Aceite de amaranto ¿qué propiedades esconde?

Aceite de amaranto ¿qué propiedades esconde?
Puede permanecer estable en una amplitud de temperaturas, es sabroso, de aroma delicado y es rico en proteínas y grasas.

¿Qué es el aceite de amaranto?

El aceite de amaranto (Amaranth oil, en inglés), se extrae de las semillas de algunas especies de hierbas del género Amaranthus, espécimen apreciado en farmacología, cosmetología, gastronomía e industrias químicas en general. Tiene la virtud de permanecer estable en una amplitud de temperaturas, es sabroso, de aroma delicado y tiene un alto contenido de proteínas y grasas.

Amaranthus es el nombre del genero que engloba unas 60 especies de hierbas anuales, cuya distribución corresponde a las zonas templadas a tropicales de todo el mundo: se las ha encontrado naturalmente en Centroamérica, Sudamérica (hasta el sur de Perú), India y África.

El pueblo Azteca denominó "grano de oro de los dioses" a las semillas de amaranto, que solían incluir en sus dietas. Ya en la década del ‘70 las semillas y el aceite de amaranto recuperan popularidad debido a su calidad nutritiva.

Otro hecho que llevó a difundir el amaranthus como "alimento mágico" es que el nombre científico del género, en latín, "amaranthus", proviene del griego amarantos, que significa "que no se marchita". Este nombre fue dado debido a que las flores de algunas especies no se marchitan luego que se secan. Es por esto que los amaranto han sido un símbolo poético de la inmortalidad en la antigua Grecia, y muchas veces vistos como una opción para combatir el envejecimiento.

El aceite de Amaranto aparece estudiado científicamente por su posible efecto sobre el colesterol y la diabetes, pero los resultados contradictorios no garantizan su uso para tales afecciones.

Para qué se usa

El aceite extraído de las semillas de amarantos contiene compuestos lípidos insaturados y es un proveedor de ácidos grasos de la serie omega: ácido linoleico (48%), ácido oleico (24%), ácido palmítico (19%), Escueleno y ácido esteárico.

Estudios sobre el aceite de amaranto en una dieta controlada, hablan de una posible reducción de colesterol, pero no está definido ya que hay estudios contrapuestos. También se lo propone como un reductor del azúcar en sangre, pero tampoco hay suficientes pruebas para recomendar tales usos.

De hecho, sus granos, aceite y hojas (dependiendo la especie) son unos excelentes alimentos de fácil digestión, meritorios de ser agregados a la dieta. Las que presentan un mayor contenido oleoso son Amaranthus cruentus (nativas de la zona andina de Perú, Ecuador y Bolivia) y Amaranthus hypochondriacus, (procedente de México y Guatemala).

Las especies de amaranto como cultivo vegetal, y no así para semilla, están presentes en la zonas de África, Asia, Grecia, Italia, y Rusia, siendo una importante hortaliza de hoja.

Precauciones sobre su uso

La evidencia que existe acerca de los efectos adversos del aceite de amaranto es limitada. Natural Standard advierte que puede contener altos niveles de cadmio, nitratos, proteínas antitripsinas y factores termolábiles, que pueden afectar el sistema nervioso. Además, el amaranto que se cultiva en suelos ricos en nitrógeno puede causar problemas de salud debido a su alto contenido de oxalatos, por lo que se aconseja cautela a las personas que padecen trastornos renales.

El amaranto podría disminuir los niveles de serotonina y aumentar o disminuir el funcionamiento inmunológico. Por eso, se recomienda cautela en pacientes con trastornos inmunológicos, que ingieren drogas, hierbas o suplementos que afectan el sistema inmunológico, o que sufran alergia o sensibilidad al amaranto.

También podría reducir los niveles de azúcar en sangre, por lo que se aconseja precaución a personas con diabetes o hipoglucemia, y a quienes ingieren drogas, hierbas o suplementos que afectan el azúcar en sangre. Puede ser necesario que un profesional de la salud calificado monitoree los niveles de glucosa en sangre y que deban hacerse ajustes de los medicamentos.

Debido a la falta de evidencia científica disponible, no se recomienda el amaranto a mujeres embarazadas o lactantes. Tampoco existe una dosis comprobada como segura o efectiva para el uso de amaranto en niños.

Fuentes consultadas:

Edible Medicinal and Non-Medicinal Plants, T.K. Lim, ISBN 978-94-007-1763-3.

Medicinal and poisonous plants. ISBN: 978-1-4822-5064-0.

The International Plant Names Index (IPNI).

The plant list.

Top 100 food plants. ISBN: 978-0-660-19858-3.

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