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Sexo: "sí significa sí" en California

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Sexo: "sí significa sí" en California
CRÉDITO: THINKSTOCK

Ante la enorme cantidad de violaciones y relaciones sexuales no consensuadas que se denuncian cada año en las universidades, que para muchos es casi una epidemia, el estado de California tomó la iniciativa y convirtió en ley la necesidad de que exista un acuerdo explícito entre estudiantes que van a tener relaciones sexuales.

Esta medida se suma a varias iniciativas para acabar con este problema que padecen 1 de cada 5 estudiantes universitarias.

Frente a este problema algunos centros estudiantiles se han dedicado a fortalecer las fraternidades y a entrenar a los estudiantes a participar activamente si ven algún problema de este tipo y no ser sólo espectadores pasivos. 

Este nuevo acercamiento al tema, a través del consentimiento,  está dando mucho que hablar y ya fue adoptado por varios centros educativos el año pasado y ahora es ley en California. 

Algunas universidades, incluyendo la Universidad de Texas y algunos campos de la Universidad de Nueva York, ya tienen implementado desde el año pasado la necesidad de un consentimiento para tener relaciones, pero los expertos dicen que aún es muy pronto para medir su efectividad.

El estado de California es el primero en obligar a todas las escuelas a implementar esta política de consentimiento y, de no hacerlo, perderían la ayuda estatal. 

Se trata de un "consentimiento afirmativo" y no una aceptación pasiva antes de iniciar cualquier contacto sexual. 

Sin embargo, muchos educadores dudan de que esta nueva política funcione, ya que aseguran que existe poca información sobre qué es lo que realmente funciona y dicen que, en general, la falta de información fehaciente sobre el tema hace que todo recaiga en la intuición y el sentido común. 

Meses atrás el gobierno presentó un paquete de recomendaciones destinadas a combatir el abuso sexual en las universidades, ya que a pesar de que una de cada cinco estudiantes es víctima de algún tipo de abuso, sólo un 12% lo denuncia. El programa incluye medidas de protección de la confidencialidad y el soporte a las víctimas. 

Ahora, California se ha convertido en el primer estado que exige que en las relaciones sexuales entre estudiantes haya un consentimiento explícito de las partes, un requerimiento que fue bautizado como "sí significa sí". 

La nueva legislación define este consentimiento como "un acuerdo afirmativo, consciente y voluntario para involucrarse en una actividad sexual", que si bien no tiene que ser verbal, debe quedar claro entre las partes. 

La ley, que lleva el número SB-967, también señala que el silencio o ausencia de resistencia no es consentimiento y especifica que un acusado de abuso o violación no puede alegar que había asumido que la víctima había dado su consentimiento, si la persona estaba dormida, ebria o bajo los efectos del alcohol.

Por otra parte, la legislación que fue propuesta por el senador demócrata Kevin de León, presenta un detalle sobre qué procedimientos deben seguir las universidades cuando investigan denuncias sobre agresiones sexuales y el tipo de servicios médicos y de orientación que deben ofrecer a las víctimas para superar esta situación. 

Hasta ahora, cuando hay una estudiante que denuncia un abuso, son las autoridades universitarias quienes deben investigar si la agresión fue real y son también responsables de tomar las medidas disciplinarias que se necesiten.

Por otra parte, en los últimos años varias universidades han sido demandadas por este tema, por ser consideradas imparciales y pasivas a la hora de investigar estos hechos de abuso,  así como también han sido criticadas por no apoyar a las víctimas. 

Meses atrás, el gobierno federal estableció un grupo de trabajo que elaboró una serie de recomendaciones sobre el manejo de las denuncias de agresiones sexuales dirigidas a los centros universitarios del país y publicó una lista de más de 50 universidades que son investigadas por supuestas violaciones de leyes federales a la hora de tramitar esas denuncias.

 Sí y no 

Quienes impulsan esta nueva ley, intentan diferenciar esta propuesta del paradigma tradicional de intento de frenar un abuso y la frase "No significa No". 

Es decir, hasta ahora las víctimas de violación o abuso sexual debían demostrar que no habían estado de acuerdo con el contacto y que se habían negado o habían puesto resistencia al encuentro. 

Con esta iniciativa, la persona que va a tener relaciones sexuales debe asegurarse de contar con el consentimiento, el cual debe estar vigente durante toda la relación y puede revocarse en cualquier momento por diferentes motivos. 

"La existencia de una relación de pareja entre las personas involucradas o el que esas personas hubieran tenido relaciones sexuales en el pasado nunca debe ser considerado por sí mismo como un indicador de consentimiento", señala la nueva ley, para evitar casos de violación por parte de ex novios por ejemplo. 

Con esta nueva ley, ya no serían las víctimas las que tendrían que probar su inocencia sino que la mira está puesta en el acusado. 

Los detractores de la ley temen que con ella, las universidades estén plagadas de denuncias falsas y sin fundamento y que no se le de a la agresión sexual el peso y el valor que tienen. 

Por otro lado, muchos dicen que es preocupante porque los estudiantes acusados tendrían que probar el consentimiento y tendrían que tener grabado el encuentro por ejemplo para probar la aprobación de la otra parte en todo momento. 

Otros creen que los problemas de violación y agresión sexual deben ser tratados por la justicia general y no por los decanos y profesores de las universidades. 

En lo que todos coinciden es que las universidades deben centrarse en la prevención de estas agresiones y en escuchar las voces de las víctimas para poder ofrecerles un sistema de apoyo y contención.

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