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Unos dispositivos portátiles intentan monitorizar las convulsiones epilépticas

Por Tara Haelle, Reportera de HealthDay -
Unos dispositivos portátiles intentan monitorizar las convulsiones epilépticas

Se están desarrollando tres métodos distintos

MARTES, 8 de diciembre de 2015 (HealthDay News) -- Unos investigadores informan sobre el desarrollo de unos dispositivos portátiles que tienen como objetivo rastrear las convulsiones de los pacientes de epilepsia.

Tres de esos dispositivos (un parche, un sistema de brazalete y unos monitores que se fijan en la muñeca) fueron revisados en tres estudios distintos, y presentados esta semana en una reunión de la Sociedad Americana de la Epilepsia (American Epilepsy Society), en Filadelfia.

Todavía no cuentan con la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. como dispositivos médicos para registrar las convulsiones. Peo su éxito podría resultar muy útil para los neurólogos que tratan a pacientes de epilepsia, dijo el Dr. Clifford Segil, neurólogo del Centro de Salud Providence Saint John's en Santa Mónica, California, que no participó en la investigación.

"La tecnología portátil que usan los neurólogos no está tan actualizada como la que usan los cardiólogos en 2015", lamentó Segil. "Las convulsiones son un conjunto de trastornos muy diversos, que no se gestionan con facilidad, y todavía hace falta trabajo sobre cómo registrar las ondas cerebrales de una forma abreviada que permita a los neurólogos y a los pacientes tener un sistema de advertencia temprana".

Uno de los dispositivos, el EEG Patch, es un parche que mide aproximadamente 1 pulgada cuadrada (6.45 centímetros cuadrados) que se usa en el cuero cabelludo durante siete días. Otro es el Brain Sentinel, un dispositivo que se usa en una cinta en el bíceps, que mide la actividad eléctrica de los músculos esqueléticos a través de la piel (EMG de superficie) y que está bajo revisión de la FDA, según los investigadores. El tercer método depende de tecnología usable existente que registra la frecuencia cardiaca, el oxígeno en sangre en las arterias y la conductividad eléctrica en la piel.

Otro experto en epilepsia está de acuerdo en que se necesitan más herramientas de detección.

"Con frecuencia, los médicos toman decisiones sobre cambios en las dosis de los medicamentos, la elegibilidad para la cirugía o las restricciones sobre las actividades (como la conducción) basándose solo en los antecedentes clínicos provistos por el paciente", apuntó el Dr. Sean Hwang, neurólogo encargado del Centro de Atención para la Epilepsia North Shore-LIJ en Great Neck, Nueva York, que no participó en la investigación. "Estos dispositivos podrían ofrecer otra herramienta para cuantificar las convulsiones de forma más fiable, lo que podría tener un impacto significativo sobre las decisiones terapéuticas".

Se calcula que 1.2 millones de pacientes de EE. UU. con epilepsia sufren convulsiones que no se pueden gestionar o controlar, según la información de respaldo ofrecida por Mark Lehmkuhle, director ejecutivo y director técnico de Epidel Inc., fabricante del parche EEG. Su investigación fue financiada por Epitel, la Epilepsy Foundation y el Consejo de Desarrollo Económico del Estado de Utah.

La mejor forma de identificar el tratamiento adecuado para las convulsiones requiere unas pruebas a largo plazo con un electroencefalograma (EEG) de los patrones de las ondas cerebrales en el hospital, un proceso costoso y largo, apuntó Lehmkuhle. Por tanto, la mayoría de los médicos dependen de un diario de convulsiones llevado por el paciente.

"Muchas personas con convulsiones tienen dificultades para reportar la cantidad de convulsiones que sufren", comentó Lehmkuhle. Los pacientes tampoco pueden rastrear las convulsiones que pueden ocurrir durante el sueño.

"No todas las convulsiones incluyen temblores en todo el cuerpo, mordeduras en la lengua y pérdida de la conciencia", explicó Segil. "Desafortunadamente, muchos pacientes de convulsiones no son buenos historiadores, ya que las convulsiones afectan a la actividad eléctrica del cerebro, provocando amnesia y confusión", dijo.

El EEG Patch, un parche a prueba de agua y autosuficiente con una batería interna, se coloca en el cuero cabelludo en los lugares donde se cree que se originan las convulsiones, según los datos de un EEG en una clínica. El parche registra y transmite los datos de EEG del paciente durante una semana, después de lo cual se descarta.

El objetivo de usar un EEG Patch es permitir a los médicos ajustar las dosis de los medicamentos al mismo tiempo que controlan las convulsiones, o determinar qué tan efectivo es un fármaco o tratamiento recién añadido, apuntó Lehmkuhle.

El Brain Sentinel, un dispositivo sostenido por un brazalete, busca específicamente registrar las convulsiones tónico-clónicas, el ataque convulsivo típico que dura de uno a tres minutos.

El Dr. José Cavazos, cofundador de la compañía Brain Sentinel, con sede en San Antonio, que financió la investigación sobre este producto, dijo que "las convulsiones tónico-clónicas generalizadas son el tipo más grave de convulsiones, que plantean las mayores probabilidades de sufrir accidentes o lesiones".

Los investigadores compararon la capacidad de Brain Sentinel de detectar convulsiones con las de video-EEG en unos 140 pacientes. El Brain Sentinel envió una alerta unos 14 segundos tras el inicio de cada convulsión, y su conteo de convulsiones concordó un 100 por ciento con el de la video-EEG. La detección falsa de convulsiones ocurrió 0.5 veces por cada ocho horas, dijeron los investigadores.

En la reunión también se presentaron dos dispositivos que miden la frecuencia cardiaca. En una prueba con 20 pacientes, 11 pacientes experimentaron 24 convulsiones en un total de 355 horas.

Los datos de esa prueba encontraron que la frecuencia cardiaca de los pacientes aumentó en al menos un 15 por ciento durante todas las convulsiones. Además, en todas las convulsiones menos en cuatro, el oxígeno en la sangre de las arterias se redujo en al menos un 5 por ciento tras el aumento en la frecuencia cardiaca.

Los investigadores están trabajando en el desarrollo de una fórmula que utilice la frecuencia cardiaca, el oxígeno en la sangre y la conductividad eléctrica en la piel para determinar cuándo ha sucedido una convulsión de forma más precisa que usando solo la frecuencia cardiaca. La investigación recibió una financiación parcial de Texas Medical Research Collaborative.

"Un dispositivo que se pueda usar entre las visitas a mi consultorio sería una herramienta increíble para ayudarme a gestionar los anticonvulsivos de mis pacientes", aseguró Segil.

De los tres tipos de dispositivos, Segil dijo que el parche tiene el mayor potencial, porque el Brain Sentinel solo detecta las convulsiones grandes, algo que ya es relativamente sencillo, y los dispositivos de la frecuencia cardiaca usan la misma tecnología que los detectores de mentiras, lo que podría resultar en "mentiras respecto a las convulsiones".

El EEG Patch sería relativamente barato, pero el mayor costo sería la interpretación de los datos, añadió Lehmkuhle.

No se reportaron efectos secundarios negativos por los dispositivos de estas investigaciones.

Los datos y conclusiones presentados en reuniones por lo general se consideran preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

Más información

Para más información sobre la epilepsia, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2015, HealthDay

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