Alyssa Milano está perdiendo el cabello debido a la COVID-19

Alyssa Milano está perdiendo el cabello debido a la COVID-19

Cuando la actriz Alyssa Milano enfermó del nuevo coronavirus en marzo, sus síntomas fueron las señales clásicas de la COVID-19: fiebre, dolor de cabeza, pérdida del olfato, opresión en el pecho, dificultades extremas para respirar y malestar estomacal.

"Sentía que me moría", publicó Milano, que tiene 47 años, en Twitter.

Esos síntomas han persistido, e incluso se han ampliado e incluyen al vértigo, las palpitaciones cardiacas, la pérdida de la memoria, confusión, alteraciones de la menstruación y malestar general.

La buena noticia es que Milano, estrella de varias series de televisión (como "Who's the Boss," "Melrose Place" y "Charmed") dijo que por fin se está recuperando. La mala noticia es que ahora la COVID-19 está haciendo que se le caiga el pelo.

"Así estoy perdiendo el pelo por la COVID-19", declaró Milano, que volvió a Twitter el domingo para publicar un video de su calvario.

Se ve cómo pasa un cepillo lentamente por su pelo. Un minuto después, tiene una gran mata de pelo en la mano.

"Solo quería mostrarles la cantidad de pelo que estoy perdiendo como resultado de la COVID", comentó.

¿Qué sucede?

"Un efluvio telógeno", explicó el Dr. Patrick Angelos, un cirujano plástico y reconstructivo certificado por la junta que trabaja en Charleston Plastic Surgery, en Carolina del Sur.

Angelos, especialista en restaurar el pelo, dijo que la afección se caracteriza por "una pérdida temporal [del cabello], que se piensa que es un mecanismo de defensa para ayudar al cuerpo a conservar la energía vital, los nutrientes para combatir la infección [o] recuperarse de un traumatismo".

Es poco probable que la COVID-19 en sí sea una causa directa de la afección, comentó. Más bien es "probable que sea una respuesta inmunitaria y sistémica, provocada por la reacción del cuerpo al virus".

Esto significa que el grado de pérdida del pelo "podría variar basándose en [el] grado de infección y en el sistema inmunitario distinto de cada persona y su respuesta al virus", dijo Angelos.

En cuando al mecanismo subyacente de la pérdida, Angelos explicó que "en la persona promedio, en cualquier momento dado, un 85 por ciento de los cabellos están en crecimiento activo". Normalmente, el 15 por ciento restante están en la fase telógena, lo que esencialmente significa que están descansando, apuntó.

"En el efluvio telógeno, el porcentaje [de cabellos] que están descansando aumenta a un 30 por ciento, que es una diferencia notable", añadió Angelos. Y esto significa que si bien perder unas 100 hebras de pelo al día es en realidad "bastante normal", la afección aumenta esta pérdida a unas 300 hebras al día.

Pero Angelos ofreció cierto consuelo a Milano y a otros pacientes con COVID-19 que podrían quedarse horrorizados al ver cómo su pelo se cae.

"Es poco probable que una persona pierda todo el cabello", dijo. "Ver cómo se caen grandes cantidades de pelo puede ser desconcertante. Pero serán reemplazados por nuevos cabellos, y las áreas de la pérdida volverán a llenarse".

¿Hay algo que los pacientes puedan hacer para frenar la marea una vez comienza la pérdida?

"La primera línea de defensa sería encontrar y reparar la fuente del estrés o el traumatismo para minimizar el daño", aconsejó Angelos. Pero cuando la fuente del estrés es una enfermedad que no tiene cura, es más fácil decirlo que hacerlo.

Aconsejó enfocarse en mantener una dieta saludable, descansar bastante y evitar fumar, ya que la ingesta de metales pesados puede empeorar la pérdida del pelo.

Los pacientes también pueden pensar en unos tratamientos médicos más sofisticados, anotó. Un procedimiento de este tipo es la "terapia de plasma rico en plaquetas", que conlleva extraer y procesar la sangre del propio paciente antes de inyectarla directamente en el cuero cabelludo. La esperanza es que aumentar el flujo sanguíneo a los folículos pilosos haga que el cabello crezca.

Si un paciente no quiere elegir esa opción, Angelos reiteró que la pérdida del cabello debido a la COVID-19 es una afección reversible, y que, en general, el pelo se restaura por completo en un periodo de entre seis meses y un año.

Esto podría ofrecer algo de esperanza a Milano, que todavía está perdiendo pelo.

Pero mientras tanto, ofreció un consejo a su legión de seguidores en Twitter: "usen la bendita máscara".

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