Como la gripe, quizá la COVID-19 resulte estacional

Como la gripe, quizá la COVID-19 resulte estacional

MARTES, 2 de febrero de 2021 (HealthDay News) -- ¿Podría la COVID-19 evolucionar para fluctuar con las temporadas, como la influenza? Una nueva investigación sugiere que tal vez sí.

A principios de la pandemia, algunos expertos sugirieron que el SARS-CoV-2 (el virus que causa a la COVID-19) podría comportarse como muchos otros coronavirus, que circulan más en otoño e invierno.

Para averiguar si podría ser cierto, los investigadores analizaron datos de la COVID-19 de 221 países, que incluyeron los casos, las tasas de mortalidad, las recuperaciones, las tasas de las pruebas y las hospitalizaciones. Los investigadores encontraron una firme asociación con la temperatura y la latitud.

"Una conclusión es que la enfermedad podría ser estacional, como la gripe. Esto es muy relevante respecto a lo que podríamos prever de ahora en adelante, después de que la vacuna controle a estas primeras olas de la COVID-19", señaló el autor sénior del estudio, Gustavo Caetano-Anollés, profesor del Instituto C.R. Woese de Biología Genómica de la Universidad de Illinois, en Urbana-Champaign.

El mismo equipo de investigación identificó antes a las áreas en que el genoma del virus SARS-CoV-2 está pasando por una mutación rápida.

Unos virus similares experimentan aumentos estacionales en las tasas de mutación, de forma que los investigadores buscaron conexiones entre las mutaciones en el SARS-CoV-2 y la temperatura, la latitud y la longitud.

"Nuestros resultados sugieren que el virus está cambiando a su propio ritmo, y que las mutaciones se ven afectadas por factores aparte de la temperatura o la latitud. No sabemos exactamente cuáles son esos factores, pero podemos decir ahora que los efectos estacionales son independientes de la conformación genética del virus", comentó Caetano-Anollés en un comunicado de prensa de la universidad.

Se necesita más investigación para aprender más sobre cómo el clima y las distintas estaciones podrían afectar a las tasas de COVID-19, añadió el equipo.

Los autores del estudio sugirieron que los sistemas inmunitarios de las personas podrían tener un rol. El sistema inmunitario puede ser influido por la temperatura y la nutrición, lo que incluye a la vitamina D, que tiene un importante rol en la inmunidad. Con una menor exposición al sol en invierno, la mayoría de las personas no producen suficiente vitamina D.

"Sabemos que la gripe es estacional, y que nos da un descanso en verano. Esto nos da la oportunidad de crear la vacuna contra la gripe para el siguiente otoño", dijo Caetano-Anollés. "Mientras todavía estamos en medio de una pandemia furiosa, ese descanso es inexistente. Tal vez aprender a fomentar nuestro sistema inmunitario podría ayudarnos a combatir a la enfermedad, mientras nos esforzamos por alcanzar al siempre cambiante coronavirus".

El estudio aparece en la edición en línea del 26 de enero de la revista Evolutionary Bioinformatics.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen más información sobre la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: University of Illinois at Urbana-Champaign, news release, Jan. 27, 2021

Comparte tu opinión