Lorazepam, para qué se usa, dosis y efectos secundarios

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El lorazepam es un medicamento que suele recetarse para aliviar los síntomas de la ansiedad a corto plazo. Sin embargo, los expertos advierten que su recomendación debe ser limitada y su uso correcto, de lo contrario, puede causar efectos secundarios graves y adicción. Aquí te contamos todo lo que debes saber para evitar cualquier riesgo.

Qué es

El lorazepam pertenece al grupo de las benzodiazepinas, medicamentos psicotrópicos, es decir, que actúan sobre el sistema nervioso central. Tiene efectos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, anticonvulsivos, amnésicos y miorrelajantes.

Para qué se usa
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Para qué se usa

El lorazepam está indicado para aliviar los síntomas del trastorno de ansiedad a corto plazo: malestar gastrointestinal, boca seca, taquicardias o palpitaciones, opresión o dolor en el pecho, o falta de aire. También se usa para combatir el insomnio, epilepsia, síndrome del intestino irritable, náuseas y vómitos por tratamientos contra el cáncer, o agitación por la abstinencia de alcohol.

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Dosis

El lorazepam puede presentarse en tabletas de 0.5 mg., 1 mg. y 2.5 mg. o en forma de líquido (contiene 1 mg. de lorazepam por cada 1 ml.). Aunque el médico determinará la dosis, generalmente para la ansiedad es de 1 a 4 mg. al día, mientras que para aliviar los problemas para dormir es de 1 a 2 mg. antes de acostarse (el lorazepam comenzará a actuar entre 20 a 30 minutos tras su ingesta).

Recomendaciones

Normalmente, el médico comenzará recetando dosis bajas y las ajustará con el tiempo. El lorazepam produce dependencia, por lo que no debe tomarse en dosis mayores a las recomendadas, ni se debe extender su uso más allá de los estipulado. Esto puede desarrollar tolerancia, haciendo que el medicamento sea menos eficaz. Tampoco se debe saltear ninguna dosis ni consumir por más de 4 meses.

Marcas comerciales

El lorazepam se comercializa bajo marcas como Ativan®, Lorazepam Intensol®, Orfidal®, entre otros. A menos que tu médico te recomiende lo contrario, deberás continuar con dieta normal cuando lo consumas. También recuerda mantenerlo en su envase, correctamente cerrado, fuera del alcance de los niños y a temperatura ambiente, lejos del calor excesivo y la humedad.

Cuidado

Deberás avisarle al doctor si fumas, tienes o has tenido glaucoma, crisis convulsivas, problemas cardíacos, hepáticos o pulmonares, estás embarazada o tienes planes de quedarlo, te has sometido a cualquier cirugía, o si eres mayor de 65 años. Todos estos aspectos para tener en cuenta se deben a que son factores que pueden interferir o reducir la eficacia del lorazepam.

Interacciones

El lorazepam aumentaría el riesgo de problemas respiratorios, sedación o coma si se usa junto con medicamentos para la tos, como codeína (Triacin-C, Tuzistra XR) o hidrocodona (Anexsia, Norco, Zyfrel), o para el dolor, como fentanilo (Actiq, Subsys), hidromorfona (Dilaudid, Exalgo), meperidina (Demerol), metadona (Dolophine, Methadose), morfina (Astramorph, Kadian), oxicodina (Oxycet, Roxicet) y tramadol (Conzip, Ultrace).

Efectos secundarios

El lorazepam puede provocar somnolencia, por lo que no se debe conducir ni manejar maquinaria pesada hasta que sepas cómo te afectará. También puede causar agitación o excitación, estreñimiento, cansancio, cambios en el apetito, debilidad, diarrea, malestar estomacal, mareos, problemas para orinar, sequedad en la boca o visión borrosa.

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Otras advertencias

El lorazepam también se vinculó a cambios en el impulso o capacidad sexual, caminar tambaleante, fiebre, decoloración de la piel o sarpullidos severos, palpitaciones irregulares, problemas para respirar o tragar, y temblores persistentes o incapacidad para estar sentado. Ante la presencia de cualquiera de estos síntomas, deberás consultar al médico, pero evitar abandonar su uso de forma brusca.

Fuentes consultadas

Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, Clínica Mayo.

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