fbpx
Jorge Perdomo
Jorge Perdomo

¿Cómo funcionan las bacterias?

Las bacterias han sido marcadas como el enemigo número uno de la sociedad y un problema de salud que debe ser evitado y eliminado lo antes posible, de hecho, cuando se inicia a tener algún malestar como dolor de garganta, fiebre o malestar en lo primero que pensamos es en una infección y al decir infección la primera opción siempre son las bacterias. Antes de querer atacar despiadadamente a este enemigo es ideal, primero, conocerlo, porque como dijo Sun Tzu “si conoces a tu enemigo y te conoces a ti mismo, no necesitas temer el resultado de 100 batallas”.

Las bacterias son muy parecidas a las células que forman el organismo, pero con ciertas diferencias. Para hacer esto más entendible, pensemos en una bacteria como si fuera un pequeño poblado amurallado. Tienen un núcleo, que es el centro de control (como un palacio de gobierno) donde se encuentra el material genético (ADN) donde está la información que necesitan para reproducirse, tienen organelos (que funcionan como pequeñas fábricas) que es donde se produce lo necesario para que la bacteria sobreviva, se comportan como trabajadores que le dan vida al pueblo y tienen una membrana que funciona como muralla con la cual se protegen del mundo exterior.

Las bacterias pueden sobrevivir de 2 formas distintas, la primera es produciendo ellas mismas los recursos y nutrientes que necesitan y la segunda es obteniendo recursos del exterior para poder sobrevivir y multiplicarse. Cuando las bacterias entran al organismo utilizan el segundo método, a través del cual toman recursos del organismo para ellas poder crecer, sin embargo esto no siempre es algo malo.

A través de la evolución tanto el organismo del ser humano como algunas bacterias  han aprendido a convivir uno con el otro sin causarse daño, es decir, se tiene una relación ganar-ganar, las bacterias obtienen una fuente constante de recursos para poder sobrevivir y el organismo obtiene un beneficio, como el poder digerir cierto tipo de alimentos (como la leche, algunos azúcares complejos e incluso algunas proteínas). Entonces la presencia de bacterias no es, necesariamente, algo malo.

El problema es cuando las defensas del organismo están bajas y no pueden mantener controladas a las bacterias con las que normalmente se convive o cuando hay bacterias que no han aprendido a convivir con el organismo, es entonces cuando el equilibrio que se ha creado sale de control. Son enfermedades como la gonorrea, la sífilis, la tuberculosis, la lepra, la peste, entre otras., claros ejemplos de esta situación y que, históricamente han sido causantes de grandes crisis de salud.

Es importante entender que las bacterias en general, no siempre son un enemigo a destruir, pero sí es importante poder identificar cuándo una bacteria está causando más problemas de los que debería, así como la forma correcta de controlarlas o eliminarlas.

¿Tienes dudas de salud?

En forma anónima y gratuita pregunta a médicos especialistas y expertos de HolaDoctor.

Los comentarios están desactivados.

Más blogs