Dos nutrientes comunes podrían mantener al vértigo a raya

Dos nutrientes comunes podrían mantener al vértigo a raya

Tomar vitamina D más calcio adicionales podría reducir las probabilidades de desarrollar una forma debilitante de vértigo, muestra una investigación reciente.

El estudio coreano se enfocó en el vértigo postural paroxístico benigno (VPPB), una sensación repentina de que todo da vueltas, que comúnmente es provocada por un cambio en la posición de la cabeza. Según los autores del estudio, alrededor de un 86 por ciento de las personas que tienen este tipo de vértigo encuentran que afecta a sus vidas, e incluso que resulta en tener que faltar días al trabajo.

Con frecuencia, la afección se puede remediar al someterse a un tipo específico de movimiento de la cabeza bajo la supervisión de un médico, según el investigador, el Dr. Ji-Soo Kim, del Colegio de Medicina de la Universidad Nacional de Seúl.

Pero los nuevos hallazgos sugieren ahora que, para las personas con VPPB, "tomar un complemento de vitamina D y calcio es una forma sencilla y de bajo riesgo de prevenir la recurrencia del vértigo", señaló en un comunicado de prensa de la Academia Americana de Neurología (American Academy of Neurology).

Kim añadió que el tratamiento "es particularmente efectivo si se tienen unos niveles iniciales bajos de vitamina D".

Un experto de EE. UU. dijo que el estudio amplía a datos anteriores que respaldan la terapia.

Este estudio "representa las mejores evidencias hasta la fecha de que un sencillo tratamiento de venta libre para esta afección común, que afecta a los adultos de a partir de 50 años, es seguro y efectivo", afirmó el Dr. Anthony Geraci, director de medicina neuromuscular de Northwell Health en Great Neck, Nueva York.

En su estudio, el equipo de Kim reclutó a más de 900 personas con VPPB. Los participantes se dividieron en dos grupos. En el primer grupo, los que tenían unos niveles bajos de vitamina D (por debajo de 20 nanogramos por mililitro) recibieron complementos con 400 unidades internacionales de vitamina D y 500 miligramos de calcio, dos veces al día, mientras que los que tenían unos niveles más saludables de vitamina D (equivalentes o mayores a 20 ng/mL) no recibieron complementos.

El segundo grupo no recibió complementos, sin importar sus niveles de vitamina D.

El resultado fue que las personas que tomaron los complementos experimentaron una reducción del 24 por ciento en su tasa de vértigo, en comparación con las que no tomaron los complementos, encontraron los investigadores.

El mayor beneficio se observó entre los que tenían una mayor deficiencia inicial de vitamina D. Las personas cuyos niveles de vitamina D eran inferiores a 10 ng/mL observaron una reducción del 45 por ciento en la recurrencia del vértigo, mientras que aquellas cuyos niveles de vitamina D eran de 10 a 20 ng/mL experimentaron una reducción de apenas un 14 por ciento, encontraron los investigadores.

En general, un 38 por ciento de las personas que tomaron vitamina D y calcio experimentaron otro episodio de vértigo, frente a un 47 por ciento de las que no los tomaron.

"Nuestros resultados son emocionante porque, hasta ahora, ir al médico y hacer que realizaran los movimientos de la cabeza ha sido la forma principal para tratar el vértigo postural paroxístico benigno", comentó Kim. "Nuestro estudio sugiere que un tratamiento barato y de bajo riesgo como las pastillas de vitamina D y el calcio podría ser efectivo para prevenir este trastorno común, que recurre comúnmente".

Geraci anotó que ya hay buenos motivos para incluir más vitamina D y calcio en la dieta.

"Ya se había mostrado que los efectos beneficiosos de los complementos de vitamina D y calcio mejoran la salud cardiovascular, la salud ósea y reducen las fracturas debidas a las caídas en las personas mayores", anotó.

El Dr. Sami Saba es neurólogo del Hospital Lenox Hill, en Great Neck, Nueva York. Dijo que "el tratamiento estándar para el VPPB es una maniobra de reposicionamiento que devuelve a los cristales del oído interno que se han desplazado a su lugar adecuado".

Pero, añadió Saba, "los síntomas con frecuencia recurren tras la maniobra, y hasta ahora no ha habido ningún tratamiento comprobado para prevenir la recurrencia".

La vitamina D más calcio podría cambiar la situación, aseguró Saba, y la lógica apoya al tratamiento.

"Los cristales del oído interno, u otoconias, estén hechos en parte de carbonato de calcio, y la vitamina D es esencial para el metabolismo del calcio, de forma que el mecanismo del tratamiento tiene sentido", aseguró.

El informe aparece en la edición en línea del 5 de agosto de la revista Neurology.

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