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Subdiagnóstico de depresión por miedo a medicamentos

Por Maureen Salamon, Reportero de Healthday -
Subdiagnóstico de depresión por miedo a medicamentos

Un estudio halla que casi 25 por ciento esconden sus síntomas a los médicos por temor a que les receten esos fármacos

MARTES, 13 de septiembre (HealthDay News) -- En un país que parece listo para tomarse una pastilla por cualquier enfermedad, un nuevo estudio sugiere que lo contrario parece suceder en algunas personas que tienen síntomas de depresión, cuya preocupación sobre los efectos secundarios de los antidepresivos fue el principal motivo de que no contaran a sus médicos sobre las señales de advertencia.

Una encuesta telefónica de más de mil adultos que habían participado anteriormente en el Sistema de encuesta de factores de riesgo conductuales de California, que exploró las creencias sobre la depresión, mostró que 43 por ciento reportó uno o más motivos de no hablar con su médico de atención primaria sobre la depresión. Casi una cuarta parte se preocupaba de que su médico recomendaría antidepresivos, el motivo más frecuentemente citado para no compartir la información.

Otros afirmaron que entre las barreras para compartir sus síntomas de depresión se incluían la creencia de que abordar temas emocionales no es el trabajo del médico de atención primaria (16 por ciento) y preocupaciones sobre la confidencialidad de los expedientes médicos (15 por ciento). Al menos diez por ciento dijeron que temían que les remitieran a un consejero o psiquiatra, y de ser etiquetado como paciente psiquiátrico.

"Cuando los pacientes son diagnosticados con depresión, pueden entrar en un estado de shock emocional y considerarlo como una censura sobre su personalidad o carácter", señaló el Dr. Norman Sussman, profesor de psiquiatría del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, quien no participó en el estudio. "La gente casi preferiría recibir un diagnóstico médico grave y no que le digan que sufren de un trastorno psiquiátrico".

El estudio aparece en la edición de septiembre y octubre de 2011 de la revista Annals of Family Medicine, y fue financiado por una subvención del Instituto Nacional de Salud Mental.

Alrededor de diez por ciento de los estadounidenses sufren de depresión en un momento dado, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., que publicó un informe a principios de mes que indicaba que alrededor de la mitad de la población experimentará algún tipo de problema de salud mental en algún momento de sus vidas.

Los autores del estudio notaron la ironía de que los más renuentes a hablar con un médico de atención primaria sobre la depresión tendían a ser los que tenían el mayor potencial de beneficios de esa conversación, los pacientes con síntomas entre moderados y graves de depresión.

El Dr. Richard L. Kravitz, coautor y profesor de medicina interna en la Universidad de California en Davis, dijo que los programas dirigidos de educación, como folletos o pósters en los consultorios de atención primaria que recuerden a los pacientes que a los médicos les interesa oír sobre los síntomas de depresión, son formas sencillas de fomentar conversaciones que podrían cambiar, o incluso salvar, vidas.

"Por un lado, el hecho de que 16 por ciento de los pacientes creyeran que abordar la depresión no era el trabajo de su médico primario significa que [84 por ciento] sí creían que esto era función de su médico", apuntó Kravitz, quien es también vicepresidente de investigación del departamento de medicina interna. "El vaso siempre está medio lleno o medio vacío. Pero en general, las noticias son mixtas, y los médicos pueden hacer algunas cosas sencillas en sus propios consultorios".

Otra inquietud es que los médicos de atención primaria no reconozcan los síntomas de depresión en sus pacientes, señaló el Dr. Alan Manevitz, psiquiatra clínico del Hospital Lenox Hill, en Nueva York. Manevitz anotó que muchos médicos primarios recetan antidepresivos tras un proceso diagnóstico "caótico", y que quizás no den un seguimiento correcto debido a las limitaciones de tiempo o una concentración excesiva en las quejas físicas.

"Un importante motivo de que las personas no revelen cosas sobre sí mismas es que temen que su médico podría entonces no tomarse los síntomas físicos en serio. Les preocupa que se minimicen sus síntomas porque están deprimidos", apuntó. "Eso es un mito. Creo que es algo sobre lo que los médicos son mucho más sofisticados".

Sussman apuntó que las implicaciones de no informar y tratar la depresión pueden ser graves, con efectos nocivos para las carreras, relaciones y salud general. Unos 8.4 millones de estadounidenses tuvieron pensamientos suicidas en 2008, y 2.2 millones hicieron planes para suicidarse, según el informe reciente de los CDC.

"Los pacientes están en lo cierto respecto a que hay ciertas inquietudes sobre el tratamiento con antidepresivos", que se relacionan con disfunción sexual, aumento de peso e incluso algunos efectos cardiacos, apuntó Sussman. "Nadie desea tomar esos fármacos si no tienen que hacerlo, pero al menos dos tercios se benefician. No informar al médico tiene consecuencias".

En algunos casos, los médicos pueden trabajar con las preocupaciones de los pacientes sobre los efectos secundarios de los medicamentos comenzando con las dosis más bajas de antidepresivos que se sabe son eficaces. Los pacientes que eligen un plan de tratamiento que no incluya antidepresivos también pueden beneficiarse de ser remitidos a un psicólogo, que puede trabajar con ellos en psicoterapia y vigilar su depresión de cerca.

Más información

Para más información sobre la depresión, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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