probable que los altos precios de los fármacos sean un motivo importante. Si EE. UU. paga más por los mismos tratamientos para el cáncer, esto explicaría gran parte el motivo de que sus tasas de mortalidad por el cáncer no sean más bajas que las de otros muchos países.

Cuando se trata de aprobar nuevos medicamentos, dijo Gross, "la mayoría de los demás países son un poco más cautos que nosotros".

EE. UU. tiende a aprobar más tratamientos nuevos para el cáncer con una mayor rapidez que los demás países, con frecuencia sin evidencias de que mejoren la supervivencia a largo plazo de los pacientes.

A diferencia de EE. UU., otros países toman en cuenta los costos cuando toman decisiones respecto a las aprobaciones de medicamentos nuevos, y también negocian los precios de estos medicamentos. Al contrario, los medicamentos nuevos para el cáncer en general tienen un precio inicial más alto en EE. UU., y este precio usualmente aumenta con el tiempo, apuntaron Gross y sus colegas.

Esto sucede en gran medida porque Medicare, que provee seguro de salud a los estadounidenses mayores, no tiene la potestad de negociar los precios de los medicamentos.

Aparte de eso, indicó Gross, los estadounidenses con cáncer tienden a recibir un tratamiento más agresivo, y a veces se les administra quimioterapia en los últimos meses de vida, cuando no ofrece una diferencia en la supervivencia.

El Dr. William Dahut, director científico de la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society), mencionó unos puntos similares. Los medicamentos para el cáncer cuestan más en EE. UU., observó, y una gran parte del gasto se dirige a pacientes con cánceres incurables.

Alargar las vidas de las personas y proveer atención paliativa, que es un tratamiento para gestionar el dolor y mejorar la calidad de vida de otras formas, son metas importantes, enfatizó Dahut. Pero estos gastos no previenen la muerte.

En el estudio, Gross y su equipo observaron la tasa de gastos en cáncer y las tasas de mortalidad por el cáncer de 22 países con unos ingresos altos en el año 2020. En general, EE. UU. gastó el doble per cápita, en comparación con el promedio de todos los países estudiados: casi 600 dólares por persona, frente a 300 dólares.

Sin embargo, las tasas de mortalidad por cáncer de EE. UU. fueron solo un poco más bajas que la mediana, o punto medio, de todos los países estudiados: de unas 86 muertes por cada 100,000 personas, en comparación con 91 por cada 100,000.

Incluso esta pequeña diferencia desapareció una vez los investigadores tomaron en cuenta fumar: es menos común en EE. UU. que en muchos otros países, lo que ayuda a proteger a incluso más estadounidenses de desarrollar ciertos tipos de cáncer en primer lugar.

En general, nueve países tenía unas tasas de mortalidad por cáncer "ajustadas por fumar" más bajas que EE. UU., a pesar de gastar menos en la atención del cáncer: Australia, Finlandia, Islandia, Japón, Corea, Luxemburgo, Noruega, España y Suiza.

Por su parte, Dahut observó un punto positivo en estas cifras relacionadas con fumar.

"La cesación del tabaquismo ha sido esencial para reducir la mortalidad por el cáncer en EE. UU.", planteó.

Aunque esto es cierto, Gross dijo que hay que hacer más en el área de la prevención, lo que incluye abordar la alta tasa de obesidad del país, y mejorar la calidad de la dieta y los niveles de actividad física de los estadounidenses.

Tanto Dahut como Gross afirmaron que las disparidades también podrían tener un rol en las tasas de mortalidad por cáncer de EE. UU. Los estudios muestran que los estadounidenses negros e hispanos tienen unas tasas de detección más bajas de ciertos tipos de cáncer, e incluso después de que el cáncer se detecta, podrían enfrentarse a retrasos en el tratamiento.

"La atención es mucho más cara cuando el cáncer está más avanzado", dijo Dahut.

Gross también apuntó al panorama más general: aunque EE. UU. gasta mucho en la atención del cáncer, en general gasta menos que otros países ricos en programas sociales que podrían ayudar a las personas a tener unas vidas más sanas.

"Estamos dispuestos a gastar el dinero", añadió. "Pero no pienso que lo estamos invirtiendo con sabiduría".

Más información

La Sociedad Americana Contra El Cáncer ofrece consejos para reducir el riesgo de cáncer.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Cary Gross, MD, professor, medicine, Yale School of Medicine, New Haven, Conn.; William Dahut, MD, chief scientific officer, American Cancer Society, Atlanta; JAMA Health Forum, May 27, 2022, online

Comparte tu opinión