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Callos: durezas que pueden afectar tus manos y pies

Por HolaDoctor y agencias -
Callos: durezas que pueden afectar tus manos y pies

Los callos y callosidades son engrosamientos que produce la piel a modo de protección. Un ejemplo muy claro es el de los deportistas o los artesanos, que suelen tener endurecida la zona de las manos que está constantemente expuesta a roce o fricción. 

Generalidades

Cuando la dureza se forma en la parte superior o lateral de los pies se llama callo, en tanto que las callosidades son las que se producen en las manos y la planta de los pies.  

La mayoría de las durezas de los pies son provocadas por falta de humectación y la presión que ejerce el uso de calzado inadecuado, ya sea angosto, un talle menor al que corresponde o con tacos muy altos. 

La piel se defiende generando superficies ásperas que pueden tomar un antiestético color grisáceo o amarillento, son poco sensibles al tacto y cuando son grandes suelen ser dolorosas.

Tratamiento para callos y callosidades

Generalmente estas durezas desaparecen cuando cesa la fricción que las causó. 

Mientras tanto, se puede utilizar cremas y realizar cuidados como baños de parafina, abrasión con cepillos y piedra pómez y el uso de guantes o parches para proteger la zona.

Una vez a la semana se debe realizar un tratamiento sumergiendo la parte afectada en agua tibia, que ayudará a ablandar un poco las durezas. 

Luego se utiliza una herramienta específica para removerlas o bien se procede a frotar la zona con una piedra pómez o abrasiva. 

Hay que tener mucho cuidado con esta práctica ya que si se produce un corte hay peligros de infección y por ende, otras complicaciones. 

Otro procedimiento muy efectivo consiste en exfoliar con un preparado casero con dos cucharadas de crema de manos mezcladas con una cucharadita de azúcar; que se aplica sobre las durezas con un masaje enérgico para desprender las células muertas. 

En todos los casos se enjuaga y se seca cuidadosamente la piel antes de aplicar una crema humectante bien espesa.

En el caso de que los callos y callosidades produzcan dolor, conviene consultar con un podólogo, que procederá a remover una o varia capas de la piel endurecida con ayuda de un bisturí. 

También puede utilizar un torno manual con un pequeño disco de lija fina que remueve las células muertas con rápidos movimientos circulares. 

Si se produce una infección o úlcera en un área de un callo o callosidad, es posible que sea necesario que el médico elimine el tejido dañado y probablemente se requiera un tratamiento con antibióticos.

Cómo prevenir la formación de callos

  • Se debe evitar el uso de tacos muy altos o calzado estrecho o incómodo.
  • Utilizar plantillas en la zona de los talones para amortiguar los impactos y proteger la zona.
  • Mantener bien humectados las manos y los pies, especialmente en los meses de invierno.
  • Hidratarse muy bien, llevar una dieta alimentaria saludable con abundante consumo de líquidos.
  • No abusar de las duchas o baños con agua muy caliente ya que resecan la piel
  • Evitar el uso de jabones muy perfumados.
  •  No rascarse cuando la piel esta muy seca ya que se puede lastimar.
  • Utilizar guantes protectores siempre que sea posible

Cómo elegir el calzado adecuado

  • El cuero es el mejor material deja respirar la piel y se amolda al pie.
  • Las suelas deben ser fuertes y flexibles.
  • El interior debe ser acolchado para absorber la vibración de las pisadas
  • El arco debe estar sostenido.
  • Los tacos son elegantes y sexy pero no se deben usar durante muchas horas o para caminar trechos largos. Afectan los dedos de los pies y la postura del cuerpo.
  • Debe ser cómodo;  si es demasiado apretado no se debe esperar a que se amolden con el tiempo.
  • El mejor horario para comprar calzado es al atardecer, cuando los pies están bastante ensanchados. Así no habrá sorpresas con un calzado que luego resulte demasiado estrecho. 

Recetas caseras para eliminar callos y callosidades

 Ajo: machacar un diente de ajo y agregar media cucharadita de aceite de oliva. Aplicar sobre la zona afectada y cubrir con una gasa. Dejar actuar dos horas y frotar con piedra pómez.

Aspirinas: triturar 5 o 6 aspirinas y  mezclarlas con una cucharada de agua y una de jugo de limón. Colocar sobre el callo y envolver con una toalla caliente durante 10 minutos.  Luego frotar con piedra pómez.  

Manzanilla: remojar los pies en una infusión preparada con cuatro cucharadas de manzanilla y un litro de agua.

Pan y vinagre: empapar en vinagre de manzana una miga de pan durante dos días. Remojar la zona endurecida en agua tibia y luego aplicar la miga de pan sujetándola con una gasa. Dejar actuar toda la noche y repetir tres días seguidos.

Cebolla: todas las noches antes de acostarse, frotar la zona de las durezas  con un trozo de cebolla. Repetir esta operación durante varios días, hasta que el callo desparezca.

Tomate: triturar el tomate hasta formar una pulpa, colocarla sobre la dureza y envolver con una gasa. Realizar esta operación todas las noches hasta que el callo desaparezca. 

 

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