AHA: Mejorías en cuidados de ataque cerebral en Puerto Rico se estancan después del huracán María

AHA: Mejorías en cuidados de ataque cerebral en Puerto Rico se estancan después del huracán María

MARTES, 9 de octubre de 2018 (American Heart Association) -- Un proyecto para mejorar las inequidades de cuidados de ataque cerebral que existen entre Puerto y Estados Unidos cumplió con el objetivo --hasta que el huracán María azotó a la isla septiembre pasado y turbó el ya inadecuado sistema de salud del territorio.

Los investigadores en la Universidad de Miami comenzaron el Florida-Puerto Rico Collaboration to Reduce Stroke Disparities sabiendo que los pacientes de ataque cerebral en Florida recibían un mejor cuidado de salud del que recibían pacientes en los centros médicos de Puerto Rico. Cuando terminó el proyecto en 2017, los investigadores del estudio que duró cinco años dijeron que los avances en los hospitales en Puerto Rico que habían participado en el proyecto se habían evaporado. El contraste con lo que se logró en las instalaciones de Florida fue muy marcado --y resaltó las repercusiones graves para el futuro de la prevención y del tratamiento de ataque cerebral para los 3,3 millones de habitantes de la isla.

"Habíamos empezado realmente a ver un aumento en la mejoría del desempeño, mejor calidad de cuidados de ataque cerebral agudo --incluso en los centros que no tenían certificación", dijo el doctor Ralph L. Sacco, el director del programa de la colaboración Florida-Puerto Rico y presidente de neurología de la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami.

Él y otros investigadores que participaron en el estudio dicen que el impacto de la crisis financiera del territorio caribeño y el daño catastrófico del huracán María han representado un golpe devastador para un sistema de salud que de por sí carecía de los fondos necesarios para operar, hecho que ha tenido efectos graves en una población con un riesgo alto de tener un ataque cerebral. Según estadísticas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, los adultos puertorriqueños que viven en la isla tienen tasas preocupantes de diabetes, presión arterial alta y obesidad, condiciones que aumentan el riesgo de tener ataque cerebral.

Muchos adultos puertorriqueños con esas condiciones crónicas no han ido a un médico por varios años, dijo el doctor Ulises Nobo, un neurólogo en el Hospital HIMA San Pablo Caguas en Puerto Rico, cuyo hospital participó en el proyecto de investigación. La escasez de médicos de cabecera que se han ido de la isla a Estados Unidos en busca de trabajos que pagan mejor, agrava la situación.

Es una cadena de eventos que según Nobo podría aumentar la carga de ataque cerebral en la isla. Según las estadísticas de 2016, las más recientes de los CDC, la condición ha afectado a menos puertorriqueños que a los habitantes de Florida.

"De cierta manera, es mucho más difícil y más complicado para nosotros encontrar una mejor solución para la enfermedad", comentó Nobo. "La cantidad de gente joven que vemos con ataque cerebral es alarmante. Eso ha estado sucediendo desde hace rato, pero creo que es peor ahora".

Para la primavera que prosiguió al lanzamiento en 2013 del proyecto de la Universidad de Miami, 91 hospitales en Florida y Puerto Rico se habían matriculado --sólo 15 estaban en Puerto Rico. La American Heart Association se unió al estudio subvencionado por los Institutos Nacionales de Salud, y los hospitales adoptaron el programa de la AHA Get With the Guidelines-Stroke para mejorar la calidad de cuidados de salud y el desenlace de salud para pacientes de ataque cerebral. Sin embargo, para 2017, varios hospitales de la isla se habían retirado del programa porque no tenían los fondos para continuar su matriculación.

Aun así, el cuidado de ataque cerebral hizo avances notables en los hospitales participantes.

Según los hallazgos de un estudio que publicaron Sacco y su equipo el año pasado, el 63 % de los pacientes hispanos en Puerto Rico que habían tenido un ataque cerebral recibieron cuidados de salud de calidad en 2014, un año después de que se lanzó el proyecto, comparado con solo 31 % de pacientes que recibieron tratamiento en 2010. Los pacientes hispanos en Florida observaron una mejora similar: 94 % recibieron cuidados apropiados en 2014 a comparación con 59 % en 2010.

Sin embargo, hoy, la mayoría de los hospitales en Puerto Rico no están preparados para tratar correctamente ataques cerebrales agudos, dijo Sacco. Hay muchos que ni siquiera mantienen en su inventario alteplasa, el medicamento calificado como el tratamiento de oro para disolver coágulos, porque pocos de los pacientes que padecen un ataque cerebral no llegan a tiempo para recibirlo. El medicamento tiene una ventana de tiempo corta para su uso.

En Florida, sin embargo, el progreso continúa. Este año, la legislatura floridana designó 500.000 dólares para subvencionar un registro estatal en la Universidad de Miami.

José Maldonado fue miembro del consejo de asesoría para pacientes de la colaboración Florida-Puerto Rico, y su papel era dar la perspectiva de pacientes --por ser ambos superviviente de ataque cerebral y originario de Puerto Rico.

El especialista en computación de 64 años tuvo un ataque cerebral a los 48 cuando vivía en Baltimore y dijo que había recibido cuidados de salud de muy alta calidad. Le preocupa que el huracán María, una tormenta Categoría 5, arrasó con los avances que el proyecto de investigación había logrado en la isla.

"Me rompe el corazón", dijo Maldonado, quien camina con un bastón después de quedar parcialmente paralizado por el ataque cerebral. "Sí me preocupan mi familia y mis amistades que están allá. Ruego porque nunca tengan que pasar por lo que yo pasé".

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