Ciertos anticoagulantes pueden aumentar el riesgo de sangrado 'retardado' después de una lesión en la cabeza

MARTES, 30 de noviembre de 2021 (HealthDay News) -- Los anticoagulantes más antiguos, en especial los que se toman en combinación con una dosis baja diaria de aspirina, se asocian con un riesgo más alto de hemorragia cerebral y muerte después del alta hospitalaria en los pacientes tratados por una lesión en la cabeza, muestra una investigación reciente.

El riesgo se redujo cuando los pacientes tomaban uno de los anticoagulantes más nuevos, dijeron los autores de un estudio que se presentó el martes en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de Norteamérica (Radiological Society of North America, RSNA), en Chicago.

Ciertos anticoagulantes pueden aumentar el riesgo de sangrado 'retardado' después de una lesión en la cabeza

"La conclusión es que tomar cualquier anticoagulante junto con la aspirina aumenta de forma significativa el riesgo de hemorragia cerebral retardada, mientras que tomar uno de los nuevos anticoagulantes sin la aspirina reduce el riesgo de forma significativa", señaló el Dr. Robert Glatter, médico de medicina de emergencias del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York. Glatter no participó en la nueva investigación.

El estudio incluyó a más de 1,000 pacientes con un traumatismo en la cabeza, con una edad promedio de 77.5 años, que tomaban anticoagulantes y que fueron evaluados de lo que los médicos llaman "hemorragia intracraneal retardada", un sangrado cerebral que en general ocurre en un plazo de 48 horas después de que una TC no muestre señales de hemorragia.

Poco menos de la mitad de los pacientes tomaban un anticoagulante antiguo como la warfarina (Coumadin) o clopidogrel (Plavix), mientras que el resto tomaban anticoagulantes más nuevos como el apixabán (Eliquis), rivaroxabán (Xarelto) y dabigatrán (Pradaxa).

El estudio fue dirigido por el Dr. Warren Chang, neurorradiólogo y director de investigación del Instituto de la Imagen de Allegheny Health Network, en Pensilvania. Su equipo encontró que la tasa general de hemorragia retardada fue del 1.9 por ciento y la tasa general de muerte del 0.3 por ciento.

Pero de los 20 pacientes que desarrollaron una hemorragia retardada, 15 tomaban un anticoagulante más antiguo y todas las muertes se produjeron en pacientes que tomaban los anticoagulantes más antiguos, afirmó el grupo de Chang.

Más de un tercio de los pacientes del estudio también tomaban aspirina diaria en dosis bajas. Nueve de los 15 pacientes que sufrieron una hemorragia retardada y que tomaban los anticoagulantes más antiguos también tomaban aspirina, encontró el estudio.

"La tasa de hemorragia retardada fue mayor en los pacientes que tomaban los anticoagulantes más antiguos, en comparación con los medicamentos más nuevos, y significativamente más alta en los pacientes que tomaban aspirina además de los medicamentos más antiguos", dijo Chang en un comunicado de prensa de la RSNA.

La RSNA señaló que, con una población que envejece, aumenta la cantidad de personas que toman anticoagulantes para prevenir accidentes cerebrovasculares (ACV) y otros problemas.

En base a sus hallazgos, los investigadores recomiendan TC de seguimiento en los pacientes con un traumatismo en la cabeza que no tengan una hemorragia intracraneal inicial pero que tomen alguno de los anticoagulantes antiguos, así como los que toman cualquier anticoagulante junto con la aspirina.

Glatter estuvo de acuerdo en que quizá sea necesario repetir los escáneres cerebrales.

"Cualquier paciente que tome anticoagulantes también debe someterse a una evaluación neurológica exhaustiva, con una atención especial en las señales físicas de traumatismo en la cabeza, una función cognitiva alterada y la alteración del paso o el equilibrio", señaló. "La presencia de cualquiera de estos hallazgos obliga a una observación y un posible ingreso para realizar exámenes neurológicos seriados y repetir las imágenes cerebrales".

Glatter también cree que ciertos tipos de pacientes pueden tener un riesgo más alto de hemorragia cerebral no diagnosticada después del alta. Entre ellos se incluyen las personas mayores que viven solas en casa con una falta de seguimiento, problemas para caminar o ver, y un entorno inseguro del hogar en el que pueden ocurrir caídas fácilmente.

"Estos riesgos inherentes deberían ser parte de la toma de decisiones compartida con los pacientes y sus familias", concluyó Glatter.

Dado que estos hallazgos fueron presentados en una reunión médica, deben considerarse preliminares hasta que sean publicados en una revista revisada por profesionales.

Más información

La Academia Estadounidense de Médicos de Familia (American Academy of Family Physicians) ofrece más información sobre las lesiones en la cabeza.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Robert Glatter, MD, emergency medicine physician, Lenox Hill Hospital, New York City; Radiological Society of North America, news release, Nov. 30, 2021

Comparte tu opinión