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Muchos padres no vacunan a sus hijos

Por Lisa Esposito, Reportero de Healthday -

En un estudio de California, uno de cada cinco niños de algunas escuelas no se habían vacunado intencionalmente, lo que plantea preocupaciones

LUNES, 31 de octubre (HealthDay News) -- Al firmar una declaración jurada que afirma que "todas las vacunas o algunas de ellas van contra mis creencias", los padres de California pueden obviar la obligatoriedad de que sus hijos hayan recibido todas las vacunas antes de asistir a la escuela, y una investigación reciente indica que muchos eligen hacerlo.

El nuevo estudio detecta que en algunas de las escuelas en que esto más ocurre, uno de cada cinco niños de kindergarten prescinde actualmente de las vacunas por decisión de sus padres, lo que los pone no solo a ellos en riesgo de enfermedades infecciosas prevenibles, sino también a los demás niños de la escuela.

Se trata de escuelas "donde nos podría preocupar de que la 'inmunidad grupal' se vea afectada", advirtió la autora líder del estudio Alison Buttenheim, profesora asistente de salud familiar y comunitaria de la Facultad de enfermería de la Universidad de Pensilvania.

"La inmunidad grupal es la protección ofrecida a las personas sin vacunar cuando la mayoría de personas han sido vacunadas o no son susceptibles de algún otro modo", explicó. "Por ejemplo, nuestra inmunidad grupal contra el sarampión protege a los bebés de hasta un año de edad, que son demasiado pequeños para recibir la vacuna SPR [contra el sarampión, las paperas y la rubeola]".

Buttenheim añadió que "las escuelas son un importante lugar de exposición para los niños. Todas nuestras medidas apuntan a una creciente exposición a niños que no se han vacunado intencionalmente entre los alumnos de kindergarten de California, una tendencia preocupante".

Los nuevos hallazgos fueron presentados el lunes en la reunión anual de la Asociación Americana de Salud Pública (American Public Health Association, APHA), en Washington, D.C. Salen a la luz poco después de hallazgos recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., según los cuales, ahora que hay más niños sin vacunar, los EE. UU. experimentan el mayor brote de sarampión en 15 años. Los expertos también culpan al declive en las tasas de vacunación infantil de una resurgencia reciente de los casos de tos ferina (pertussis), sobre todo en California.

Actualmente, veinte estados permiten "exenciones por creencias personales" en las vacunas infantiles: Arkansas, Arizona, California, Colorado, Idaho, Luisiana, Maine, Michigan, Minnesota, Nuevo México, Dakota del Norte, Ohio, Oklahoma, Oregón, Pensilvania, Texas, Utah, Vermont, Washington y Wisconsin.

En el nuevo estudio de California, los investigadores analizaron las cifras del departamento de salud estatal sobre las exenciones por creencias personales entre los alumnos de kindergarten. Algunas escuelas tenían proporciones mucho mayores de estos niños que otras, lo que plantea la preocupación de que los grupos de niños sin vacunar podrían llevar a brotes de enfermedades como el sarampión, las paperas y la rubeola.

Los investigadores consideraron que las escuelas tenían muchos niños sin vacunar cuando más de 20 de cada 100 niños tenían exenciones por creencias personales.

Los investigadores hallaron que en 2010, por cada 100 niños en cada kindergarten de California, 2.3 habían prescindido de las vacunas debido a una o más exenciones por creencias personales. Esos niños exentos tendían a agruparse en ciertas escuelas, típicamente asistiendo a escuelas en que un promedio de casi 16 niños por cada 100 de sus compañeros también poseían exenciones.

En algunas escuelas, los padres de más de uno de cada cinco niños de kindergarten tenían exenciones de vacunas, halló el estudio. Más de 7,000 alumnos de kindergarten de toda California asistían a esas escuelas, entre ellos 2,700 con exenciones.

"Parece un estudio importante, coherente con lo que hemos averiguado sobre las exenciones filosóficas y personales", apuntó el Dr. Lance Rodewald, director de la división de servicios de inmunización de los CDC. "Estudios anteriores han mostrado que mientras más fácil sea conseguir una exención, más probable es que un niño la tenga. Otros estudios muestran que mientras más fácil es obtener una exención, más bajos son los niveles de cobertura".

Rodewald apuntó que las crecientes tasas de exención pueden tener consecuencias abarcadoras, incluso para los niños que se vacunan.

"Es importante para los niños no exentos. Una dosis de la vacuna contra el sarampión confiere una protección del 95 por ciento, la vacuna contra la pertussis [tos ferina] es buena, pero no es perfecta. La de la pertussis se acaba con el tiempo. Aunque un niño se haya vacunado, puede contraer pertussis", explicó Rodewald. "Un alto número de exenciones puede atraer un brote. Ahora mismo, vemos mucha pertussis".

Buttenheim se mostró de acuerdo. "Asegurarse de que sus hijos estén al día con la programación recomendada de vacunas es una forma fácil, segura y eficaz de proteger su salud", afirmó. "Sin embargo, ninguna vacuna es eficaz del todo. Un niño vacunado tiene muy pocas probabilidades, pero no cero, de contraer una enfermedad prevenible mediante una vacuna si se ve expuesto".

¿Por qué aumenta el número de padres que opta por no vacunar a sus hijos?

"Los padres eligen no vacunar por varios motivos", dijo Buttenheim. "En este grupo tan diverso, se puede hacer la generalización de que perciben que los riesgos asociados con las vacunas son mayores que los riesgos asociados con las enfermedades de las que protegen. Aunque hay un consenso científico muy firme respecto a que ese cálculo no es correcto, no podemos simplemente ignorar o pasar por alto las dudas que los padres tienen sobre las vacunas".

La idea (actualmente desacreditada) de que la vacuna SPR podría aumentar el riesgo de autismo tiene mucho que ver. En 1998, un estudio pequeño pero muy publicitado pareció relacionar la vacuna infantil SPR con nueve casos de autismo. El estudio apareció en la revista médica The Lancet, que lo retractó en 2010. En enero de este año, una investigación de otra importante revista británica, la BMJ, denunció los hallazgos como un fraude deliberado. Pero el daño ya estaba hecho.

Ésta y preocupaciones sobre el timerosal, un conservante que contiene mercurio y que antes se usaba ampliamente en las vacunas, han contribuido a los temores de los padres.

No todos los niños con exenciones por creencias personales prescinden de todas las vacunas, anotó Buttenheim. "Solo podemos decir si tienen exenciones para una o más vacunas. Los niños que observamos con exenciones por creencias personales podrían, por ejemplo, no haberse puesto la vacuna [contra la difteria, el tétanos y la pertussis] y sí estar al día con la SPR".

"En general, los padres valoran las vacunas, pero las exenciones ocurren", apuntó Rodewald, quien es pediatra. "Los padres tienen muchas dudas y desean asegurarse de que las vacunas sean eficaces y seguras. Es importante que los profesionales de salud como pediatras, enfermeras y enfermeras escolares puedan responder a las preguntas de los padres de forma que puedan tomar decisiones informadas, con decisión y firmeza".

Debido a que el nuevo estudio se presentó en una reunión médica, sus datos y conclusiones deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Más información

El Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de EE. UU. ofrece un ejemplo de cómo funciona la inmunidad grupal.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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