Dudas sobre el uso a largo plazo de hormonas recetadas en el cáncer de próstata recurrente

Dudas sobre el uso a largo plazo de hormonas recetadas en el cáncer de próstata recurrente

MARTES, 17 de septiembre de 2019 (HealthDay News) -- Al contrario que las directrices actuales, una nueva investigación sugiere que el uso del tratamiento de supresión hormonal a largo plazo quizá no ayude a algunos hombres que se enfrentan a un cáncer de próstata recurrente, y podría incluso resultar nocivo.

De hecho, el estudio encontró que la terapia hormonal a largo plazo se vinculaba con un aumento en el riesgo de muerte por otras causas en algunos pacientes que la recibían.

Los niveles en sangre del antígeno prostático específico (APE) podrían ayudar a predecir cuáles hombres podrían beneficiarse (y cuáles no) de la terapia hormonal a largo plazo después de una cirugía, indicó el equipo dirigido por el Dr. Daniel Spratt, del Centro Oncológico de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor.

"Encontramos que mientras más bajo era el APE, más daños experimentaba el paciente", explicó Spratt, profesor de investigación en oncología de la radiación y presidente del Programa de Investigación Genitourinaria Clínica del centro. "Mientras más alto era el APE, más probable era que el paciente se beneficiara de la terapia hormonal, porque reducía sus probabilidades de fallecer por el cáncer de próstata y resultaba en unas mejores tasas de supervivencia en general".

El estudio fue presentado el domingo en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología de la Radiación (American Society for Radiation Oncology, ASTRO), en Chicago.

Como los tumores de próstata crecen más rápidamente ante la presencia de hormonas como la testosterona, con frecuencia se ofrecen a los hombres terapias que reducen los niveles de hormonas como forma de ralentizar la propagación del cáncer. Pero esos tratamientos pueden tener efectos secundarios, por ejemplo incontinencia urinaria o disfunción sexual.

Aun así, los resultados de un ensayo clínico que se reportaron por primera vez en 2017 encontraron que, tras la extirpación quirúrgica del tumor de la próstata, añadir dos años de terapia hormonal, junto con tratamiento con radiación, parecía mejorar la supervivencia a largo plazo de los pacientes.

Esos hallazgos condujeron a la recomendación de que los hombres con un cáncer de próstata recurrente fueran tratados tanto con radiación como con terapia hormonal a largo plazo después de la cirugía.

¿Pero esos beneficios durarían? Para averiguarlo, el equipo de Spratt volvió a analizar los datos del ensayo clínico de 760 pacientes con cáncer de próstata en que se basaron las nuevas directrices. Los hombres del ensayo fueron tratados en centros a lo largo de América del Norte entre 1998 y 2003. Todos habían experimentado el regreso del cáncer tras la cirugía, y recibieron radioterapia junto con dos años de una terapia de supresión hormonal llamada bicalutamida, o un placebo "falso".

Al observar los datos más de cerca, el equipo de Spratt encontró que en los hombres que tenían unos niveles bajos de APE tras la cirugía, la terapia hormonal a largo plazo no ofrecía un beneficio para la supervivencia, y que se asociaba con el doble de riesgo de que esos hombres murieran de causas diferentes de su cáncer.

Los pacientes que tenían un APE bajo y que recibieron terapia hormonal a largo plazo también tenían de tres a cuatro veces más probabilidades de experimentar una combinación de eventos cardiacos graves y problemas neurológicos, reportó el equipo.

"Iniciamos el estudio creyendo que encontraríamos que los hombres con un APE bajo obtendrían un beneficio mínimo de la terapia hormonal, pero nos sorprendió la magnitud del daño que esos pacientes experimentaban", señaló Spratt en un comunicado de prensa de la ASTRO.

"Muchos de esos efectos secundarios se han reportado en las últimas décadas, pero demostrar esto en un ensayo clínico hasta este grado no se había hecho antes", anotó.

"Lo que mostramos por primera vez es que el nivel de APE de un paciente es un marcador predictivo", aseguró Spratt. "Es decir, se puede usar el APE de un paciente para seleccionar mejor cuáles hombres deberían recibir la terapia hormonal, y para predecir quién se beneficiará y quién no de este tratamiento, y quién en realidad podría sufrir daños con el mismo".

Spratt cree que, basándose en el nuevo análisis, las directrices clínicas para tratar a los hombres con un cáncer de próstata recurrente se deben reconsiderar.

"A los pacientes postquirúrgicos con un APE bajo les va muy bien solo con la radioterapia tras la cirugía. En realidad tienen unos muy buenos resultados a largo plazo", aseguró Spratt.

Dos expertos en la atención del cáncer de próstata dijeron que las decisiones sobre la terapia hormonal siguen siendo difíciles para pacientes y médicos, pero que el nuevo estudio ofrece algo más de claridad.

El Dr. Manish Vira es vicepresidente de investigación urológica en el Instituto de Urología Arthur Smith de Northwell Health en Lake Success, Nueva York. Apuntó que el estudio "se sumerge en aguas turbias" sobre los riesgos y los beneficios de la terapia hormonal, y que todavía hay preguntas.

"Los resultados del estudio actual quizá no sean generalizables a todas las terapias hormonales, ya que este estudio usó específicamente la bicalutamida en dosis alta", apuntó, y otros medicamentos para suprimir las hormonas podrían funcionar de forma distinta.

"Dicho esto, el estudio sugiere que para los pacientes que se someten a radioterapia con unos valores de APE más bajos, la radiación [sola] podría ser más prudente", planteó Vira.

La Dra. Elizabeth Kavaler, una uróloga, se mostró de acuerdo.

"Es un estudio muy útil, ya que ofrece a los profesionales clínicos unas directrices claras sobre cómo tratar a los hombres con un cáncer de próstata de alto riesgo que tienen un APE elevado tras la cirugía y que reciben radiación", aseguró Kavaler, que trabaja en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

"A muchos de esos pacientes les va muy bien después del tratamiento, y no necesitan más terapia hormonal, lo que salvará a muchos de ellos de los efectos secundarios que la privación hormonal provoca", añadió.

Dado que el estudio fue presentado en una reunión médica, sus hallazgos se deben considerar preliminares hasta que sean publicados en una revista revisada por profesionales.

Más información

El Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU. tiene más información sobre el tratamiento para el cáncer de próstata.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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