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9 estrategias para un viaje seguro y saludable

Por Consumer Reports -
9 estrategias para un viaje seguro y saludable
CRÉDITO: CONSUMER REPORTS

Los viajeros hacen mucha preparación para sus vacaciones de verano cuando se trata de investigar lugares, tarifas de vuelos y las mejores ofertas de hotel. Pero cuando se trata de planear cómo mantenerse saludables (y qué hacer si llegaran a enfermarse) es algo que normalmente no es parte de esa preparación. Sinembargo, debería de ser.

“Hay varias preocupaciones relacionadas a la salud cuando uno viaja, no importa a dónde vayas”, comenta la Dra. Orly Avitzur, consejera médica de Consumer Reports.

Sigue estas estrategias para mantenerte sano mientras estás lejos de casa:

1. Revisa tu cobertura de seguro

Emergencias tales como un hueso roto o un ataque al corazón están cubiertas fuera de tu red o región, pero tal vez una visita al doctor no lo esté. En un país extranjero, tal vez ni siquiera tengas cobertura para nada. Si tienes una condición de salud crónica o vas a hacer algo que posiblemente te deje lesionado, considera comprar seguro médico de viaje.

Evita las pólizas con comisión que venden los operadores de tours, los representantes de cruceros y los agentes de viajes. En vez de eso, habla con un corredor o agente en línea, como InsureMyTrip, que vende cobertura de múltiples compañías.

2. Descarga tu historial médico

Si tu médico tiene un portal para pacientes, puedes acceder a porciones de tus récords médicos, como medicamentos, alergias, y otros componentes vitales de información. Descarga esto en un dispositivo USB y llévalo contigo para ofrecer a los médicos acceso instantáneo a esta información en caso de una emergencia.

3. Identifica dónde puedes conseguir auxilio médico

Es crucial conocer la calidad de los cuidados médicos a los que tendrías acceso si tienes una condición crónica, vas a viajar fuera de EE.UU., o vas a ir en un crucero.

“Contrario a la creencia popular, los barcos de crucero no son hospitales flotantes”, dice Avituzur. Según las leyes marítimas internacionales, ni siquiera se les requiere que tengan un doctor a bordo; es suficiente que uno de los miembros de la tripulación tenga entrenamiento médico.

Es posible que te puedan dar tratamiento básico como suturas o fluídos intravenosos, pero para cualquier cosa más seria, probablemente tendrás que desembarcar en el siguiente puerto en que el barco atraque.

4. Empaca tus medicinas en tu maleta de mano

Aunque no tengas que tomar una dosis durante el vuelo, es mejor tener todas las medicinas contigo en vez de en tus maletas documentadas, en caso de que el equipaje se pierda. Cerciórate de que llevas suficiente de cualquier medicina de receta para que te dure todo el viaje, y aún mejor si llevas un poco más de lo que necesitas.

5. Gánales la carrera a los microbios

Desde el norovirus hasta los resfriados y la influenza, algunas infecciones se contagian fácilmente donde hay mucha gente congregada: en los aviones, hoteles y en los barcos de crucero.

Tu mejor defensa es lavarte las manos con agua y jabón por al menos 20 segundos con tanta frecuencia como puedas. Si no hay agua y jabón al alcance de la mano, usa un desinfectante para las manos que contenga al menos 60% de alcohol.

6. No te quedes quieto en tu asiento

La investigación muestra que los viajes largos por aire pueden aumentar tus probabilidades de desarrollar un coágulo de sangre en las piernas. Se ha encontrado un riesgo similar cuando se viaja por auto, autobús o en un tren. Se llama trombosis venosa profunda y puede ser muy dolorosa, y aún convertirse en un peligro mortal si el coágulo se desprende y se va a los pulmones.

Si no te puedes levantar de tu asiento, flexiona y extiende los pies (como si estuvieras presionando el pedal de la gasolina en un coche) al menos una vez cada hora. Cuando vayas manejando, detén el carro cada dos horas más o menos para que te estires o camines un poco.

7. Toma mucha agua

Esa sensación de flojera que sientes cuando viajas en avión tal vez no tenga nada que ver con el cambio de horario (jet lag). La deshidratación, aunque sea ligera, puede causar fatiga.

El aire dentro de la cabina del avión tiene muy poca humedad. Eso puede disminuir los niveles de fluidos en el cuerpo y resecarte los ojos, la piel, la boca y las fosas nasales. No es solo incómodo, sino que además la nariz reseca es una incubadora perfecta para el virus de un resfriado.

8. Cuidado con lo que comes y bebes

Disfruta la cocina del lugar que visitas, pero no te excedas. La investigación sobre esto ha identificado que la probabilidad más elevada de sufrir una muerte cardíaca ocurre en las fiestas asociadas con la sobreindulgencia, como el Día de Dar Gracias (Thanksgiving).

Los trigliceridos, que son un tipo de grasa que se eleva en la sangre después de una comilona, puede causar inflamación arterial coronaria, preludio común antes de un ataque al corazón, comenta la Dra. Avitzur. Ir de comilonas por toda Italia, por ejemplo, puede crear las mismas condiciones en tu cuerpo.

9. Para prevenir la diarrea del viajero

La mejor manera de prevenir esto es limitarte a tomar agua embotellada y comida caliente acabada de preparar.

Pero el subsalicilato de bismuto (Pepto-bismol y genéricos) tiene un efecto antibacterial ligero y tomarlo puede reducir a la mitad el riesgo de que te dé diarrea.

Toma dos tabletas cuatro veces al día durante todo el viaje. Reduce la cantidad si te estriñes y deja de tomarlo completamente si experimentas zumbidos en los oídos. Esta medicina contiene salicilato, un ingrediente de la aspirina, por lo que debes consultar con tu médico si padeces úlceras u otras condiciones médicas.

 

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