AHA News: Los problemas de comer en el trabajo -- resueltos

AHA News: Los problemas de comer en el trabajo -- resueltos

LUNES, 4 de noviembre de 2019 (American Heart Association News) -- Pocas comidas disgustan tanto como la hora del almuerzo durante el trabajo. Sacamos algo de una bolsa de papel o del horno de microondas, o comemos algo insípido en la cafetería, rápido y entre juntas. Es algo que relacionamos más con la frustración que con la nutrición.

Una encuesta en línea realizada por Harris Poll para la American Heart Association y Aramark, empresa de servicio de alimentos, le puso cifras a esa frustración: más de la mitad de la fuerza laboral indicó que es trabajoso comer almuerzos saludables y el 91% tuvo interés en lograr que así lo fueran.

Las personas pueden encontrar muchas formas para comer bien, dijo Maya Vadiveloo, profesora asistente de nutrición y ciencias de los alimentos de la Universidad de Rhode Island en Kingston. Incluso, las soluciones pueden quedar no solo al alcance de los trabajadores y empleados, sino también de parte de los establecimientos que sirven comida en los lugares de trabajo.  

Primero hay que comenzar con saber que el almuerzo es "tremendamente importante", indicó Vadiveloo, miembro del Consejo de Estilo de Vida y Salud Cardiometabólica de la AHA.

"Todos tenemos cierto número de calorías que debemos consumir diariamente para mantener el cuerpo con energía plena y obtener la nutrición que necesitamos. Por otra parte, solo tenemos unas cuantas oportunidades durante el día para lograrlo".

En vista de que la mayoría de la gente no desayuna con verduras, el almuerzo es una oportunidad importante para ingerir las cinco porciones diarias mínimas recomendadas.

Eso es más fácil decirlo que hacerlo. Si solo tiene quince minutos para comer entre tareas, es probable que no integre una comida balanceada, agregó Vadiveloo. También están las cosas atrayentes que se ofrecen por lo general en la cafetería de la compañía o en los establecimientos de comida rápida.

"Muchas barras de ensalada se miran muy tristes", comentó; y luego tienen que competir para llamar la atención en lugares que también "huelen a pan recién horneado o que ofrecen muestras de pizza y otras cosas altas en calorías, antojadoras, baratas y bastante llenadoras".

Para muchas personas el costo también es problemático, dijo Vadiveloo, quien ha estudiado los efectos de añadir selecciones de menú saludables en cafeterías de lugares de trabajo. Ese tipo de opción tiende a ser más cara.

"En realidad, si se está gastando de $5 a $7 dólares en una ensalada, es probable que no se trate de una muy satisfacerte. Eso hará que le dé hambre en poco tiempo nuevamente".

Al mismo tiempo, la tienda de submarinos en la otra equina incluye papitas y un refresco endulzado como parte de un paquete combinado, al cual se le puede añadir una galleta gigante por 50 centavos más.

¿Qué puede hacer alguien que trabaja duro y quiere también mantenerse consciente de su salud?

Mucho, comentó Vadiveloo.

Llevar comida propia es una de las mejores formas de controlar su alimentación, dijo. "Yo empaco mi propio almuerzo casi todos los días. Llevo un sándwich, algunas verduras, no siempre una ensalada. También una pieza de fruta y un yogur bajo en azúcar para la tarde".

Ella es muy partidaria de preparar comida por adelantado para que sea fácil llevarse algo saludable. "Piense en lo que va a consumir durante toda la semana. Si prepara zanahorias, puede empacar cinco bolsitas, o tener listas cinco manzanas".

Si no desea llevar su propia comida, Vadiveloo sugiere empezar con por lo menos frutas o vegetales propios. Úselos como ayuda para evadir esos paquetes combos de comida llena de calorías.

Si piensa salir a comer diariamente, planear desde antes también puede ser útil. Si sabe que saldrá a comer en lugares cercanos casi siempre, Vadiveloo sugiere visitarlos cuando no vaya a comprar nada a fin de revisar las opciones saludables que ofrezcan y crear un plan para pedirlas después. Las investigaciones indican que las personas toman decisiones sanas más fácilmente cuando no se sienten agitados por el hambre.

Entonces, ella dijo, dígase a sí mismo: "mañana cuando vaya a Chipotle, pediré un tazón de ensalada en lugar del burrito de mil calorías. Tener un plan por adelantado acerca de cómo reaccionará en ciertos ambientes de comida hará que por lo menos tome una decisión más automática en esa situación compleja".

Otra dinámica: aproveche los restaurantes que permiten que pida su orden por adelantado, mucho antes de que comiencen los antojos.

"La tentación siempre es mayor cuando tenemos hambre", señaló. Seleccione cosas que incluyan por lo menos una porción de vegetales, idealmente, algo de fruta, cereales integrales cuando sea posible, y una proteína baja en grasa. 

Las personas también deben fomentar mejores ambientes para comer, dijo Vadiveloo. En el estudio que dirigió en 2017 en la cafetería de las instalaciones laborales de la Universidad de Harvard, los investigadores desarrollaron y probaron recetas para hacerlas más saludables pero aún atractivas en cuanto al sabor.

La carga de comer bien no debe caer total e invariablemente sobre las personas en forma individual, comentó Vadiveloo, "ya que uno puede acabar con opciones como una bolsa de zanahorias tibias y una ensalada marchita solamente".

¿Cuáles son las recompensas de todo este esfuerzo? Podría vivir más tiempo; y, quizás tener hasta más energía en el trabajo y para todo lo demás.

"A lo mejor no sucede desde el primer día que lo intente. Si es así, podría tratase del efecto de placebo. Sin embargo, con el tiempo, las personas que adoptan una alimentación más saludable sí terminan sintiéndose mejor".

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