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Reciba más atención preventiva

Por Consumer Reports -
Reciba más atención preventiva
CRÉDITO: THINKSTOCK

Las vacunas, las pruebas de detección de cáncer, el asesoramiento sobre el estilo de vida y otras medidas de bienestar pueden salvar vidas. Sin embargo, es posible que su médico no haga todo lo necesario cuando se trata de asegurar que usted esté al día con la atención que necesita.

En un estudio publicado en enero de 2012 en American Journal of Preventive Medicine, los investigadores analizaron cerca de 500 consultas a 64 médicos de cabecera y de medicina interna en Michigan. En promedio, los pacientes, que tenían entre 50 y 80 años, necesitaban de 5 a 6 servicios preventivos pero, por lo general, recibieron solo 3.

Los médicos dejaron pasar la oportunidad de administrar vacunas a dos tercios de las personas que las necesitaban, de brindar más de la mitad de los servicios de asesoramiento y de realizar más de un una cuarta parte de las pruebas de detección. Lo que más pasaron por alto fueron las vacunas contra la gripe, el asesoramiento sobre el uso de la aspirina para prevenir ataques cardíacos y las pruebas de la vista. De cada 10 pacientes que reunían los requisitos para esos servicios, 8 no los recibieron.

Incluso las personas que regularmente consultan a un médico a causa de enfermedades crónicas, a menudo, no reciben asesoramiento relacionado con la prevención. En una encuesta nacional publicada en Archives of Internal Medicine, más de una quinta parte de las personas encuestadas que tenían enfermedades crónicas dijeron que no habían recibido asesoramiento relacionado con la prevención de parte de su médico durante el último año. Además, según un estudio de 2003 que realizó un seguimiento de 138 médicos en 84 consultorios en Ohio, los médicos dedicaron menos del 3% del tiempo durante las visitas a causa de enfermedades agudas o crónicas a hablar sobre el ejercicio o la nutrición, y menos del 5% a proporcionar procedimientos de atención preventiva.

Al mismo tiempo, los médicos, con frecuencia, pierden tiempo en pruebas preventivas o de detección que no son útiles. Por ejemplo, se estima que 10 millones de mujeres que se realizaron pruebas de Papanicolaou entre 1992 y 2002 (el último período de 10 años del cual se dispone de información) no las necesitaban porque se habían sometido a una extirpación quirúrgica del cuello uterino. Miles de mujeres y hombres vuelven a realizarse colonoscopías años antes de necesitarlas. El tiempo dedicado a pruebas innecesarias reduce el tiempo que podría dedicarse a la atención preventiva eficaz.

Menos tiempo para el bienestar

Existen varios motivos por los cuales la prevención básica no recibe la atención que debería. Entre ellos, se encuentran los siguientes:

No es redituable. Los médicos ganan más dinero tratando los problemas que al prevenirlos. Un estudio publicado en 2011 demostró que el programa Medicare, por ejemplo, les pagaba íntegramente a los médicos por coordinar y realizar solo uno de los 15 servicios preventivos que el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE. UU. (U.S. Preventive Services Task Force) considera necesarios para las personas de 65 años o más.

Es un terreno difícil. A menudo, los médicos no se sienten cómodos o seguros al asesorar a los pacientes sobre prevención, posiblemente porque no reciben suficiente capacitación al respecto. En una encuesta que se enfocó en el año académico 2008-2009, por ejemplo, menos de un tercio de las facultades de Medicina cumplían el mínimo de 25 horas de capacitación en nutrición recomendado por la Academia Nacional de Ciencias (National Academy of Sciences).

Los médicos no tienen tiempo. Incluso los médicos mejor entrenados se verían presionados para que quepan todos los servicios preventivos que ahora se recomiendan en una visita normal al consultorio. Esto se suma al hecho de que los médicos tienden a atender a los pacientes cuando estos están enfermos y no cuando están sanos. Entonces, en lugar de ser el punto más importante, al bienestar solo se le dedica una cantidad de tiempo mínima en las visitas cuando las personas tienen un problema.

Tomar las riendas

Asumir una función activa es clave para recibir los servicios preventivos que necesita y evitar los servicios excesivos o potencialmente perjudiciales que no necesita. “Su salud es demasiado importante para dejarla en manos de la profesión médica”, afirma Miles Hassell, M.D., Director Médico del Programa de Medicina Integral de Providence Health & Services, un sistema para la atención médica sin fines de lucro en Portland, Oregon. “El paciente debe ser un socio; de lo contrario, esto no funcionará”. Los siguientes pasos pueden ayudar.

1. Encuentre un médico de atención primaria que pueda coordinar su atención de bienestar
Asegúrese también de confiar en su médico y de sentirse cómodo al comunicarse con él. Ambos factores son esenciales para recibir asesoramiento, recomendaciones y seguimiento personalizados. Pida ayuda a su médico para diseñar un plan de bienestar que incluya dieta, ejercicio y, de ser necesario, objetivos de peso. Escriba una lista de los servicios preventivos que son convenientes para usted, incluido un cronograma para llevar un registro de las fechas. Usted puede encontrar una tabla integral de los servicios que podrá imprimir y compartir con su médico ingresando en ConsumerReports.org (busque “checkup checklist” [lista de verificación para control médico]).

2. Lleve un buen registro
Algunos médicos proporcionan a los pacientes acceso en línea a un registro de salud personalizado, y algunas investigaciones sugieren que llevar un registro de este modo ayuda a las personas a mantenerse al día con la atención preventiva. En una encuesta realizada por Consumer Reports en 2010 a 660 médicos de atención primaria, el 89% declaró que era recomendable que el paciente llevara un registro informal de los tratamientos, los medicamentos, los cambios en su enfermedad, las notas de previas visitas al médico y las pruebas y los procedimientos. Pero solo el 33% de los pacientes lo hizo como rutina.

3. Programe visitas específicamente para la prevención
Una visita de bienestar todos los años o cada dos años les brinda a usted y a su médico de atención primaria la oportunidad de enfocarse en la evaluación de su salud general y en los factores de riesgo de enfermedades evitables y de ofrecerle servicios preventivos diseñados para su edad, sexo y factores de riesgo de enfermedades. En la actualidad, Medicare cubre una visita de bienestar anual, a fin de desarrollar o actualizar un plan personalizado para prevenir enfermedades. Pero no pierda de vista lo que hace por su salud entre esas visitas, aconseja Hassell. “Recuerde que la parte más importante de la atención preventiva son las elecciones individuales sobre su estilo de vida”, señala. “El componente médico de la atención preventiva (las mamografías, los análisis de sangre, entre otros) es mucho menos importante en términos de resultados que si elige cuidar lo que come, si logra un peso saludable y lo mantiene, si no fuma, si bebe alcohol con prudencia y si tiene un programa de ejercicios diario”.

4. Esté preparado
El paciente promedio tiene de 10 a 20 minutos para hacer contacto personalizado con el médico en una cita, según encuestas realizadas a médicos y estudios directos. En nuestra encuesta de 2010, los médicos manifestaron que, para mantener los mismos ingresos, tuvieron que programar muchas más citas con pacientes de las que programaban hace 5 años y que algunos días atendieron a demasiados pacientes como para dedicarle el tiempo adecuado a cada uno de ellos. Decidir con anticipación sobre qué debe hablar puede sacar el mayor provecho de su limitado tiempo. No dude en traer una lista por escrito para recordar qué temas tratar. Además, considere la posibilidad de que un familiar o un amigo lo acompañen a la cita. El 80% de los médicos que encuestamos informó que es una práctica útil, pero solo el 28% de los pacientes dijo que lo hacía.

5. Piense más allá del consultorio
Dadas las restricciones de tiempo de la mayoría de las citas con el médico, algunos consultorios han comenzado a implementar modelos de atención más nuevos y holísticos, incluidos los “hogares médicos centrados en el paciente” y los “portales de bienestar”, donde cada paciente tiene un equipo de proveedores que permanecen en contacto con ellos a través de mensajes de correo electrónico, llamadas telefónicas o clases sobre nutrición, pérdida de peso u otros temas. Las visitas al consultorio son reemplazadas por materiales que el paciente puede usar en el hogar. 

Incluso si su médico no le ofrece dicho modelo, es posible que usted pueda enviar mensajes de correo electrónico para realizar preguntas de seguimiento o para abordar los problemas que surjan entre las visitas. También puede pedir remisiones para servicios preventivos que su médico no ofrece, como a un dietista registrado para recibir ayuda con un plan de comidas. Algunos planes de seguro de salud cubren dichas visitas.

 

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