Despidos y pérdidas: la COVID-19 deja a los hospitales de EE. UU. en crisis financiera

Despidos y pérdidas: la COVID-19 deja a los hospitales de EE. UU. en crisis financiera

MIÉRCOLES, 6 de mayo de 2020 (HealthDay News) -- La pandemia de COVID-19 ha hecho un daño económico incalculable en Estados Unidos: los negocios cierran y las personas se aíslan en casa para intentar ralentizar la propagación del coronavirus, que es altamente infeccioso.

Quizá piense que los hospitales y los sistemas de salud son inmunes a esta ola de ruina financiera, dado que ninguna industria es más esencial en la guerra de EE. UU. contra la pandemia.

Pero se equivocaría.

La industria de la atención de la salud experimentó una reducción estimada de 500 mil millones de dólares en los ingresos en el primer trimestre de 2020, comentó el Dr. David Shulkin, exsecretario de Asuntos de Veteranos y expresidente y director ejecutivo del Centro Médico Beth Israel Deaconess, en la ciudad de Nueva York.

"Sin duda, las finanzas de nuestros hospitales, sistemas de salud y proveedores de atención de la salud en general han sufrido de forma significativa durante esta crisis", señaló Shulkin en una entrevista de HealthDay Live Stream. "En general, el hospital promedio ha experimentado una reducción del 40 al 45 por ciento en los ingresos operativos en este periodo".

En respuesta, los hospitales y las compañías de atención de la salud han anunciado una ola de despidos y recortes.

  • La Clínica Mayo dijo que recortará 1.6 mil millones de dólares en pagos a los empleados tras sufrir una pérdida de ingresos de 3 mil millones de dólares, lo que incluye despidos u horarios reducidos para unos 30,000 miembros del personal.
  • Quest Diagnostics despedirá a casi uno de cada 10 empleados, es decir, a más de 4,000 personas, tras un declive en las pruebas que no se relacionan con el coronavirus.

Estos recortes podrían parecer incongruentes, dados los informes noticiosos de las salas de emergencias desbordadas de casos de COVID-19 y los hospitales que se quedan sin camas en las zonas epidémicas, observó Leighton Ku, director del Centro de Investigación en Políticas de Salud de la Universidad de Washington.

Pero la respuesta de EE. UU. a la pandemia ha impactado al negocio de la atención de la salud de una forma muy parecida a como ha afectado a otras industrias, indicaron Ku y Shulkin.

Menos procedimientos electivos

Los procedimientos electivos conforman más o menos un tercio de todos los ingresos por pacientes internos de los hospitales, según un editorial reciente que se publicó en la revista Journal of the American Medical Association. Según un estimado, los hospitales ganan 700 dólares más por una admisión electiva que por una admisión a través del departamento de emergencias.

Casi todos los procedimientos electivos se han detenido bajo las órdenes de cierre que buscan fomentar el distanciamiento social, incluyendo las lucrativas cirugías para tratar las lesiones ortopédicas, los problemas cardiacos y las situaciones cosméticas, observó Ku.

"Son algunas de las cosas que tendían a ser los núcleos de la rentabilidad", dijo Ku.

La Asociación de Hospitales de Illinois (Illinois Hospital Association) estimó que las cancelaciones y retrasos relacionados con la COVID-19 hacían que los hospitales perdieran 1.4 mil millones de dólares al mes, según la Asociación Americana de Hospitales (American Hospital Association).

También hay una reducción alarmante en el número de personas que acuden al hospital para el tratamiento de emergencia del accidente cerebrovascular (ACV), el ataque cardiaco y otras enfermedades graves, añadió Shulkin.

"Los pacientes están evitando los hospitales debido a la preocupación de infectarse", dijo Shulkin.

El Centro de Accidentes Cerebrovasculares de la Universidad de Alabama en Birmingham (UAB) experimentó una reducción del 50 por ciento en los casos de ACV en el mes pasado, aunque está ubicado en el "centro del cinturón de ACV del Suroeste de Estados Unidos", comentó el Dr. Mark Harrigan, neurólogo de la UAB.

Las visitas a emergencias en Chattanooga, Tennessee, se han reducido en un 45 por ciento entre los adultos y en un 71 por ciento entre los niños en comparación con estas fechas el año pasado, según la Asociación Americana de Hospitales.

"Esto es tanto más desconcertante para las personas como un poco más aterrador, porque se trata de los tipos de procedimientos que no se deben posponer", enfatizó Ku.

Los costos del EPP minan a los presupuestos

Al mismo tiempo, los hospitales han tenido que dedicar recursos para proteger tanto a sus empleados como a los pacientes entrantes de la infección con la COVID-19, dijo Ku.

Por ejemplo, "las mujeres siguen teniendo bebés", aseguró Ku. "Y ahora hay que implementar procedimientos adicionales para proteger a las madres y a los bebés".

Todo esto suma casi 1.3 mil millones de dólares de pérdidas al mes para los hospitales de Ohio, 600 millones de pérdidas al mes en los hospitales de Virginia, y 100 millones de dólares perdidos para los hospitales de Montana durante las tres primeras semanas de la pandemia, reportó la Asociación Americana de Hospitales.

Los paquetes de estímulos federales aprobados proveerán unos 175 mil millones de dólares, es decir, alrededor de un 35 por ciento de los ingresos perdidos, a la industria de la atención de la salud en el primer trimestre de 2020, comentó Shulkin.

"El resto tendrá que provenir de unas duras decisiones que los hospitales deberán tomar", aseguró Shulkin.

La reapertura en fases de las economías estatales podría ayudar a los resultados financieros de la atención de la salud, al relanzar los procedimientos electivos y otras actividades clínicas que se pararon o redujeron durante los cierres, planteó Shulkin.

"Comenzamos a ver esta reapertura en las partes del país que parecen ser seguras", dijo Shulkin.

Pero esto podría ser demasiado tarde para algunos hospitales, sobre todo los que están ubicados en las partes rurales de EE. UU., anotó Ku.

"Los hospitales rurales ya tenían problemas, incluso antes de que sucediera todo esto", lamentó Ku. "Quizá las pérdidas actuales sean lo que los empuje al precipicio. No me sorprendería enterarme de que esto provocara la bancarrota de algunos hospitales rurales o muy pequeños".

Sin duda alguna la atención de la salud sufrirá un grave revés financiero como resultado de la COVID-19, advirtió Shulkin. "Pero todavía no se sabe qué tan malo será. Esto en realidad lo determinará lo que suceda con las infecciones", añadió.

"Si vemos una segunda ola o un resurgimiento de las infecciones, tendremos que volver a parar algunas de esas actividades electivas, y eso hará más daño a los hospitales y a los proveedores de salud", concluyó Shulkin.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la COVID-19.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

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