Aumenta la vacunación en EE. UU. ¿Tendrán los estadounidenses un 'pasaporte de vacunación'?

MIÉRCOLES, 17 de marzo de 2021 (HealthDay News) -- Se han administrado docenas de millones de vacunas contra la COVID-19 a los estadounidenses, y aumenta la presión para que haya un "pasaporte de vacunación", que permitiría a las personas inmunizadas del todo viajar con más libertad y disfrutar con una mayor facilidad de otros aspectos de la vida de antes de la pandemia.

Más de dos docenas de organizaciones comerciales de aerolíneas, sindicatos laborales y la Cámara de Comercio de EE. UU. han pedido a la Casa Blanca que "establezca una directriz uniforme" para un método de prueba de la inmunidad contra la COVID-19, según una carta que enviaron la semana pasada al coordinador de la respuesta al coronavirus de la Casa Blanca, Jeff Zients.

Aumenta la vacunación en EE. UU. ¿Tendrán los estadounidenses un 'pasaporte de vacunación'?

Otros países están incluso más adelantados. Por ejemplo, Israel ya emite un pase verde para las personas inmunizadas, que les permite un acceso exclusivo a los eventos deportivos, conciertos, gimnasios, hoteles y restaurantes.

Las ventajas de un programa de pasaporte son obvias: fomentar el turismo y revigorizar unas economías muy afectadas por la pandemia.

"Inevitablemente, creo que se crearán estos pasaportes, porque las personas están ansiosas por volver a una sensación de normalidad", comentó la Dra. Mahshid Abir, investigadora sénior en políticas de los médicos de RAND Corp. "Tanto desde el lado de la oferta como de la demanda, hay un ímpetu por reencaminar el turismo y los viajes, y volver a algún tipo de normalidad".

Pero los pasaportes de vacunación presentan muchas desventajas preocupantes, tantas que la Organización Mundial de la Salud (OMS) se opone a ellos, y hasta ahora la Casa Blanca no ha querido intervenir.

La semana pasada, el director de emergencias de salud de la OMS, el Dr. Michael Ryan, dijo a los medios noticiosos que los pasaportes de vacunación no deberían usarse como un requisito para los viajes debido a "unos problemas prácticos y éticos reales".

Y el lunes, Andy Slavitt, asesor sénior del equipo de respuesta a la COVID-19 de la Casa Blanca, dijo en una reunión de prensa que "mantener esos datos y hacer esto no es un rol del gobierno", cuando se le preguntó sobre los pasaportes de vacunación.

"Pero sí creemos que cuando se haga, hay una forma correcta y una forma que no es tan buena", continuó Slavitt. "Y la forma correcta es que debe ser privado, que los datos deben ser seguros, que el acceso al mismo debe ser gratuito, que debe estar disponible tanto en formato digital como impreso y en varios idiomas, y que debe ser de código abierto".

Un medio de persuasión

Otro beneficio potencial de requerir un pasaporte de vacunación para viajar, comer en un restaurante o asistir a un concierto de rock sería que presionaría a algunas personas que se muestran renuentes ante las vacunas a vacunarse, dijo Abir.

"Quizá anime a las personas a ponérsela para poder seguir adelante y disfrutar de aspectos de la vida que se están perdiendo", comentó.

Pero estos pasaportes también podrían empeorar las desigualdades en todo el mundo, crear preocupaciones sobre unos fraudes descontrolados y la violación de la privacidad, y al final no ayudar a frenar la pandemia, advirtió el Dr. Howard Koh, profesor de la Facultad de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard, y exsecretario asistente de salud de la administración de Obama.

"Podría conducir a muchas consecuencias accidentales, sobre todo relacionadas con una ampliación de las divisiones en nuestra sociedad", dijo Koh.

En primer lugar, los científicos no saben lo suficiente sobre la inmunidad que ofrece la vacunación como para saber cuánto tiempo sería válido un pasaporte de este tipo, señaló.

"Un pasaporte de vacunación no necesariamente es un pasaporte de inmunidad", aclaró Koh. "Todavía no sabemos exactamente cuánto durará la inmunidad. La inmunidad podría durar muchos años, o ser muchísimo más breve".

En cuanto a los pasaportes de vacunación utilizados para viajar entre países, debe haber algún tipo de acuerdo sobre cuáles vacunas son válidas y qué información se requeriría en el documento, añadió Koh.

La suspensión de la vacuna de AstraZeneca en varios países europeos, debido a preocupaciones sobre los coágulos sanguíneos, muestra que este no es un problema teórico. Cada país ha estado aprobando distintas vacunas para sus poblaciones, y no está claro qué podría significar esto para los viajeros.

"Si alguien viene aquí y su pasaporte dice que recibió la vacuna de AstraZeneca, ¿qué significa esto respecto a tener un pasaporte estandarizado?", preguntó Koh.

Podrían surgir fraudes y disparidades

La forma que adoptaría un pasaporte de vacunación es otra pregunta abierta.

El pase verde de Israel tiene formato tanto electrónico como impreso, pero algunos expertos en los viajes han dicho que será imposible ampliar el programa de pasaportes de vacunación a menos que el documento tenga formato digital. ¿Qué significa esto para las personas mayores que no sepan mucho de tecnología, o para las personas pobres que no puedan permitirse un teléfono inteligente?

"Ya se ha visto lo difícil que ha sido para las poblaciones de personas mayores navegar en los sitios web para obtener acceso a las vacunas", advirtió Koh. "Se trata de otra forma de disparidades de las que estamos siendo testigos, no solo respecto a los ingresos, sino también a la edad".

Por otra parte, un pasaporte impreso sería vulnerable a los fraudes a menos que se emita como un documento del gobierno a prueba de falsificaciones, como una licencia de conducir, que resultara difícil de duplicar para las personas, anotó Abir.

Globalmente, un pasaporte de vacunación utilizado para viajar fomentaría el resentimiento contra los países más ricos que tendrán acceso primero a la inmunización contra la COVID-19, añadió Abir, hasta un punto que podría tener "implicaciones de seguridad nacional".

"Si todo el mundo sabe que las personas que viajan al extranjero desde Estados Unidos son las personas vacunadas, y se dirigen a destinos donde quizá no todo el mundo esté vacunado, ¿cuáles serán los sentimientos hacia esos turistas en esos países?", se preguntó Abir.

Esto es parte del motivo de que la OMS se opone actualmente a los pasaportes de vacunación, aseguró Ryan.

"Creo que hay unas consideraciones prácticas y éticas reales que los países tendrán que resolver, porque si el acceso a la vacuna es desigual, entonces la inequidad y la injusticia se pueden arraigar más en el sistema si continuamos tomando decisiones sobre lo que las personas pueden y no pueden hacer, dónde pueden y no pueden ir, basándonos en la vacunación, cuando la vacunación en sí no es algo a lo que todo el mundo tiene el mismo acceso", apuntó Ryan.

Hay un argumento final contra los pasaportes de vacunación, dijo Koh: no hay evidencias de que unos documentos de este tipo frenarían la propagación de la COVID-19.

"Si fuera una forma de reducir la transmisión, sería un resultado ideal, pero todavía no tenemos ninguna evidencia al respecto", dijo Koh. "Hay demasiados factores críticos que se desconocen. Cuando comenzamos a observar esto, lo complejo que puede ser nos hace sentirnos humildes".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre el programa nacional de vacunación contra la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Mahshid Abir, MD, senior physician policy researcher, RAND Corp.; Howard Koh, MD, MPH, professor, Harvard T.H. Chan School of Public Health, Boston

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