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Lou Reed y el transplante que terminó con el rock salvaje

Por HolaDoctor -
Lou Reed y el transplante que terminó con el rock salvaje
CRÉDITO: THE GROSBY GROUP

Se fue Lou, uno de los más grandes íconos del rock, y junto a él, quedan sepultados los cantos de toda una generación. Aunque en un principio todo indicaba que el transplante de hígado al que se había sometido en mayo pasado había sido un éxito, finalmente terminó con la vida del “poeta maldito”.

La noticia sucumbió a toda Nueva York, y minutos más tarde, a todo el mundo: Lou Reed ha muerto a los 71 años. El médico del ex “Velvet Underground”, Charlie Miller confirmó la madrugada del 27 de octubre a The New York Times que las complicaciones derivadas del transplante de hígado al que se sometió fueron las causas de su deceso.

Apenas una semana antes, el intérprete de “Walk On The Wild Side” había ingresado a la Clínica Cleveland, en Ohio, donde le intervinieron para recibir tratamiento, pero regresó a casa cuando los médicos le dijeron que no podían hacer nada. “Todos estuvimos de acuerdo en que hicimos todo lo que pudimos”, declaró uno de los médicos.

Una de las razones más comunes por las que los adultos demandan un nuevo hígado es por la cirrosis, una enfermedad que causa 27,000 muertes al año en Estados Unidos, la cual consiste en la cicatrización del hígado e impide que éste trabaje bien y puede desencadenar una insuficiencia hepática.

Previo a la intervención, el autor de “Perfect Day” fue advertido sobre algunas de las razones por las que no se recomendaría esta operación, como la presencia de tuberculosis u osteomielitis, dificultades para tomar medicamentos varias veces al día, tener antecedentes de cáncer, infecciones como hepatitis, así como tabaquismo, alcoholismo o drogadicción. Aún así el músico aceptó los riesgos y entró al quirófano.

“Soy un triunfo de la medicina, la física y la química moderna. Soy más grande y más fuerte que nunca”, así se sentía Reed después de la operación del transplante sin saber que se acercaban sus últimos días.

Una de las situaciones más comunes después de este tipo de cirugías es que el paciente presente el rechazo hacia el nuevo órgano, esto quiere decir que el sistema inmunitario vea el nuevo hígado como una sustancia extraña, por lo que tratará de destruirlo.

Para que esto no pase, casi todos los receptores de transplantes deben tomar medicamentos que inhiban su respuesta inmunitaria por el resto de sus vidas. Esto se le conoce como terapia inmunodepresora, y aunque ayuda a prevenir este problema también pone a las personas en un mayor riesgo de infección y cáncer.

Los pacientes necesitan que les hagan pruebas de detección  regulares para el cáncer. Sin embargo, la administración de éstos también pueden causar hipertensión arterial y colesterol alto, así como un incremento de posibilidades para tener diabetes.

Aunque el rockero se mantuvo sobrio desde la década de 1980 y se refugio en prácticas saludables como el Tai Chi, tarde o temprano los excesos de los años pasados se harían evidentes.

Canciones como “Heroin”, “I´m Waiting for my Man”, en alusión a un surtidor de drogas, o “Sunday Morning”, donde se habla sobre la resaca después de un día de excesos, son algunos de los referentes de la vida que llevaba.

Su adolescencia estuvo marcada por un tratamiento de electrochoques para “curar” su bisexualidad, una condición que dejaría huellas en su vida. No por nada se le vinculó musical y sexualmente con su contemporáneo David Bowie.

La noticia de su muerte ha enmudecido al mundo de la música y ha suscitado una avalancha de reacciones.

Con información de la Biblioteca Nacional de Medicina y del Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales.

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