Las personas expuestas al coronavirus ¿tendrán una inmunidad duradera?

Las personas expuestas al coronavirus ¿tendrán una inmunidad duradera?
Muchos expertos creen que existen motivos para cuestionar el potencial de inmunidad duradera. | Foto: GETTY IMAGES

Si te infectaste con el nuevo coronavirus (COVID-19) y ya te has recuperado, ¿eres inmune al virus? Esta pregunta esencial determinará la forma en que muchos países retomen sus actividades administrativas, comerciales y sociales. Desafortunadamente, aun no hay una respuesta clara.

Según explican los especialistas, es demasiado pronto para decir si la primera ola de supervivientes de COVID-19 permanecerán inmunes al virus durante un período apreciable. El director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE. UU., el doctor Anthony Fauci, cree que hay buenas probabilidades de que las personas desarrollen una inmunidad tras la infección.

"Estamos haciendo una suposición, que creo razonable, de que este virus no está cambiando mucho. Si nos infectamos en febrero o marzo y nos recuperamos, creo que, en septiembre u octubre, la persona que estuvo infectada estará protegida. No lo sabemos con un 100% de certeza, pero es una conjetura razonable".

Sin embargo, el doctor Greg Poland, director del Grupo de Investigación en Vacunas de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, comentó que también existen motivos para cuestionar el potencial de inmunidad duradera contra el COVID-19.

El experto señaló que el nuevo coronavirus pertenece a una familia de virus que tienen un historial muy dispar respecto al sistema inmunitario humano. "Con los cuatro betacoronavirus estacionales que circulan y provocan todas las infecciones respiratorias superiores que se ven en los consultorios, esas personas pierden la inmunidad en unos meses o entre uno y dos años", apuntó Poland. Por eso, es normal contraer el resfriado común una y otra vez.

Esto sucede porque el cuerpo utiliza una estrategia relativamente sencilla para combatir a los coronavirus del resfriado común, la cual no parece producir una impresión duradera en la memoria del sistema inmunitario.

Otros casos

Las enfermedades más peligrosas por los coronavirus, el SRAS (síndrome respiratorio agudo y grave) y el MERS (síndrome respiratorio de Oriente Medio), parecen producir una inmunidad que potencialmente dura más tiempo. Sin embargo, los datos que respaldan esto son limitados, ya que ambos virus infectaron a muchas menos personas que el COVID-19.

Según un estudio de 2007, publicado en la revista Emerging Infectious Diseases, un grupo de 176 supervivientes al SRAS portaron niveles altos de anticuerpos durante un promedio de dos años, pero parece que su respuesta inmunitaria comenzó a menguar al tercer año.

Mientras que otro estudio más pequeño, de nueve trabajadores de la atención de la salud en Arabia Saudí, encontró una gran variabilidad en la respuesta de anticuerpos al MERS, según un informe de 2016 publicado en la Emerging Infectious Diseases.

Los investigadores detallaron que dos pacientes que desarrollaron una neumonía grave relacionada con el MERS tuvieron una respuesta de anticuerpos persistente que duró más de un año y medio. Pero otros pacientes que no desarrollaron infecciones graves no obtuvieron niveles altos de anticuerpos contra el MERS, haciendo que cualquier inmunidad fuera potencialmente de corta duración.

Una investigación con animales, que todavía no ha sido revisada por profesionales, muestra que los anticuerpos en monos Rhesus que tuvieron COVID-19 los protegieron de infectarse al ser expuestos nuevamente al virus, reportó un grupo de científicos chinos en el sitio web BioRxiv.

Poland espera que el COVID-19 produzca una inmunidad duradera en las personas que enferman de gravedad. "Se contrae una infección bastante fuerte, y creo que eso provoca una respuesta inmunitaria más equilibrada que espero que tenga más probabilidades de conducir a una inmunidad resistente de mayor duración", comentó.

Sin embargo, también explicó que el corto periodo de incubación del COVID-19, de cuatro a cinco días en promedio, significa que la infección quizá no sea suficientemente fuerte en algunas personas como para proteger contra la infección en el futuro.

Amesh Adalja, experto sénior del Centro de Seguridad de la Salud Johns Hopkins, en Baltimore, comentó que, lamentablemente, ver si las personas que superan la COVID-19 son inmunes al virus conllevará un tiempo. "Es probable que tengamos algunas pistas en las próximas semanas, pero quizá tener una comprensión firme de qué requiere la inmunidad tome más tiempo".

Pruebas de anticuerpos

Ese tipo de prueba mostraría quién se ha expuesto al virus, e incluso detectaría a personas que nunca hayan mostrado síntomas. Monitorizar a esas personas permitiría a los científicos averiguar cuánto tiempo dura la inmunidad al COVID-19.

Actualmente, pruebas de anticuerpos que recibieron la aprobación acelerada de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) están llegando al mercado, pero los expertos afirman que todavía no se puede confiar en ellas. Esto se debe a que fueron aprobadas sin ensayos clínicos adecuados para determinar su precisión.

"El lado positivo es que tenemos la prueba. El lado negativo es que no sabemos qué tan bien funcionará", comentó la doctora Angie Caliendo, vicepresidenta ejecutiva de medicina de la Facultad de Medicina Alpert de la Universidad de Brown, en Rhode Island.

Los laboratorios deben asegurarse que las pruebas detecten de forma precisa a los anticuerpos que se dirigen al COVID-19, sin responder también a los anticuerpos creados para combatir a virus similares, explicó la doctora Kim Hanson, experta en enfermedades infecciosas de la Universidad de Utah, en Salt Lake City.

"Nos hacemos responsables de intentar determinar qué tan bien funcionan esas pruebas", dijo Hanson. Su laboratorio ya ha estado evaluando muestras de sangre durante semanas para determinar la precisión de estas pruebas.

Incluso tras establecer que las pruebas de anticuerpos son efectivas, los médicos todavía no sabrán si una persona con unos niveles altos de anticuerpos específicos contra el COVID-19 es de verdad inmune, advirtió el doctor Carlos Del Río, presidente de salud global de la Facultad de Salud Pública Rollins de la Universidad de Emory, en Atlanta.

El experto ejemplificó con que las personas con VIH desarrollan anticuerpos contra el virus, pero que esos anticuerpos no ofrecen ningún nivel de inmunidad. "Tener los anticuerpos no significa tener inmunidad", explicó.

Para complicar las cosas, el sistema inmunitario humano también tiene otras formas de vencer a las infecciones que no dependen de los anticuerpos. "Es importante recordar que no toda la inmunidad se basa en los anticuerpos, y que hay otras ramas del sistema inmunitario que podrían ser capaces de rechazar a un virus ante una segunda exposición", dijo Adalja.

Todos los problemas que confrontan los investigadores que intentan evaluar la inmunidad contra la COVID-19 se resaltan en los informes recientes de Corea del Sur, de pacientes que parecen haber enfermado con una segunda infección del nuevo coronavirus.

Jeong Eun-kyeong, director general de los Centros para el Control de Enfermedades de Corea del Sur, dijo en una conferencia de prensa que les preocupa que el COVID-19 pudiera "reactivarse" en esos pacientes, de una forma muy parecida a las infecciones con la varicela infantil, que pueden permanecer desactivadas durante décadas y luego provocar culebrilla en las personas mayores.

Los expertos en enfermedades infecciosas de EE. UU. se muestran escépticos en este momento respecto a los informes de segundas infecciones de COVID-19, sobre todo dado que las pruebas del virus han tenido fallos.

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