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¿Las escuelas de EE. UU. están echando a los acosadores?

Por Alan Mozes, Reportero de HealthDay -

Las tasas de abuso se redujeron en más o menos un 2 por ciento al año a lo largo de una década, encuentra una encuesta

LUNES, 1 de mayo de 2017 (HealthDay News) -- Quizá el temido acosador del patio escolar que le roba a los niños el dinero del almuerzo pronto sea cosa del pasado, sugiere un nuevo análisis.

El análisis surge de una encuesta continua llevada a cabo entre 2005 y 2014 que encontró que el acoso ha estado en descenso a lo largo de una década.

En total, se pidió a más de 250,000 estudiantes de 109 distintas escuelas primarias, intermedias y secundarias en el estado de Maryland que compartieran sus experiencias respecto al acoso. Se preguntó a los niños y a los adolescentes sobre el acoso de varios tipos, incluyendo el abuso físico, verbal y cibernético.

"Encontramos que el acoso y las conductas relacionadas se estaban reduciendo, lo que indicó mejoras en la conducta de los estudiantes y el clima escolar", afirmó la autora líder del estudio, Tracy Evian Waasdorp, del departamento de salud mental de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore.

El motivo exacto de la aparente disminución en el acoso juvenil es "difícil de determinar", admitió Waasdorp. Aún así, sugirió que "es posible que los cambios en las políticas, además del aumento en la atención y la concienciación sobre el acoso a nivel nacional, sean factores que probablemente contribuyeran a esas mejoras a lo largo del tiempo".

Waasdorp y sus colaboradores publicaron sus hallazgos en línea el 1 de mayo en la revista Pediatrics.

Los investigadores dijeron que la meta era evaluar si los estudiantes habían sido víctimas de acoso frecuente en el mes anterior a cualquier encuesta en particular.

En el estudio participaron cantidades similares de jóvenes de ambos sexos. Los estudiantes blancos conformaron el 60 por ciento del grupo de la encuesta, seguidos por los estudiantes negros, que conformaron alrededor de un 18 por ciento de los participantes. Un 9 por ciento eran amerindios, más o menos un 7 por ciento eran hispanos, y un 6 por ciento eran asiáticos o de las Islas del Pacífico.

El acoso físico implicó empujones o bofetadas, el acoso verbal incluyó ser amenazado, y el ciberacoso conllevaba las burlas o ser avergonzado mediante correos electrónicos o en los blogs de medios sociales. También se controló el llamado "acoso relacional" (que significa la propagación de rumores).

En general, en varios momentos a lo largo de la década, las encuestas revelaron que entre un 13 y un 29 por ciento de los estudiantes dijeron que habían sido acosados de alguna forma en el mes anterior. Y alrededor de la mitad de los estudiantes dijeron que habían sido testigos de acoso en algún momento.

Pero el equipo de investigación observó que según casi todas las medidas, las tasas de acoso "se redujeron de forma significativa" a lo largo del periodo de 10 años de la encuesta.

Los investigadores reportaron que el acoso físico, verbal y de propagación de rumores se redujo en alrededor de un 2 por ciento cada año, y que bajó, en todos los tipos, a menos de un 10 por ciento en el último año de la encuesta.

Los investigadores también observaron una reducción de un 1 a un 2 por ciento en la tasa en que los estudiantes mismos instigaban el acoso. Esa tasa también bajó a menos de un 10 por ciento en los últimos años de las encuestas.

Además, con el tiempo, menos estudiantes indicaron que habían sido testigos de acoso, pasando de un 66 a un 43 por ciento a lo largo de 10 años. Más o menos un 80 por ciento de los estudiantes dijeron que se sentían seguros en la escuela, y esa cifra también mostró una trayectoria ascendente a lo largo del tiempo.

Las encuestas no observaron ninguna mejora estadísticamente significativa en la percepción de los estudiantes de que los adultos asumían una postura más proactiva para detener el acoso en las escuelas.

"La buena noticia es que parte de la atención nacional en este importante problema de salud pública parece estar teniendo un impacto positivo", dijo Waasdorp.

Sin embargo, "una gran proporción de estudiantes siguen siendo víctimas o testigos de acoso", añadió.

"Debemos seguir monitorizando el acoso para garantizar que estas tendencias a la baja no se estanquen ni empeoren", concluyó Waasdorp.

Stephen Leff es coautor de un editorial que acompañó al estudio en la revista, y codirector de la Iniciativa de Prevención de la Violencia en el Hospital Pediátrico de Filadelfia.

Lamentó que "las tasas [de acoso] no se están reduciendo con suficiente rapidez".

Según Leff, "aunque las tasas de todos los tipos de acoso están en declive, el estudio no observó el impacto. Por ejemplo, aunque las tasas de ciberacoso fueron bastante bajas, un solo incidente puede tener un impacto devastador para las víctimas y las escuelas, porque una cantidad tan alta de estudiantes pueden observarlo una y otra vez".

Pero según Leff, la buena noticia es que "las escuelas y los expertos en acoso saben ahora más sobre lo que realmente funciona para reducir las conductas de acoso, y las escuelas se han convertido en mejores consumidores".

Más información

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU. tiene más información sobre cómo detener el acoso escolar.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2017, HealthDay

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