A medida que los precios de los medicamentos para el Parkinson y el Alzheimer aumentan, los pacientes dejan de usarlos

A medida que los precios de los medicamentos para el Parkinson y el Alzheimer aumentan, los pacientes dejan de usarlos

MIÉRCOLES, 19 de febrero de 2020 (HealthDay News) -- Los crecientes precios de los medicamentos están entorpeciendo la atención de los pacientes con unos trastornos neurológicos debilitantes, como la enfermedad de Parkinson y el Alzheimer, encuentra un nuevo estudio.

Los pacientes son menos propensos a surtir las recetas necesarias a medida que los costos de desembolso aumentan, señaló el investigador sénior, el Dr. Brian Callaghan, neurólogo de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor.

"Se trata de una reducción bastante predecible, de un 5 a un 10 por ciento por cada aumento de 50 dólares en el costo", dijo Callaghan.

No tomar los medicamentos según la receta puede afectar gravemente la calidad de vida de los pacientes con Parkinson, anotó.

"Los medicamentos para el Parkinson buscan ayudarles a mejorar sus temblores y a caminar más rápido y mejor. Teóricamente, podrían prevenir las caídas y las hospitalizaciones", indicó Callaghan. "En realidad no previenen la muerte de las personas. Permiten a las personas vivir mejor y tener un mejor control de los síntomas".

Estudios anteriores han mostrado que los costos de desembolso de los medicamentos neurológicos están aumentando, observó Callaghan.

Para ver cómo esos precios más altos afectan a la atención de los pacientes, Callaghan y sus colaboradores eligieron tres enfermedades neurológicas para las cuales hay medicamentos efectivos disponibles a una amplia variedad de precios:

  • La enfermedad de Parkinson, en que un suministro para 30 días del medicamento pramipexol costaba 35.90 dólares en 2016, frente a 12.40 dólares para el ropinirol.
  • La enfermedad de Alzheimer, en que un suministro para un mes de rivastigmina costaba 79.30 dólares, en comparación con 3.10 dólares para el donepezilo.
  • La neuropatía periférica, en que la pregabalina costaba 65.70 dólares para un mes, en comparación con 8.40 dólares para la gabapentina.

Los investigadores usaron una base de datos de reclamaciones de seguro privado para monitorizar las recetas de más de 80,000 pacientes durante un periodo de 15 años, comparando la frecuencia con que surtían las recetas con sus costos de desembolso.

En 2015, el medicamento para el Alzheimer donepezilo costaba unos 3 dólares para un suministro de 30 días, y los investigadores encontraron que las personas surtían sus recetas más o menos un 70 por ciento de las veces. Por otro lado, el fármaco rivastigmina costaba unos 100 dólares, y las personas surtían esas recetas apenas un 45 por ciento de las veces.

Un aumento de 50 dólares en los costos de desembolso se asoció con una reducción general de un 12 por ciento en el acceso de un paciente a los medicamentos para el Alzheimer, encontraron los investigadores.

El mismo patrón se sostuvo en los pacientes con Parkinson y las personas con neuropatía periférica, que provoca entumecimiento y dolor, usualmente en las manos y los pies.

"No me sorprende", comentó respecto a los resultados del estudio James Beck, director científico de la Parkinson's Foundation. "El equipo de la línea de asistencia gratuita de la Parkinson's Foundation escucha historias similares de personas con enfermedad de Parkinson todos los días. El costo de los medicamentos es un factor clave en sus presupuestos y en sus vidas diarias".

El régimen farmacológico de las personas con Parkinson tiene una complejidad particular, "y la programación de las múltiples pastillas al día, que con frecuencia toma en cuenta a las comidas, es increíblemente ardua", aseguró Beck. "Por tanto, saltarse dosis de los medicamentos tendrá el efecto de una reducción en la calidad de vida. Las personas quizá no puedan moverse igual de bien, o dormir igual de bien, o hacer las actividades de las que disfrutan, como resultado de no tomar sus medicamentos".

Callaghan apuntó que es probable que el cumplimiento con los medicamentos sea incluso peor en los pacientes con trastornos como la esclerosis múltiple, para la cual solo hay unos cuantos fármacos disponibles, y todos son caros.

Callaghan y Beck recomendaron que los pacientes hablen con sus médicos y farmacéuticos si tienen dificultades para pagar sus medicamentos. Quizá haya medicamentos más baratos que funcionarían igual de bien.

"Para la enfermedad de Parkinson, hay tres tipos de fármacos que las personas con frecuencia toman como su primer medicamento. Las evidencias sugieren que comenzar con cualquiera de esos medicamentos conduce a unos resultados positivos similares", añadió Beck. "Por tanto, las personas con la enfermedad de Parkinson y sus proveedores pueden trabajar juntos para identificar cuál podría ser el medicamento más asequible para comenzar a tratar sus síntomas de enfermedad de Parkinson".

El estudio aparece en la edición en línea del 19 de febrero de la revista Neurology.

Más información

La National Parkinson's Foundation ofrece más información sobre la vida con el Parkinson.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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