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¿Tiene demasiadas ganas de beber café? La terapia del habla podría ayudar

Por Alan Mozes, Reportero de HealthDay -
¿Tiene demasiadas ganas de beber café? La terapia del habla podría ayudar

La ingesta de cafeína se redujo en más de un 75 por ciento después de tan solo una sesión de una hora, según un estudio

LUNES, 1 de diciembre de 2015 (HealthDay News) -- Una sesión corta de "terapia del habla" parece ayudar a las personas que consumen cafeína en exceso a reducir su ingesta, sugiere un nuevo estudio de tamaño reducido.

El trastorno por el consumo de cafeína, que todavía no es un diagnóstico oficial de salud mental, se define por la dependencia a la cafeína y la incapacidad de consumir menos cafeína a pesar del deseo de hacerlo, explicaron los investigadores.

El nuevo estudio encontró que una sola sesión de una hora de terapia de "estrategias de reducción" (un tipo de terapia cognitivo-conductual) ayudó a los pacientes a reducir su ingesta de cafeína en más de un 75 por ciento. El objetivo de ese tipo de terapia es ayudar a los pacientes a comprender, reconocer y cambiar los pensamientos irracionales que provocan la conducta.

"Hablamos de personas que no solo tienen una dependencia física de la cafeína, sino que también tienen repercusiones físicas y psicológicas negativas por el consumo de cafeína y no han podido reducir o abandonar el uso de la cafeína", dijo la autora del estudio, Laura Juliano, profesora de psicología de la Universidad Americana, en Washington, D.C.

"Y hallamos que la terapia ayudó a las personas con ese trastorno a lograr reducciones significativas en el consumo", dijo.

El estudio aparece en una edición reciente en línea de la revista Journal of Consulting and Clinical Psychology.

Juliano dijo que la cafeína es la droga psicoactiva más popular del mundo. Alrededor del 90 por ciento de los estadounidenses (incluyendo los niños) la consumen en forma de café, té, chocolate, refrescos o bebidas y barras energéticas.

Aunque la tolerancia a la cafeína varía, y no hay ninguna norma rigurosa, Juliano aconsejó limitar el consumo de cafeína a unos 400 miligramos (mg) al día, más o menos equivalente a dos a tres tazas de café de 8 onzas (237 mililitros).

Pero aunque investigaciones anteriores indican que el estadounidense promedio consume unos 200 mg al día, muchas personas consumen mucha más, señaló. Y más de la mitad de los consumidores regulares de cafeína tienen problemas para reducir o abandonar su hábito de cafeína, dijo Juliano.

Esas dificultades pueden persistir incluso cuando la dependencia a la cafeína provoca ansiedad, tensión, estrés, problemas para dormir y nerviosismo, o amenaza con complicar otros problemas de salud, como el embarazo o la enfermedad cardiaca, apuntó.

En 2013, el "trastorno por consumo de cafeína" se planteó en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), que es una lista oficial de los trastornos mentales reconocidos, como un tema preocupante que amerita más investigación. Pero el DSM-5 no llegó a declararlo un diagnóstico real, dijeron los autores del estudio. (Juliano fue asesora del DSM-5).

Teniendo eso en cuenta, el estudio actual buscaba explorar los potenciales beneficios de la terapia conductual para renunciar a la cafeína.

Ya se sabe que la terapia cognitivo-conductual es muy útil para la depresión, la ansiedad y varios problemas de adicción, dijo Janice Kiecolt-Glaser, profesora de psiquiatría de la Universidad Estatal de Ohio. Kiecolt-Glaser no participó en la investigación actual, pero revisó los hallazgos del estudio.

"En general, la meta es ayudar a cambiar los pensamientos y conductas inadaptadas al aprender a prestarles atención, y desarrollar estrategias alternativas para gestionar los problemas", explicó.

"Pero si a alguien con un trastorno adictivo se le ordena ir a tratamiento, o en realidad no considera que tiene un problema, ese tipo de tratamiento generalmente no es exitoso, o es mucho menos exitoso", añadió Kiecolt-Glaser.

"Realmente logra una mayor efectividad cuando el paciente sabe que tiene un problema y se motiva a buscar terapia para vencerlo", dijo.

Ese es exactamente el tipo de hombres y mujeres que Juliano y su equipo inscribieron en su estudio. Todos los 67 participantes indicaron que habían intentado reducir la cafeína, y habían fracasado, a pesar de un fuerte deseo de hacerlo.

En promedio, los participantes consumían poco menos de 700 mg al día, halló el estudio. Alrededor de siete de cada 10 esperaban reducir esa cifra, en lugar de dejar la cafeína del todo, dijo Juliano.

Se asignó a la mitad al azar a recibir de inmediato una hora de terapia con un consejero entrenado. También se les dio material para llevar a casa que describía un plan para una reducción lenta en la cafeína durante un periodo de cinco semanas. La otra mitad también recibió la terapia, pero solo tras un periodo de espera de seis semanas, señalaron los autores del estudio.

El resultado: la terapia conductual permitió a más de tres cuartas partes de los participantes reducir su ingesta de cafeína a menos de 200 mg por día. Y lograron mantenerla más o menos a ese nivel incluso un año después, dijeron los autores del estudio.

"Es impresionante", dijo Kiecolt-Glaser. "No conozco otros tratamientos para la adicción a la cafeína. Pero esta parece una forma excelente de hacerlo. Tiene mucho sentido".

Más información

Para más información sobre la cafeína, visite la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2015, HealthDay

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