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¿Unos antiácidos comunes podrían aumentar el riesgo de ACV?

Por Dennis Thompson, Reportero de HealthDay -
¿Unos antiácidos comunes podrían aumentar el riesgo de ACV?

A los investigadores les preocupan las dosis altas de medicinas como Nexium y Prilosec

MARTES, 15 de noviembre de 2016 (HealthDay News) -- Una categoría popular de antiácidos (incluyendo a Nexium, Prevacid, Prilosec y Protonix) podrían aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular (ACV), sugiere un nuevo estudio.

Esos fármacos, conocidos como inhibidores de la bomba de protones (IBP) aumentaron el riesgo general de ACV de las personas en un 21 por ciento, indicó el autor líder del estudio, el Dr. Thomas Sehested.

Pero el riesgo parece ser fomentado por las personas que toman dosis altas, añadió Sehested, director de investigación de la Fundación Cardiaca Danesa, en Copenhague.

"Las personas tratadas con una dosis baja de IBP no tienen un riesgo alto de ACV", comentó. "Los tratados con las dosis más altas de IBP tenían el riesgo más alto de ACV".

El alcance del riesgo también depende del IBP específico que se tome.

A la dosis más alta, el riesgo de ACV varió de un 30 por ciento con lansoprazole (Prevacid) a un 94 por ciento con pantoprazole (Protonix), dijeron los investigadores.

Takeda Pharmaceutical, fabricante de Protonix, que solo se vende bajo receta, no respondió a una solicitud de comentario.

Los IBP afectaron específicamente al riesgo del tipo más común de ACV, el ACV isquémico, que ocurre cuando un coágulo bloquea el flujo sanguíneo en el cerebro.

Los inhibidores de la bomba de protones tratan la acidez al bloquear las células que producen ácido en el revestimiento del estómago.

Estudios anteriores han asociado el uso de IBP con la enfermedad cardiaca, los ataques cardiacos y la demencia, apuntó Sehested.

Pero debido a su diseño, el nuevo estudio no puede establecer una relación causal directa entre esos antiácidos y un riesgo elevado de ACV. La investigación solo muestra una asociación.

En el estudio, los investigadores analizaron los expedientes de casi 245,000 pacientes daneses con una edad promedio de 57 años. Todos se habían sometido a una endoscopia, un procedimiento utilizado para identificar las causas del dolor de estómago y la indigestión.

A lo largo de seis años de seguimiento, casi 9,500 pacientes sufrieron un primer ACV isquémico.

Los investigadores observaron si el ACV ocurrió mientras los pacientes tomaban alguno de estos IBP: omeprazole (Prilosec), esomeprazole (Nexium), Prevacid o Protonix. También preguntaron sobre otra clase de antiácidos conocidos como bloqueadores H2, que incluyen a Pepcid y Zantac.

El equipo de investigación encontró un aumento en el riesgo por los IBP, pero no por los bloqueadores H2. La relación se mantuvo incluso después de que los investigadores ajustaran por otros factores de riesgo de ACV y enfermedad cardiaca, dijo Sehested.

Los resultados fueron presentados el martes en la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), en Nueva Orleáns. Los hallazgos se deben considerar preliminares hasta que los revisen profesionales para su publicación en una revista médica.

Nadie está seguro de por qué los IBP podrían tener efectos nocivos para la salud cardiaca, dijo Sehested. Anotó que los IBP podrían reducir los niveles de sustancias bioquímicas que son importantes para el mantenimiento de los vasos sanguíneos. Sin esas sustancias bioquímicas, las personas podrían experimentar un endurecimiento de las arterias, teorizó.

La mayoría de los IBP están ahora disponibles sin receta, y a los médicos les preocupa que las personas tomen los fármacos cuando no deberían, comentó el Dr. Philip Gorelick, director médico el Centro de Neurociencia Hauenstein de Mercy Health en Grand Rapids, Michigan.

"Muchas personas siguen tomando estos fármacos por periodos prolongados, o los usan para indicaciones que son sospechas, o que no están aprobadas por la FDA", advirtió Gorelick. "Hay que tener cuidado con eso".

Usar los fármacos por periodos más cortos o en dosis más bajas podría resultar más seguro, añadió.

Las personas que necesitan los IBP y que han recibido una receta de un médico deben seguir usándolos, dijo Sehested.

Pero las personas que comenzaron a usar un IBP sin la indicación de un médico o que siguieron usándolo después del periodo prescrito deben hablar con el médico sobre si deben dejar los fármacos o no.

"Muchas personas usan estos medicamentos sin una indicación clara, por ejemplo un diagnóstico claro que muestre que deben usar esos fármacos a diario", dijo Sehested. "Deben pensar en dejar esos fármacos".

Más información

Para más información sobre los IBP y los riesgos para la salud, visite la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2016, HealthDay

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