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"Me rompieron el corazón, no puedo ir a trabajar"

Por HolaDoctor -
"Me rompieron el corazón, no puedo ir a trabajar"
CRÉDITO: THINKSTOCK

Una empresa de contratación analizó las excusas más curiosas que informa la gente a la hora de llamar al jefe y reportarse enfermo para no ir a trabajar. El 30 % de los trabajadores admitió haber mentido: lo que deseaban en realidad, era tomarse un tiempo libre para ellos.

"Tengo el corazón roto", "Quedé muy mal después de ver el final de The Hunger games", éstas y otras excusas han llegado a oídos de varios jefes con tal de conseguir un día libre y no ir a trabajar. 

No es de extrañar que todos los empleados que llaman para faltar al trabajo, en realidad, no están enfermos: el 30% de los trabajadores admitieron reportarse enfermos, cuando en realidad querían tomarse el tiempo libre de trabajo, según una nueva encuesta de CareerBuilder .

Para saber cuáles eran las excusas más sorprendentes a la hora de faltar al trabajo, Harris Interactive entrevistó a 3,976 trabajadores y 2,494 directores de recursos humanos de Estados Unidos y también a empleados del área de recursos humanos. Además de las cifras, CareerBuilder también recogió las excusas memorables que los jefes habían oído.

Pasemos lista a las más curiosas que se han encontrado: un empleado se reportó enfermo porque se sentía molesto después de ver “The Hunger Games”, otro trabajador dijo que "se olvidó que fue contratado para ese trabajo", y una persona avisó que no podía ir a trabajar porque estaba "enferma de leer demasiado".

Pero hay otras razones que causan risa: que su dedo del pie quedó atorado en el grifo, que su abuela muerta estaba siendo exhumada para una investigación policial, que lo había picado un ave, mientras que otra persona dijo que tenía el “corazón roto".

¿Qué motiva a planear una estrategia detrás de estas excusas? "Algunos piensan que menos es más, mientras que otros piensan que mientras más detalles proporcionen, tanto más creíble será la excusa", dijo Rosemary Haefner, de CareerBuilder.

Los jefes están al acecho de excusas endebles y tratan de tomar las medidas necesarias para olfatear a un farsante.

Un 29 % de los empleadores dijo que chequea la historia de un empleado, por lo general pidiendo una nota del médico o llamando al trabajador al final del día.

El 14% de los empleadores declaró que incluso fue a la casa de un empleado, pero que suena raro y no es útil. Y aquí está la idea de alimentar la paranoia: los jefes pueden pedir ayuda a los compañeros de trabajo del empleado que faltó para descubrir la verdad, en ese sentido, el 18 % de los empleadores admitió haber intentado ese ardid.

Los empleados faltan a trabajar por una variedad de razones, pero básicamente es para tener tiempo extra para ellos. El 34 % dijo que se reportaron enfermos porque no tenía ganas de ir a trabajar, el 29%  que "necesitaban relajarse", el 22 % para hacer una cita con el médico, el 16 % estaban con mucho sueño, y el 15 % quería hacer mandados o trámites.

Aquellos que reportan falsos días de enfermedad "pueden ser reincidentes en faltas o pueden estar preocupados acerca de cómo su jefe puede percibirlos", dijo Haefner. "Sin embargo, si te pillan mintiendo, puede tener consecuencias más graves y poner en juego el profesionalismo y confiabilidad de una persona. Es mejor ser honesto", señaló.

El hecho de mentir demasiado, puede llevar a alguien a perder el trabajo: el 17% de los jefes dijeron haber despedido a un empleado por dar un falso pretexto para no ir a trabajar.

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