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Cómo lograr que tu médico te escuche

Por Por Orly Avitzur, M.D., neuróloga certificada por una junta y asesora médica de Consumers Union. -
Cómo lograr que tu médico te escuche

Después de someterse a un reemplazo parcial de rodilla, un paciente mío empezó a experimentar más dolor que nunca. Volvió donde el ortopédico, quien le ordenó una radiografía y le aseguró que todo estaba bien.

Sin embargo, cuando el paciente regresó donde el cirujano y le dijo que seguía sintiendo dolor intenso, se sorprendió al escuchar de él: “Eso es imposible”. Entonces, el paciente buscó una segunda opinión y, luego de someterse a un reemplazo total de rodilla, le dijeron que la causa de su dolor era una fractura por estrés del fémur, una rara complicación de la primera operación.

A nadie le gusta quedarse plantado, pero cuando se está preocupado acerca de la salud, no solo los sentimientos están en juego. Estas son cinco medidas que puede tomar cuando acuda al consultorio del médico para asegurarse de que realmente le está escuchando.

1. Vaya directo al asunto

Los médicos se distraen cuando les proporciona mucha información superflua. (“Iba de camino al supermercado porque se nos habían terminado los huevos y mi esposo me había dicho que quería desayunar omelette…”) Empiece por su problema principal: por ejemplo, “he venido hoy porque tengo dolor abdominal desde la semana pasada”.  Los médicos le llaman a esto el “motivo de la consulta”, y les ayuda a hacer las preguntas correctas.

2. Concéntrese en un problema a la vez

Contrario a los exámenes físicos anuales y a las citas de paciente nuevo, la duración de las visitas periódicas al consultorio suele ser de entre 5 y 30 minutos.  De modo que a los médicos a menudo les resulta difícil analizar múltiples problemas médicos, pues se retrasan y hacen esperar a los otros pacientes. Procure plantear un problema a la vez y descríbalo en detalle. Si desea plantear varios problemas, dígale con anticipación a la recepcionista que podría necesitar más tiempo del habitual.  O bien, durante la cita, pregúntele al médico si dispone de tiempo para ahondar en otro problema. Caso contrario, programe otra cita.

3. Use un lenguaje claro y descriptivo

Cuando el cantante de rock Bret Michaels sufrió una hemorragia subaracnoidea, según cuentan, caracterizó la experiencia como la sensación de haber sido “golpeado en la cabeza con un bate de béisbol una y otra vez”, lo que probablemente les permitió a los médicos concentrarse en el intenso dolor de cabeza característico de la hemorragia. Esté preparado para describirle al médico durante cuánto tiempo ha tenido el problema, con qué frecuencia se presenta, cuánto dura y qué tan grave es.

4. No lo adornes

El paciente que siempre usa superlativos para explicar los síntomas, se arriesga a que lo califiquen de histriónico. Los médicos le prestan más atención a alguien que saben que no exagera cuando afirma que el dolor “es el peor que he sentido” que a alguien que siempre describe los síntomas como los más graves.

5. ¡Hable!

Déjele saber al médico si siente que se ha ignorado algo importante.  Nada capta la atención de los médicos con más rapidez que una afirmación directa como “Doctor, siento que no logro explicarme de forma que entienda mi problema”. A los médicos podría distraerles la preocupación de un paciente que espera a ser atendido en la sala de emergencias o de un paciente con una enfermedad terminal a quien atendieron más temprano ese mismo día. Sin embargo, en su mayoría, los médicos escucharán lo que piensa en lugar de dejarlo partir enojado o frustrado.

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