El vapeo aumenta con gran rapidez entre los jóvenes

El vapeo aumenta con gran rapidez entre los jóvenes

El número de estadounidenses que usan cigarrillos electrónicos se está disparando, sobre todo entre los jóvenes, encuentra un estudio reciente.

Casi 14 millones de adultos de EE. UU. vapeaban en 2018, un aumento frente a poco más de 11 millones de adultos en 2016. El aumento se observó en todos los grupos socioeconómicos, encontraron los investigadores.

"Un creciente número de individuos están usando cigarrillos electrónicos, sobre todo en los grupos de menor edad, lo que sugiere que más individuos se están haciendo adictos a los cigarrillos electrónicos, en lugar de solo experimentar con ellos, haciendo que el aumento en la adopción entre los individuos que no fuman tabaco sea incluso más preocupante", señaló la investigadora principal, la Dra. Olufunmilayo Obisesan, miembro postdoctoral del Centro Ciccarone de Prevención de la Enfermedad Cardiovascular de Johns Hopkins, en Baltimore.

"El aumento en el uso de los cigarrillos electrónicos entre los individuos con otras conductas de salud riesgosas también es preocupante, sobre todo ante el brote de lesiones pulmonares asociadas con el uso de los cigarrillos electrónicos o el vapeo, que se ha vinculado con el vapeo de tetrahidrocannabinoides [THC]", advirtió. El THC es el principal ingrediente psicoactivo de la marihuana.

Entre 2016 y 2018, los adultos jóvenes de 18 a 24 años fueron la población de más rápido crecimiento que comenzó a usar cigarrillos electrónicos. El uso de los cigarrillos electrónicos en ese grupo de edad aumentó de un 9 por ciento en 2016 a un 15 por ciento en 2018, y el uso entre los estudiantes aumentó de un 6 por ciento en 2016 a un 12 por ciento en 2019.

El uso de los cigarrillos electrónicos aumentó incluso más entre las personas que nunca habían fumado cigarrillos tradicionales: de más de un 1.4 por ciento en 2016 a un 2.3 por ciento en 2018, encontraron los hallazgos.

Además, las personas que realizaban otras conductas de riesgo (como beber alcohol y fumar marihuana) fueron más propensas a usar cigarrillos electrónicos, apuntaron los investigadores.

En el estudio, los investigadores recolectaron los datos de más de un millón de estadounidenses que participaron en el Sistema de vigilancia de los factores de riesgo conductuales de 2016 a 2018.

"El aumento en el uso de los cigarrillos electrónicos entre los adultos de EE. UU., en particular del uso diario, refleja el potencial adictivo de los cigarrillos electrónicos", afirmó Obisesan. "Notar esto es muy importante, sobre todo para los jóvenes y los individuos que los usan ahora o que están pensando en usarlos como medio de experimentación".

El informe se publicó en la edición en línea del 8 de septiembre de la revista JAMA Internal Medicine.

Stanton Glantz, profesor de medicina del Centro de Control, Investigación y Educación del Tabaco de la Universidad de California, en San Francisco, dijo que el aumento en el uso de los cigarrillos electrónicos es preocupante, debido a que los riesgos para la salud de los cigarrillos electrónicos son similares a los riesgos vinculados con los cigarrillos tradicionales.

"Creo que ahora algunas cosas están bastante claras, en términos de las enfermedades pulmonares. Los cigarrillos electrónicos son igual de malos que los cigarrillos. Uno sigue aspirando partículas ultrafinas, metales pesados y sabores que tienen una alta toxicidad pulmonar", advirtió.

Glantz también apuntó que el daño que los cigarrillos electrónicos pueden provocar en los pulmones también podría hacer que las infecciones con la COVID-19 sean más graves.

El uso de los cigarrillos electrónicos también se ha vinculado con un aumento en el riesgo de enfermedad cardiaca, y, en experimentos con animales, con el cáncer y el daño en el ADN, añadió.

Para Glantz, la conclusión es que los cigarrillos electrónicos no son una alternativa segura a los cigarrillos regulares, y con frecuencia conducen a un uso doble.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. tiene la autoridad para regular los cigarrillos electrónicos, y podría en realidad prohibirlos, aseguró Glantz.

"La FDA puede simplemente decir que no permitirá la venta de esos productos", dijo. "Para vender los cigarrillos electrónicos en Estados Unidos, hay que tener lo que se conoce como una orden de mercadeo. Si la FDA no concede la orden de mercadeo, el producto no se puede vender. Si el producto no se puede vender de forma legal, esto resuelve el problema".

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