AHA News: Los datos fríos: que hay que saber del corazón en invierno

AHA News: Los datos fríos: que hay que saber del corazón en invierno

MIÉRCOLES, 11 de diciembre de 2019 (American Heart Association News) -- Cuando llega el frío del Ártico, los pronosticadores del tiempo advierten una y otra vez que hay que proteger a las mascotas o manejar con cuidado en calles y carreteras. Quizás también deberían advertirle acerca de su corazón.

El frío de invierno, y otros factores de la temporada, aumentan los riesgos de padecer ataques del corazón y distintos problemas. Esto algo que se debe tomar en cuenta, encuéntrese usted en el hielo de Alaska o en una soleada California.

El Dr. Robert A. Kloner ha trabajado en estudios que mostraron que las muertes relacionadas con problemas cardíacos comienzan a aumentar al aproximarse el Día de Acción de Gracias, para tener un pico a principios del año y comenzar a disminuir conforme se va calentando la temperatura ambiente. Kloner es director de ciencias del Huntington Medical Research Institute y profesor de medicina en la Universidad del Sur de California en Los Ángeles.

En un estudio en 2015, se indicó que las tasas de mortalidad ocasionada por problemas circulatorios, enfermedades cardíacas coronarias y ataques del corazón también aumentaron conforme disminuye la temperatura. Cada centígrado menos en la temperatura ambiental (1.8 grados Fahrenheit) conlleva un aumento del 0.49% en muertes ocasionadas por todos esos factores. Otros estudios han mostrado que los ataques cerebrales aumentan conforme bajan las temperaturas.

Kloner indicó que hay muchos factores.

El frío hace que se estrechen las arterias, lo cual puede disminuir el flujo sanguíneo y la entrega de oxígeno. El frío también tiende a aumentar la formación de coágulos en la sangre. Incluso, el invierno es la temporada de la influenza y los estudios han mostrado que los ataques del corazón aumentan poco después de que alguien contraiga esa enfermedad.

Asimismo, los meses de frío vienen junto con las fiestas de fin de año que estresan a las personas, a veces haciendo que se excedan, dijo Kloner, cuyo trabajo ayudó a descubrir que se ha observado un pico de fallecimientos por motivos cardíacos en Navidad y el Día de Año Nuevo.

Otro factor de la temporada es la falta de sol, la cual puede hacer que la gente evite hacer ejercicio. Las fogatas con leña producen aire contaminado que puede lastimar los pulmones y el corazón. Además, indicó, "cuando está obscuro, las personas tienden a deprimirse más. Sabemos que existe una relación entre el malestar emocional, la depresión y las enfermedades cardíacas".

Luego tenemos el riesgo particular de palear nieve.

La Dra. Nathalie Auger del Centro de Investigaciones del Hospital de la Universidad de Montreal, dirigió un estudio que mostró que, en Quebec, entre más nieve cae, más varones tienen ataques del corazón. Los investigadores sospecharon que palear nieve era la conexión.

"Es una actividad física bastante pesada", agregó. "Puede suceder súbitamente al comenzar la temporada".

Kloner dijo que palear nieve es un riesgo singular para personas con enfermedades del corazón. Caminar entre la nieve es pesado y aumenta la demanda de oxígeno al mismo tiempo que las arterias se estrechan por el frío. "Es un factor doble".

Auger dijo que el cambio climático, y los nuevos extremos meteorológicos que se provocan al respecto, significarán que más personas deberán mantenerse alertas.

Para proteger el corazón en un ambiente frío, ambos médicos recomiendan medidas con sentido común tales como llevar una alimentación sana y evitar fumar.

"Aparte de eso, si sabe que tiene enfermedades de las arterias coronarias debe mantenerse caliente durante tiempos de frío, sobre todo", dijo Kloner. "Trate de arroparse".

Las personas que no tienen una buena condición física deben de ser aún más cuidadosos en cuanto a palear nieve, añadió Auger. Use un soplador de nieve o contrate a alguien.

Sue Gaston, de Anchorage, Alaska, conoce de ese peligro.

En enero de 2017 entró a su casa después de quitar la nieve por segunda vez durante una tormenta. Ella era una persona activa y orgullosa de su herencia noruega.

"Somos como abejitas trabajadoras", dijo. "Y, cuando hay que quitar la nieve, uno sencillamente sale a palear".

Pero ese día sintió algo diferente. Entró a su casa y se sintió cansada, adolorida, algo sudorosa y con náuseas. Entonces cayó en la cuenta de que estaba sufriendo un ataque del corazón.

Pudo pedir ayuda y poco después se encontraba en el hospital, donde los médicos le insertaron una cánula para abrirle una arteria bloqueada en el corazón.

Hoy en día, a los 66 años, es más sensible al frío y más consciente de no trabajar demasiado. "Ando con menos prisa y no empujo tanto como lo haría en el pasado". Y, pide ayuda para quitar la nieve.

También siente una gran gratitud, dijo. Cuando dio su entrevista se encontraba en casa de su hijo esperando la llegada de su primer nieto.

"El hecho de que estoy recostada en una silla de sol, junto a la piscina en Arizona, tampoco está de más".

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