AHA News: La RCP de parte de transeúntes es menos común en vecindarios hispanos

AHA News: La RCP de parte de transeúntes es menos común en vecindarios hispanos

LUNES, 30 de diciembre de 2019 (American Heart Association News) -- Recibir resucitación cardio pulmonar, RCP, de parte de un transeúnte puede duplicar las probabilidades que una persona sobreviva un paro cardíaco.

Sin embargo, un nuevo estudio indica que es menos probable obtener ese tipo de ayuda si el paro del corazón sucede en un vecindario hispano y la supervivencia también tiene menos posibilidades en esos casos.

El estudio publicado lunes en el boletín Circulation de la American Heart Association, encontró que entre más alto sea el porcentaje de residentes hispanos en un vecindario, menores son las probabilidades de recibir RCP de parte de un transeúnte, así como de sobrevivir.

En lo específico, el estudio mostró que personas que sufrieron un paro cardíaco en vecindarios con por lo menos un 50% de habitantes hispanos, tuvieron un 39% menos de probabilidades de recibir RCP de parte de un transeúnte. Eso es comparado con personas que residen en vecindarios con una población hispana por debajo de un 25%.

En vecindarios con un índice de población hispana de más de un 75%, las personas con paro cardíaco tuvieron una probabilidad por debajo del 40% de recibir RCP de un transeúnte, y una probabilidad de supervivencia de un 44%.

El estudio analizó estadísticas relacionadas con paros cardíacos fuera de hospitales en vecindarios de Alabama, Dallas, Milwaukee, San Diego, Pittsburgh, Seattle y Portland, Oregon, para el periodo entre 2011 y 2015.

"Sabemos que la RCP recibida de un transeúnte mejora las probabilidades de supervivencia", dijo Audrey Blewer, autora principal del estudio y profesora asistente de la Facultad de Medicina de Duke University en Durham, Carolina del Norte. "Sin embargo, este proceso no sucede tanto en los vecindarios hispanos".

Anualmente ocurren más de 350.000 paros cardíacos fuera de hospitales; y, un 18.8% de los mismos tiene lugar en lugares públicos. Aproximadamente fallecen 9 de 10 personas que sufren un paro del corazón fuera de un hospital. Sin embargo, investigaciones anteriores muestran que un 45% de estos sobreviviría si recibieran RCP de parte de un transeúnte.

Blewer indicó que su estudio revela la necesidad de impartir una mayor capacitación de RCP en las comunidades hispanas, además de determinar con mayor profundidad las razones por las cuales existen estas disparidades.

El estudio no observó dichas causas, pero Marina Del Ríos tiene varias ideas. "Es la pregunta del millón de dólares que muchos de nosotros tratamos de contestar", dijo Del Ríos, profesora asociada del departamento de medicina de emergencia y directora de medicina social de emergencia y salud de la población en la Facultad de Medicina de la Universidad de Illinois, Chicago. "Creo que mucho tiene que ver con el miedo".

Del Ríos, quien no participó en el estudio nuevo, mencionó un estudio de 2015, realizado con vecindarios hispanos en Denver, que identificó la desconfianza en la aplicación de la ley, el estado migratorio, los problemas del lenguaje y otras barreras que impiden llamar al 911 (servicio de emergencia). El estudio también encontró que estas comunidades carecen de conocimientos acerca de los paros cardíacos y de cómo administrar RCP. Sin embargo, Del Ríos dijo que eso podría resolverse con la ayuda de los despachadores del servicio de emergencia, si la gente estuviera dispuesta a llamar y si ese personal pudiera comunicarse en español.

Del Ríos, quien trabaja con el centro de despachadores del servicio de 911 en Chicago para fomentar el uso de la RCP asistida con teléfono en vecindarios de minorías y de bajos ingresos, dijo preocuparse por las tendencias que observa recientemente.

"En forma anecdótica he notado que en esas comunidades (hispanas) existe cierta renuencia para llamar al 911", añadió. Dentro de su propia investigación, Del Río ha observado una tendencia hacia menores instancias de RCP de parte de transeúntes en vecindarios predominantemente hispanos, comparados con otros.

"Este estudio coincide con lo que he visto en Chicago", agregó. "En cuanto al tema de la RPC de parte de transeúntes, hemos notado la tendencia de que esta va en aumento en vecindarios con población blanca y de ciertas minorías, pero que eso no ha sucedido de la misma forma en vecindarios hispanos".

De hecho, agregó que se ha visto una disminución.

"En términos políticos, los últimos años han provocado un gran temor a la deportación", mencionó. "Eso hace que sea más difícil que la gente llame y permanezca en la llamada el tiempo suficiente para seguir instrucciones. También existe la barrera del idioma. Es una confluencia de características negativas que predominan más en vecindarios hispanos que en otras comunidades".

Leyes a nivel nacional, destinadas a proteger a quienes llaman al 911 de ser deportados, así como tecnologías que ayudaran a los despachadores del servicio de emergencia a traducir las instrucciones al español, harían mucho para poder resolver este problema, indicó Del Ríos.

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