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Adolescentes agradecidos, menos deprimidos

Por Barbara Bronson Gray, Reportero de Healthday -
Adolescentes agradecidos, menos deprimidos

Padres y maestros pueden ayudar a los niños a aprender a identificar las cosas positivas de sus vidas, señala un estudio

La idea de ayudar a los adolescentes a sentirse agradecidos por las cosas cotidianas podría parecerle descabellada a todo el que está criando a uno, ya que simplemente lograr que diga un humilde "gracias" de vez en cuando puede ser un esfuerzo monumental.

Pero un estudio reciente sugiere que ayudar a los adolescentes a agradecer las cosas buenas puede en realidad desempeñar un importante papel positivo en su salud mental. A medida que la gratitud aumenta, también lo hacen la satisfacción vital, la felicidad, las actitudes positivas, la esperanza e incluso el rendimiento académico.

Giacomo Bono, autor del estudio y profesor de psicología de la Universidad Estatal de California en Dominguez Hills, dijo que parece que estos días no hay demasiado tiempo para que los adolescentes se detengan a pensar en apreciar las amistades, las actividades que disfrutan o incluso la comida que hay en la mesa.

Pero entre los niños que afirman sentirse agradecidos por una variedad de cosas en sus vidas, Bono halló una asociación con habilidades vitales críticas como la cooperación, un sentido de propósito, la creatividad y la persistencia.

"La gratitud nos permite comprender lo que más nos importa, y traducir ese factor a una meta más amplia", señaló Bono. Presentará su investigación el domingo en la reunión anual de la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association) en Orlando, Florida.

En el estudio participaron 700 estudiantes que vivían en Nueva York, y que tenían de 10 a 14 años de edad. Los participantes eran blancos (67 por ciento), de origen asiático (11 por ciento), negros (10 por ciento) e hispanos (1.4 por ciento), y alrededor de 11 por ciento eran de otras etnias o no se identificaron según la raza. Los investigadores tomaron en cuenta los factores socioeconómicos y el logro educativo de los padres, pero no las creencias religiosas.

Los autores del estudio definieron a los adolescentes agradecidos como aquellos que tenían una disposición y estado de ánimo que les permitía responder de forma positiva a las personas y cosas buenas de sus vidas, explicó Bono.

Los estudiantes completaron cuestionarios en la escuela al inicio del estudio, y una vez más cuatro años más tarde. Bono comparó los resultados de los menos agradecidos con los de los más agradecidos. Halló que los que estaban entre los más agradecidos experimentaban 15 por ciento más sensación de significado vital, se mostraban 15 por ciento más satisfechos con sus vidas en general, y sentían 17 por ciento más felicidad y esperanza respecto a sus vidas. Ese grupo también experimentó una reducción de 13 por ciento en las emociones negativas, y una reducción de 15 por ciento en los síntomas de depresión.

Bono señaló que hay una fuerte relación entre tener un sentido de satisfacción con la vida y sentirse agradecido. "Las personas agradecidas son más optimistas y tienen más esperanzas, y sienten que cuentan con los recursos para tener éxito en el futuro", planteó Bono.

Un experto que trabaja con adolescentes dice que tiene sentido que la gratitud aumente la sensación de propósito vital de un adolescente. "Ayudo a los niños a hacerse más conscientes sobre lo que están agradecidos, no solo para tratar la depresión, si no en unas vidas materialistas, ocupadas y guiadas por los medios de comunicación", aseguró Alec Miller, jefe de psicología infantil y adolescente del Centro Médico Montefiore en la ciudad de Nueva York.

Algo interesante es que el estatus socioeconómico no parece estar relacionado con la gratitud. "No hay que ser rico para sentirse agradecido", comentó bono. "Hallamos niños pobres que apreciaban mucho cuando otras personas les ayudaban".

Miller se mostró de acuerdo. "Veo a niños con Medicaid y a niños de familias ricas del condado de Westchester, y no observo una sensación de gratitud ni mayor ni menor en un grupo u otro. Es bastante baja en ambos grupos", lamentó. "Desafortunadamente, nuestra sociedad no está muy enfocada en la gratitud, y hablar de ella ha pasado de moda", dijo Miller. "Pero doy a estos investigadores crédito por revivir el tema".

Miller dijo que con frecuencia les pregunta a los niños de qué se sienten agradecidos. Cuando no pueden identificar gran cosa, lo ve como un peligro de un mayor riesgo de depresión grave y suicidio. Pero desarrollar una sensación de gratitud en los niños puede ayudar a prevenir la erosión gradual de la autoestima y fomentar su sensación de propósito y capacidad, anotó.

¿Cómo pueden los padres crear una sensación de gratitud en sus hijos? Bono sugirió que los padres comiencen a prestar atención a su propia sensación de gratitud, y que la modelen. "Hable sobre las cosas por las que se siente agradecido, y pregunte a sus hijos qué agradecen", planteó. También aconsejó mencionar las personas que les han ayudado en la vida: un maestro que le dedicó tiempo adicional, un entrenador que hizo una diferencia. "Hablar sobre la gratitud ayuda a guiarnos a todos a las cosas que más importan", anotó.

Debido a que esta investigación fue presentada en una reunión, sus datos y conclusiones deben ser percibidos como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

La investigación fue financiada por la John Templeton Foundation.

Más información

Para más información sobre la gratitud, visite el Greater Good Center de la Universidad de California, en Berkeley.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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