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La programación de mamografías debe ser personalizada

Por Kathleen Doheny, Reportero de Healthday -
La programación de mamografías debe ser personalizada

Debe tomar en cuenta el perfil de salud de la mujer, y no solo su edad, afirman investigadores

MARTES, 5 de julio (HealthDay News / www.HolaDoctor.com) -- La programación y frecuencia de las mamografías para detectar el cáncer de mama es una decisión que debe personalizarse para cada mujer, según factores como la edad y la densidad de los senos, sugiere una investigación reciente.

Una programación para todas las mujeres según la edad no es el mejor método, afirmó el autor líder del estudio, el Dr. John Schousboe, director médico de investigación de Servicios de Salud Park Nicollet en Minneapolis, y profesor adjunto de políticas y gestión de salud de la Universidad de Minnesota.

"Cuando las mujeres deciden con qué frecuencia hacerse una mamografía, es adecuado que la decisión se base en qué tan alto es su riesgo", comentó Schousboe.

Entre los factores a tomar en cuenta además de la edad están la densidad de los senos de la mujer, los antecedentes de biopsias del seno, los antecedentes familiares de cáncer de mama y sus creencias sobre los beneficios y riesgos potenciales de la evaluación, enumeró Schousboe. Se cree que unos senos más densos conllevan un mayor riesgo de cáncer de mama.

Los hallazgos, que aparecen en la edición del 5 de julio de la revista Annals of Internal Medicine, desafían las directrices basadas en la edad de grupos como la Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society) y el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU., y podrían reiniciar el debate sobre la evaluación del cáncer de mama.

En 2009, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos aconsejó que la decisión de iniciar evaluaciones regulares cada dos años antes de los 50 debe ser discutida con el médico de la mujer. Recomienda la evaluación cada dos años para las mujeres entre los 50 y los 74.

Sin embargo, la Sociedad Americana del Cáncer y otras organizaciones siguen respaldando sus recomendaciones de que las mujeres comiencen a hacerse una mamografía anual a partir de los 40.

En la nueva investigación, Schousboe y sus colegas evaluaron datos sobre mujeres de EE. UU. del Consorcio de Vigilancia del Cáncer de Mama y de Epidemiología de la Vigilancia y Resultados Finales (SEER, por su sigla en inglés), del Instituto Nacional del Cáncer.

Desarrollaron un modelo para comparar los costos y los beneficios de salud de por vida de las mujeres evaluadas anualmente, cada dos años, cada tres a cuatro años, o nunca.

Los resultados aplican a la población general, no a las mujeres que portan mutaciones genéticas conocidas como BRCA1 o 2 que aumentan el riesgo de cáncer de mama.

Concluyeron que la evaluación cada segundo año de los 40 a los 49 podía resultar rentable para las mujeres con niveles de riesgo superiores al promedio.

Una mamografía cada tres a cuatro años resultó rentable para las mujeres de 50 a 79 con una densidad baja de los senos y sin otros factores de riesgo, hallaron.

Y las mamografías anuales no fueron rentables para ningún grupo, sin importar la edad ni la densidad de los senos, dijeron.

Si una mujer desea dar seguimiento a los cuatro factores de riesgo, es importante que se haga una mamografía inicial a los 40 para establecer su densidad mamaria, apuntó Schousboe.

Para llegar a sus conclusiones, el equipo tomó en cuenta los cuatro factores de riesgo. Asumieron que todas las mujeres en el modelo estaban sanas al principio, pero podían avanzar a seis categorías distintas, que iban desde seguir sanas hasta morir por cáncer de mama u otras causas.

Luego, calcularon cuántas mamografías adicionales se necesitarían para evitar una muerte por cáncer de mama entre las que se hacían mamografías cada tres a cuatro años en comparación con nunca, y cada dos años en comparación con tres a cuatro años.

También calcularon el costo de cada programación de mamografías por cada año de vida ajustado por la calidad, una medida estadística, y tomaron en cuenta el impacto que una lectura "falsa positiva" tendría en la calidad de vida de una mujer.

El estudio de modelo tiene sus limitaciones, apuntó Robert Smith, director de evaluación del cáncer de la Sociedad Americana del Cáncer, que está familiarizado con los hallazgos pero no participó en la investigación.

"Un modelo no es la vida real", señaló Smith. No hay duda de que la edad avanzada, una mayor densidad de los senos, los antecedentes familiares de cáncer de mama o antecedentes de biopsia de los senos aumentan el riesgo de cáncer de mama, señaló.

Sin embargo, la mayoría de mujeres diagnosticadas con cáncer de mama no tienen antecedentes familiares, añadió. Los factores de riesgo evaluados en el estudio son los más importantes, pero no los únicos, dijo.

Además, la evaluación de la densidad mamaria es imprecisa, aseguró. Si se les pide a diez radiólogos que asignen una puntuación de densidad a los senos, es probable que sus calificaciones varíen, dijo.

La financiación de la investigación provino de Eli Lilly and Co., de la Da Costa Family Foundation for Research in Breast Cancer Prevention del Centro Médico Pacífico de California y del Consorcio de Vigilancia del Cáncer de Mama.

Más información

Para saber más sobre las mamografías, visite la Sociedad Americana del Cáncer.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

 

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