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La pasión en la pareja puede durar décadas

Por HealthDay/HolaDoctor -
La pasión en la pareja puede durar décadas

¿Se acuerda cuando sentía mariposas en el estómago? ¿Piensa que el paso de los años, las tareas del hogar, criar a los hijos y trabajar, han apagado su pasión por su cónyuge? No se desanime: una nueva investigación comprobó que no siempre el tiempo mata la pasión y que algunas parejas casadas mantienen el fuego del romance durante décadas.

Para llegar a esta afirmación, los científicos utilizaron escáneres cerebrales y comprobaron que, al ver una fotografía de su amado, los cerebros de algunas parejas casadas durante 10 años o más que se consideraban "intensamente" enamoradas de sus cónyuges se activaban de forma similar al de las parejas que acababan de enamorarse.

Los 17 participantes de la exclusiva investigación no sólo estaban felizmente casados. "Se trataba de cónyuges que no podían dejar de tocarse a pesar de haber estado casados en promedio durante más de 21 años",  señaló el coautor del estudio Arthur Aron, profesor de Psicología de la Universidad de Stony Brook en Nueva York.

"Nos contaron que volvían locos a sus amigos, por estar siempre en contacto físico", señaló Aron. "Hablamos de personas que tienen una conexión muy intensa, inmensas cantidades de vivacidad y pasión físicas. Es el tipo de conducta que la gente piensa que es imposible, una locura. Pero nuestros datos sugieren que es real".

Los participantes del estudio habían respondido a un anuncio que preguntaba: "¿Sigue usted locamente enamorado de su pareja de mucho tiempo?". Los investigadores los evaluaron usando varios cuestionarios que preguntaban sobre la frecuencia sexual (un promedio de 2,2 veces por semana) y hasta qué punto su cónyuge era la persona más importante de sus vidas y cómo respondía su cuerpo cuando estaban cerca de él o ella.

Las diez mujeres y siete hombres se sometieron a un escaneo cerebral mientras veían una serie de fotografías que incluían al objeto de sus afectos, un amigo de toda la vida, un conocido de mucho tiempo, y un conocido de poco tiempo.

Los escáneres cerebrales mostraron que dos áreas -el ventral tegmental y el estriado dorsal- se iluminaban cuando los participantes observaban la fotografía de su cónyuge. Estudios anteriores han mostrado que esas regiones del cerebro, ricas en dopamina y que se asocian con la recompensa y la motivación, también se iluminan en parejas cuando se enamoran por primera vez.

"Estas personas no se están engañando a sí mismas. Parecen tener la misma experiencia que las persona recién enamoradas", apuntó Aron.

Los participantes locamente enamorados desde hacía tiempo también mostraron más activación en regiones del cerebro asociadas con la vinculación materna y la vinculación en pareja, dijo Aron. La frecuencia sexual se asoció con una mayor actividad en el hipocampo posterior, un área vinculada al hambre y al deseo.

Pero los casados hacía tiempo diferían en al menos una forma sustancial de los recién casados. Áreas del cerebro asociadas con la obsesión y la ansiedad se iluminaban con menos frecuencia que en los escáneres de las nuevas parejas. En vez de ello, áreas cerebrales asociadas con la calma estaban más activas, comentó Aron.

Robert Epstein, psicólogo investigador de San Diego, California, que se especializa en las relaciones de pareja, expresó cierto escepticismo sobre los hallazgos. En el estudio participaron pocos participantes, y los investigadores tal vez exageraron sus conclusiones, apuntó.

"No sabemos si estas personas estaban enamoradas continua e intensamente", cuestionó Epstein. "Lo que sucede con frecuencia en las relaciones es que las personas se enamoran intensamente, y luego las cosas empeoran. Luego, los niños crecen, tienen una segunda luna de miel, y pueden volver a experimentar el mismo amor intenso. No es una continuación de esos nuevos sentimientos, es una nueva presentación de los mismos".

Y a las parejas a largo plazo que se consideran relativamente felices y satisfechas pero no necesariamente locamente enamoradas no les gusta escuchar sobre parejas que siguen teniendo un deseo ardiente por su cónyuge, añadió.

"Una de las formas en que la gente se siente bien consigo misma es comparándose con los demás, así que este no es un mensaje que la gente desea escuchar, al principio", apuntó Aron. "Incluso a mi esposa y a mí nos resultó un poco difícil".

El estudio aparece en la última edición on line de la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience.

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Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

 

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