A los bebés de madres infectadas con la COVID-19 les va bien

A los bebés de madres infectadas con la COVID-19 les va bien
| Foto: HEALTHDAY

Los bebés nacidos de madres con la COVID-19 sufren los efectos del virus solo raras veces, sugiere un estudio reciente.

A esos niños recién nacidos en general les va bien de seis a ocho semanas tras el nacimiento, pero más son admitidos a la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) si sus madres tuvieron la COVID-19 en las dos semanas antes del parto.

De los más de 200 bebés estudiados, las complicaciones, entre ellas el nacimiento prematuro y la admisión a la UCIN, no difirieron entre las madres con y sin COVID-19. No se reportaron neumonías ni infecciones respiratorias inferiores hasta las 8 semanas de edad.

"A los bebés les va bien, y eso es maravilloso", señaló la autora principal, la Dra. Valerie Flaherman, profesora asociada de pediatría de la Universidad de California, en San Francisco (UCSF).

"Cuando el coronavirus comenzó a atacar, estaba vinculado con tantos problemas extraños y desafortunados, pero casi no había información sobre cómo la COVID-19 afecta a las mujeres embarazadas y a sus hijos recién nacidos. No sabíamos qué prever para los bebés, y esta es una buena noticia", aseguró Flaherman en un comunicado de prensa de la universidad.

De los 263 bebés, 44 fueron admitidos a la UCIN, pero no se reportaron neumonía ni infecciones del tracto respiratorio. De los 56 bebés en que se evaluaron las infecciones respiratorias superiores, este tipo de infección se reportó en dos bebés nacidos de madres COVID-19 positivas, y en un bebé nacido de una madre COVID-19 negativa.

Según la autora sénior del estudio, la Dra. Stephanie Gaw, "en general, los hallazgos iniciales sobre la salud infantil son tranquilizadores, pero es importante anotar que la mayoría de estos nacimientos fueron de infecciones en el tercer trimestre". Gaw es profesora asistente de obstetricia, ginecología y ciencias de la reproducción de la UCSF.

Dos bebés nacidos de madres que tuvieron un resultado positivo en el tercer trimestre tuvieron defectos congénitos. Uno tenía anomalías en el corazón, los riñones, los pulmones y la columna. El otro tenía problemas faciales, genitales, renales, cerebrales y cardiacos.

Una madre con un resultado negativo dio a luz a un bebé con problemas gastrointestinales, renales y cardiacos, anotaron los investigadores.

Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 22 de septiembre de la revista Clinical Infectious Diseases.

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