Alergias alimentarias: hacer la prueba o no hacer la prueba

Alergias alimentarias: hacer la prueba o no hacer la prueba

MIÉRCOLES, 14 de febrero de 2018 (HealthDay News) -- Aproximadamente un 5 por ciento de los niños y el 4 por ciento de los adultos estadounidenses tienen una alergia alimentaria, pero hay muchos más que están haciendo las pruebas de forma innecesaria.

Unas pruebas concretas de sangre y de pinchazos en la piel pueden ayudar a detectar las alergias alimentarias. Pero el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE. UU. las recomienda solo para las personas que hayan tenido reacciones alérgicas inmediatas, las que tengan un cierto tipo de inflamación del esófago, o las que tengan una dermatitis atópica entre moderada y severa, en que aparece un sarpullido en la piel.

No está justificado que se haga la prueba para afecciones como la fiebre del heno, la dermatitis leve y la urticaria sin una causa aparente.

Si usted sospecha que tiene una alergia alimentaria, lleve un registro de estos detalles sobre cada alimento en cuestión:

  • ¿Cuántos minutos pasaron desde que comió el alimento y la aparición de los síntomas?
  • ¿Cuánta cantidad del alimento comió antes de que aparecieran los síntomas?
  • ¿Ha comido este alimento antes y no tuvo una reacción?
  • ¿Siempre tiene una reacción con ciertos alimentos?
  • ¿Tomar medicamentos para la alergia, como un antihistamínico, alivia los síntomas?

Conozca los alérgenos alimentarios más habituales:

  • Huevos
  • Leche
  • Cacahuates
  • Nueces de árbol
  • Trigo
  • Marisco
  • Pescado
  • Soya

Tenga en cuenta que el único modo de diagnosticar una alergia alimentaria de forma concluyente es un desafío alimentario oral, una prueba que puede ponerle en riesgo de una reacción alérgica grave. Así que lo debe hacer un profesional de atención de la salud experimentado.

Las alergias mal diagnosticadas pueden llevar a deficiencias nutricionales, ansiedad y a unos gastos médicos elevados. Así que hable con su médico sobre otras opciones, como llevar un registro de la comida, antes de empezar el proceso de las pruebas.

Cuando los investigadores evaluaron a las personas que se hicieron las pruebas en una clínica, solo una tercera parte tenía antecedentes médicos que sugerían que estaba justificado hacer las pruebas de alergias alimentarias, y sin embargo casi la mitad ya evitaban comer ciertos alimentos. Cuando se examinó a los pacientes más de cerca, casi el 90 por ciento de los que evitaban alimentos pudieron volver a introducir a al menos uno de ellos en su dieta.

Más información

El Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE. UU. ofrece una completa guía para el diagnóstico y el manejo de las alergias alimentarias.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

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