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Relacionan el TDAH con la exposición de la futura madre al smog

Por Dennis Thompson, Reportero de Healthday -

El tráfico y los combustibles fósiles para el calor y la electricidad son los factores más importantes, según un estudio

MIÉRCOLES, 5 de noviembre de 2014 (HealthDay News) -- Las mujeres embarazadas que se exponen a la contaminación atmosférica tienen 5 veces más probabilidades de tener hijos con problemas conductuales relacionados con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), según un informe nuevo.

El riesgo de que un niño haya presentado los síntomas del TDAH para cuando tiene 9 años parece aumentar dramáticamente si fueron expuestos en el útero a niveles altos de los contaminantes del aire llamados hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), reportaron los investigadores de la Universidad de Columbia.

En comparación con los niños con un nivel bajo de exposición a los HAP, los niños que fueron expuestos a niveles altos presentan más probabilidades de tener un mayor número de síntomas y unos síntomas más intensos, afirmó la autora del estudio, Frederica Perera, profesora de ciencias de la salud ambiental en la Facultad de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York.

Los contaminantes y otros factores ambientales probablemente interactúen con la genética de un niño antes de nacer de tal modo que aumenten su riesgo de TDAH en un momento posterior de su vida, planteó Stephen Faraone, profesor de psiquiatría en la Universidad Médica del Norte del Estado de la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY), en Syracuse, Nueva York, que revisó los hallazgos del estudio.

"Creemos que significa que a medida que el cerebro se desarrolla, estas toxinas cambian algo en la conectividad o la estructura funcional del cerebro que favorece la aparición del TDAH", dijo Faraone. Indicó que los estudios como este demuestran una asociación, pero no un vínculo causal directo, entre la contaminación atmosférica y el TDAH.

El estudio fue publicado en la edición en línea del 5 de noviembre de la revista PLoS ONE.

Los hidrocarburos aromáticos policíclicos son sustancias formadas durante la combustión incompleta de carbón, aceite, gas, madera, basura u otras sustancias orgánicas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. El tráfico, las calderas de casa y las plantas eléctricas de carbón son las fuentes principales de HAP, indicaron los investigadores.

Los niños que fueron expuestos a los HAP en el útero eran particularmente propensos a presentar las señales de inatención relacionadas con el TDAH, dijo Perera.

Estos síntomas incluyen la renuencia a realizar tareas que requieran un esfuerzo mental sostenido, la dificultad para mantener la atención en clase, y una incapacidad para escuchar lo que les dicen y para terminar las tareas, según los investigadores.

Los hallazgos de este estudio afianzan a estudios previos de la Universidad de Columbia que vinculaban la exposición prenatal a los HAP con problemas conductuales y mentales, según un comunicado de prensa de la universidad. Éstos incluyen asociaciones con retrasos del desarrollo a los 3 años de edad, un coeficiente intelectual (CI) reducido a los 5 años y síntomas de ansiedad, depresión y problemas de atención a los 6 y 7 años de edad.

El presente estudio contó con más de 230 mujeres embarazadas que no fumaban de la ciudad de Nueva York y con sus hijos.

Los investigadores realizaron pruebas de exposición a los HAP al buscar la presencia de dichas sustancias en la sangre de las madres y en la sangre de los cordones umbilicales.

"Refleja no solamente que las sustancias han entrado en el cuerpo, sino que han sido activadas mediante el metabolismo y se han vinculado con el ADN", señaló Perera.

Los investigadores evaluaron luego la conducta de cada niño haciendo que los padres rellenaran formularios con el objetivo de detectar síntomas del TDAH.

Los autores del estudio hallaron que los niños de madres que se expusieron a niveles altos de HAP durante el embarazo tenían 5 veces más probabilidades de presentar muchos síntomas del TDAH y más graves, en comparación con las madres cuya exposición fue baja o inexistente.

Las mujeres embarazadas preocupadas por los HAP deberían evitar la exposición al humo de tabaco de segunda mano, dejar de encender velas o incienso en sus casas, y usar una ventilación adecuada mientras cocinan, dijo Perera. También pueden comprar y usar dispositivos para el filtrado del aire en casa, que se ha mostrado que reducen la presencia de HAP en el aire.

Pero esas fuentes no reducen la exposición a la que se expone una mujer embarazada de la contaminación atmosférica, añadió.

"La contaminación ambiental es una de esas exposiciones que son involuntarias, y la contaminación del aire en exteriores no se queda simplemente fuera de casa. Entra en los interiores", señaló Perera.

Los reguladores pueden tener un papel activo en la reducción de los niveles de HAP en el aire, comentó. Perera comentó que la ciudad de Nueva York ha reducido dramáticamente su contaminación ambiental al deshacerse de los autobuses de diesel, al crear leyes que prohíban el estado en reposo de los autobuses y camiones de diesel, y al deshacerse progresivamente de los aceites para calentar la casa más sucios que se queman en las calderas caseras.

"Se ha producido algún progreso en la limpieza del aire en Estados Unidos, pero todavía hay mucho que hacer", dijo.

Más información

Para más información sobre los síntomas del TDAH, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2014, HealthDay

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