Cuánto ayuno es suficiente para que la "dieta del ayuno" funcione

Cuánto ayuno es suficiente para que la "dieta del ayuno" funcione

Limitar el consumo de comida a un horario restringido cada día podría ayudar a las personas a perder algo de peso, encuentra un estudio de tamaño reducido.

Y restringir el consumo de comida a seis horas podría funcionar igual de bien que el periodo más estricto de cuatro horas, encontraron los investigadores.

En un ensayo de ocho semanas de duración, los investigadores encontraron que cualquiera de las dos dietas con "restricción de tiempo" ayudó a las personas obesas a perder algo de peso, alrededor de un 3 por ciento de su peso corporal inicial, en promedio. Pero aunque últimamente estas dietas se han puesto de moda, parecían funcionar de la manera tradicional: al reducir las calorías de las personas que hacían la dieta.

La alimentación en horario restringido se considera como una forma de ayuno intermitente, explicó Krista Varady, una de las investigadoras del estudio. El principio es sencillo. Las personas se limitan a comer entre ciertas horas del día, y entonces ayunan (con la excepción del agua y de bebidas sin calorías) durante el tiempo restante.

La táctica se ha popularizado, en gran parte porque es fácil de seguir, señaló Varady, profesora de nutrición de la Universidad de Illinois, en Chicago.

No hay que contar calorías, explicó, y las personas pueden comer lo que deseen.

"Simplemente hay que estar atento al reloj", dijo Varady. "Parece que les gusta mucho más a las personas que otras dietas".

El problema es que no ha habido muchas pruebas científicas de que comer en un horario restringido funcione. La investigación con animales ha sugerido que el ayuno intermitente, en general puede tener una amplia variedad de efectos: desde reducir los marcadores de inflamación en el cuerpo, hasta cambiar la conformación de las bacterias intestinales y fomentar la pérdida de peso.

Pero, apuntó Varady, los ratones de laboratorio no son seres humanos. Y los tipos de ayuno a los que se someten los animales de laboratorio en realidad no reflejan lo que las personas experimentan en una dieta de horario restringido.

En el nuevo estudio, Varady y sus colaboradores evaluaron dos planes de alimentación. En uno, las personas comían entre las 3 p.m. y las 7 p.m., y ayunaban el resto del día. La otra dieta permitía alimentarse durante un periodo más amplio, de 1 p.m. a 7 p.m.

Esos horarios se eligieron por motivos prácticos, apuntó Varady. "A las personas les gusta cenar con su familia".

Los investigadores asignaron al azar a 58 personas a seguir una de la dos dietas de horario restringido, o a seguir con su rutina usual de dieta y ejercicio.

A lo largo de ocho semanas, ambos grupos de las dietas perdieron alrededor de un 3 por ciento de su peso corporal, en promedio, mientras que el grupo de comparación mantuvo su peso. El periodo más corto de cuatro horas no fue más efectivo que el más largo.

En general, los grupos de las dietas no mostraron cambios en los marcadores de inflamación en la sangre. Pero sí redujeron calorías de su ingesta diaria usual: unas 550 al día, en ambos grupos. Varady dijo que cree que esto explica del todo la pérdida de peso.

Entonces, ¿por qué no simplemente reducir calorías de la dieta de la manera tradicional?

"Las personas se hartan de contar calorías", observó Varady. "Esto lo simplifica".

Eso no quiere decir que tener un horario reducido para comer sea fácil. En las primeras una o dos semanas, las personas tienden a sufrir dolores de cabeza, mareo y náuseas, y algunas se dan por vencido, según Varady.

Pero, apuntó, una vez el cuerpo se ajusta al nuevo horario de alimentación, esos síntomas desaparecen.

Aunque, como todas las dietas, no es para todos, enfatizó Varady. Por ejemplo, las persona que toman medicamentos que se deben tomar junto con la comida quizá no puedan restringir su horario de alimentación. Y las personas que hacen ejercicio por la mañana quizá tengan dificultades para renunciar a la comida hasta la tarde, de forma que quizá sea necesario cambiar la rutina.

Tampoco está claro qué tan bien podrían generalizarse los hallazgos actuales, apuntó la Dra. Emily Gallagher, profesora asistente de medicina, endocrinología, diabetes y enfermedades óseas de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York. Gallagher no participó en la investigación.

El grupo del estudio consistió en gran medida de mujeres de 40 y tantos años, dijo Gallagher, de forma que quizá los resultados difieran en los hombres, o en las mujeres de otras edades, por ejemplo.

Otra pregunta importante, dijo, es si las personas pueden cumplir la dieta en el "mundo real", y mantener cualquier pérdida de peso inicial.

Varady comentó que el plan de alimentación no puede ser tan solo una solución rápida, en que las personas pierden peso y luego vuelven a sus antiguas costumbres.

Y aunque, técnicamente, la dieta permite cualquier comida, es probable que no sea aconsejable comer comida basura durante cuatro horas cada día.

"La calidad de la dieta es importante para la salud", añadió Varady. "Sigue siendo importante que coma menos alimentos procesados y más frutas y verduras".

Los hallazgos se publicaron el 15 de julio en la revista Cell Metabolism.

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