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¿Podría un vecindario ruidoso hacerte engordar?

Por Steven Reinberg, Reportero de HealthDay -
¿Podría un vecindario ruidoso hacerte engordar?
CRÉDITO: THINKSTOCK

La exposición constante al tráfico, trenes y aviones podría ensanchar la cintura. Es opirqye el ruido del tráfico podría aumentar los niveles de una hormona del estrés llamada cortisol, que se sabe que estimula la acumulación de grasa en el área abdominal.

La investigación realizada en el Instituto de Medicina Ambiental del Instituto Karolinska, en Estocolmo, sugiere que cuantas más fuentes de ruido inciden en una persona, más aumenta su probabilidad de tener sobrepeso. El que recibe el impacto de una sola fuente de tránsito sonora aumenta su riesgo en un 25%, y casi en un 50% a los que están en contacto con tres fuentes de ruido. 

La principal autora del estudio, Charlotta Eriksson, declaró: "La exposición a largo plazo al ruido del tráfico podría afectar a nuestro metabolismo y conducir a la obesidad abdominal". Por eso es que planteó que el ruido del tráfico debería ser reconocido como un peligro ambiental importante para la salud, por lo cual debería ser tomado en cuenta en la planificación urbana. 

El informe publicado en la revista Occupational & Environmental Medicine es solo observacional, según advirtió Eriksson, por eso no se pueden sacar conclusiones definitivas sobre la causa y el efecto entre el ruido del tráfico y la obesidad abdominal. Pero el ruido del tráfico podría ser incluso más nocivo para la salud de lo que se creía, según advirtió Eriksson. 

Investigaciones anteriores han mostrado asociaciones entre el ruido del tráfico, la hipertensión y los ataques cardiacos. La experta remarcó que la obesidad abdominal es un factor de riesgo de muchas enfermedades, como las enfermedades cardiacas, la diabetes y el cáncer, y cada vez más personas viven en áreas con una densidad poblacional alta muy cerca de grandes carreteras, vías de trenes y aeropuertos, por lo cual el ruido constituye una grave amenaza para la salud pública.

El Dr. David Katz, director del Centro de Investigación en Prevención de la Universidad de Yale, dijo que parece inverosímil la idea de que el ruido podría hacernos engordar, aumentando específicamente la grasa de la cintura , que es la más peligrosa.

En su opinión, los estudios de asociación como esta nueva investigación son famosos por revelar correlaciones que no son de causa y efecto. Como ejemplo, cita que la exposición al ruido podría ser más prevalente en los vecindarios más pobres. En ellos, las opciones de alimentos también son peores, “y esa podría ser la verdadera causa del aumento en la grasa abdominal", señaló Katz.

Sin embargo, este nuevo estudio controló cuidadosamente esas explicaciones alternativas, explicó el doctor. Y hay una explicación factible: el ruido es estresante, y el estrés puede alterar los niveles de las hormonas y el desequilibrio hormonal puede influir sobre el lugar del cuerpo donde se depositan las calorías adicionales. 

Estos hallazgos, entonces, se suman a otros trabajos que indican que las pistas ambientales podrían influir sobre lo que comemos y la cantidad que comemos", dijo Katz.
Para el estudio, Eriksson y sus colaboradores reunieron datos sobre más de 5,000 personas residentes en cinco áreas suburbanas o rurales cerca de Estocolmo, que habían participado en el Programa de Prevención de la Diabetes de Estocolmo entre 1992 y 1998.

Entre 2002 y 2006, cuando tenían de 43 a 66 años de edad, completaron un cuestionario que cubría el estilo de vida, el estado actual de salud, los niveles de estrés psicológico, el insomnio y el esfuerzo laboral. Los investigadores también indagaron sobre el ruido del tráfico, los trenes y los aviones.

Además, se midió la presión arterial de los participantes del estudio, y se les hicieron pruebas de diabetes. Los investigadores también midieron sus cinturas y caderas, así como su obesidad general. El equipo de Eriksson encontró que entre las mujeres hubo un aumento en la cintura de 0.08 pulgadas (0.2 centímetros) vinculado con cada 5 decibeles adicionales de exposición al ruido del tráfico.

Entre los hombres, hubo una relación entre el ruido ambiental y la proporción entre cintura y cadera. Los investigadores encontraron un aumento en la proporción entre cintura y cadera de 0.06 pulgadas (0.15 centímetros) por cada cinco decibeles adicionales de exposición al ruido del tráfico.

"El principal mecanismo que subyace a esta asociación es que el ruido del tráfico podría aumentar los niveles de una hormona del estrés llamada cortisol, que se sabe que estimula la acumulación de grasa en el área abdominal. Las perturbaciones del sueño inducidas por el ruido podrían también tener un rol significativo", planteó Eriksson.

Según el estudio, esos hallazgos no se vieron influenciados por los factores socioeconómicos, el estilo de vida ni la exposición a la contaminación atmosférica. Pero la edad fue un factor significativo, y la asociación entre la grasa abdominal y el ruido del tráfico solo se encontró entre los menores de 60 años.

Katz dijo que "no es incuestionable que el ruido contribuya a la obesidad central y al riesgo metabólico, pero es posible. Pero hay motivos para que los que tienen potestad sobre las políticas y los ambientes donde la gente y el ruido coinciden hagan lo que puedan para reducirlo".

Más información

Visite la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. para más información sobre la obesidad.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2015, HealthDay

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