A los hogares de ancianos de EE. UU. les falta personal, y es peor en las comunidades minoritarias

LUNES, 15 de agosto de 2022 (HealthDay News) -- La escasez de personal en los hogares de ancianos de todo Estados Unidos es grave en las áreas marginadas donde la necesidad quizá sea mayor, señalan unos investigadores.

El estudio, que se publicó en una edición reciente de la revista Journal of the American Geriatrics Society, observó el personal antes de la pandemia de COVID-19. Encontró que los trabajadores clínicos calificados, como los enfermeros registrados (ER) y los fisioterapeutas, escaseaban en los hogares de ancianos de los vecindarios más pobres, lo que pone potencialmente en riesgo a la seguridad de los residentes. Es más probable que en esos mismos vecindarios se atienda a poblaciones vulnerables, lo que incluye a las minorías raciales y étnicas.

A los hogares de ancianos de EE. UU. les falta personal, y es peor en las comunidades minoritarias

Aunque algunas áreas han establecido unos estándares sobre el mínimo de personal con el fin de abordar la escasez, esta medida no resuelve la atención por sí sola, aseguró la autora sénior, Jasmine Travers, profesora asistente del Colegio de Enfermería Rory Meyers de la Universidad de Nueva York.

"Debemos abordar, e invertir en, estos vecindarios donde están los hogares de ancianos", planteó.

Este estudio buscaba ampliar la investigación existente que estudia la privación en términos de un factor, la pobreza. En su lugar, los investigadores usaron una medida de la desventaja en los ingresos, la educación, el empleo y la vivienda, conocida como índice de privación del área. No se enfocaron en los condados ni en las áreas postales, sino en áreas más pequeñas conocidas como bloques de censo, cada una de las cuales representa a entre 600 y 3,000 residentes.

"En una investigación temprana que realizamos durante la pandemia, encontramos una atención de mala calidad para los residentes de los hogares de ancianos ubicados en los vecindarios con una privación intensa", señaló Travers. Como resultado, comentó, los investigadores se dieron cuenta de que otras disparidades quizá sean el origen del problema.

En el estudio, los investigadores mapearon las puntuaciones del índice de privación del área de poco más de 12,600 hogares de ancianos, de los cuales alrededor de un 16 por ciento estaban en vecindarios muy marginados. Analizaron datos sobre la calidad de los hogares de ancianos y del personal (basados en la nómina).

El análisis encontró unas diferencias significativas en el personal, dependiendo del vecindario.

Por ejemplo, las áreas muy marginadas tenían más o menos un 38 por ciento menos de fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, en comparación con las áreas ricas. También tenían más o menos un 30 por ciento menos de enfermeros registrados, y un 5 por ciento menos de asistentes de enfermería certificados.

Travers comentó que los hogares de ancianos en las áreas marginadas quizá estén usando un personal con menos entrenamiento para administrar una atención más calificada.

Por ejemplo, en un centro con 100 camas en un vecindario muy marginado, los ER proveían alrededor de 5.6 horas menos de atención al día, en comparación con los centros en vecindarios con más medios.

Los hogares de ancianos en las áreas muy marginadas tendían a ser con fines de lucro, y atendían a más personas negras e inscritas en Medicaid, mostraron los hallazgos.

En los hogares de ancianos con unos niveles más bajos de personal, los pacientes tienden a tener unos peores resultados. Travers apuntó que esto puede incluir más caídas, un mayor uso de antipsicóticos y ansiolíticos, y más llagas por presión.

Contar con un personal más calificado también puede tener un impacto directo en la atención. El estudio anotó que una mayor proporción entre enfermeros registrados y enfermeros prácticos con licencia, por ejemplo, se asocia con unas tasas más bajas de infección y mortalidad.

"Sí pienso que hay una implicación para la calidad de la atención en todos los hogares de ancianos y otros centros de atención a largo plazo", aseguró Regina Shih, directora del Programa de Políticas Sociales y Conductuales de RAND Corporation, un grupo de expertos sobre políticas globales.

Shih, que revisó los hallazgos del estudio, dijo que esto podría incluir una cobertura inadecuada de los tipos de atención que un enfermero registrado podría proveer. Quizá alguien con otro rol no pueda ofrecerla.

En todo el país, más de 1.4 millones de personas viven en unos 15,500 hogares de ancianos certificados por Medicare y Medicaid, según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU.

A pesar de los estándares de personal mínimo, quizá sea más difícil reclutar y retener al personal en los vecindarios marginados, porque los trabajadores tal vez no quieran vivir en áreas con unas viviendas, una educación y un transporte peores, apuntó Travers.

"Esto tiene un efecto de onda en los hogares de ancianos cuando se trata del reclutamiento", aseguró.

Una solución sería aumentar el reembolso de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid de EE. UU., de forma que los hogares de ancianos puedan aumentar los salarios. Se les debería obligar a usar cualquier fondo adicional para el personal, dijo Travers.

Orientar al liderazgo y mejorar el ambiente de los hogares de ancianos los convertiría en mejores lugares de trabajo, añadió. Y se deberían sopesar los esfuerzos por retener a los trabajadores, como los incentivos y los bonos de contratación.

"Simplemente pensar en y prestar atención al reclutamiento y a la retención, y comprender que hay más competencia, sobre todo ahora con la COVID, y que las personas pueden trabajar de forma virtual y remota y no ir de con tanta frecuencia, y otros trabajos que son más deseables debido a unos mejores beneficios", comentó Travers. Anotó que los ER en general pueden ganar más en ambientes de atención aguda que en los hogares de ancianos.

Shih dijo que una solución para retener a los enfermeros calificados es aumentar el reconocimiento de su duro trabajo. Además de los aumentos en el salario y otros incentivos financieros, hay otras formas de fomentar la satisfacción laboral, aseguró.

Por ejemplo, esto podría incluir dar a los enfermeros un rol en los programas de gobernanza y de horarios, u ofrecer beneficios de guardería.

"Pienso que muchos enfermeros desean poder desarrollar una carrera, así que si pueden ver que hay posiciones a escalar y recibir programas de credenciales y entrenamiento de desarrollo de habilidades, esto también puede ayudar en la retención de los enfermeros", aseguró Shih.

Más información

La Casa Blanca ofrece más información sobre cómo proveer atención de calidad en los hogares de ancianos.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Jasmine Travers, RN, CCRN, PhD, assistant professor, New York University Rory Meyers College of Nursing, New York City; Regina Shih, PhD, director, Social and Behavioral Policy Program and senior policy researcher, RAND Corporation, Santa Monica, Calif.; Journal of the American Geriatrics Society, Aug. 8, 2022

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