¿Cuándo se deben retirar las armas de fuego a alguien con demencia?

¿Cuándo se deben retirar las armas de fuego a alguien con demencia?

MARTES, 8 de mayo de 2018 (HealthDay News) -- Un diagnóstico de demencia con frecuencia provoca conversaciones sobre cómo mantener a esa persona segura a medida que la enfermedad avanza, pero una preocupación grave de seguridad que quizá con frecuencia se pasa por alto es la propiedad de armas de fuego.

Aproximadamente entre un 40 y un 60 por ciento de las personas con demencia tienen acceso a las armas de fuego en sus hogares, según un editorial publicado en la edición del 7 de mayo de la revista Annals of Internal Medicine. Y las armas de fuego son la forma más común en la que las personas con demencia se suicidan.

Las decisiones sobre la seguridad de las armas de fuego son similares a las decisiones que hay que tomar cuando las personas con demencia ya no pueden conducir, plantearon los autores.

"En mi mundo ideal, las personas dirían lo que quieren que suceda y quién quieren que retire las armas de fuego cuando llegue el momento. Las personas pueden crear un fideicomiso de armas de fuego", señaló la autora principal del editorial, la Dra. Emmy Betz, profesora asociada de medicina de emergencia en la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado.

"Pero con frecuencia no hay un punto claro a partir del cual se sabe que es peligroso, y para las personas es un tema difícil de afrontar. Nadie quiere herir a la persona con demencia, y los proveedores no sacan el tema porque quizá les preocupe ofender a las personas", dijo.

Cuando hay un arma de fuego en la casa, además del riesgo de suicidio, el arma también pone a los seres queridos y a otros cuidadores en riesgo de que les disparen si una persona con demencia sufre de delirios o tiene alucinaciones.

Y aceptar esa idea puede ser muy difícil para los familiares, dijo Betz.

Beth Kallmyer, vicepresidenta de atención y respaldo de la Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association), se mostró de acuerdo en que la conversación sobre en qué momento retirar las armas de fuego puede ser dura.

"Se les está quitando algo, una parte de su autonomía. Los familiares no desean hacerlo. Se debe respetar la autonomía siempre que se pueda, pero no cuando choca con la seguridad", dijo.

"El Alzheimer no es solo una pérdida de memoria. También es una pérdida del juicio y de la función ejecutiva y de la comprensión de las situaciones contextuales", explicó Kallmyer.

¿Qué pueden hacer las familias para mantener a todo el mundo seguro, incluso a la persona con demencia?

Es probable que eso dependa de qué tan avanzada esté la demencia. Con las personas en las primeras etapas de la demencia, las familias pueden involucrar a su ser querido y quizá fijar una fecha de retirada de las armas de fuego.

"Cuando se puede implicar a la persona con Alzheimer en el proceso, los empodera mucho más. Puede decir algo como 'quizá llegue un momento cuando no puedas manejar un arma de fuego. Quiero que me digas qué quieres que haga con tus armas de fuego en ese momento'. Las personas siempre deben planificarse para hacer la cosa más segura que puedan. Lo mejor es sacar las armas de fuego de la casa, pero cada situación es distinta", dijo Kallmyer.

Si se trata del principio de la enfermedad y la persona es cazadora, un familiar podría decirle "retiremos las armas de fuego ahora" y ponerse de acuerdo para traerlas de nuevo en cacerías supervisadas, planteó.

Una vez la enfermedad haya avanzado a las etapas moderadas o severas, probablemente ya no sea factible implicar a la persona con demencia en el proceso de toma de decisiones. En ese punto, hay que sacar las armas de fuego de la casa, guardarlas bajo llave, guardarlas en un lugar distinto de la munición, cargarlas con munición falsa o desactivar el gatillo, aconsejaron los autores del editorial.

Tanto Betz como Kallmyer dijeron que desactivar el gatillo podría poner a la persona con demencia en riesgo si en algún momento sacan su arma de fuego mientras están en contacto con la policía. Las autoridades policiales no tendrán ninguna forma de saber desde cierta distancia si el arma de fuego se ha desactivado.

"No se trata de que la policía o el gobierno quiera confiscar sus armas de fuego, sino de la forma en que la familia afronta la situación. Sería magnífico tener una orientación o un programa específico de un grupo como la Asociación Nacional del Rifle (National Rifle Association)", anotó Betz.

El editorial también ofreció recomendaciones para las evaluaciones que los médicos realizan a los pacientes. "El rol del profesional clínico es ayudar a las familias a conectar con la información que necesitan", señaló Betz.

Kallmyer anotó que ahora Medicare ofrece un beneficio de planificación de la atención médica por el tratamiento de la demencia, de forma que los médicos reciban un reembolso por el tiempo que pasan aconsejando a las familias sobre qué anticipar a medida que la enfermedad avance, y qué problemas de seguridad deben abordar.

"Nunca es demasiado pronto para tener una conversación sobre las armas de fuego", dijo Kallmyer. Añadió que si necesita ayuda sobre qué decirle a su ser querido, la Asociación del Alzheimer ofrece una línea telefónica de asistencia las 24 horas del día en el (800) 272-3900.

Más información

La Asociación del Alzheimer ofrece varios folletos descargables que tratan sobre temas específicos de la seguridad, entre ellos la seguridad de las armas de fuego.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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