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Más estadounidenses de edad avanzada están usando bastones y andaderas

Por Alan Mozes, Reportero de HealthDay -
Más estadounidenses de edad avanzada están usando bastones y andaderas

Muchos adultos mayores dependen de más de un aparato de movilidad, según un estudio

Los estadounidenses mayores no están esperando sentados la tercera edad. Un nuevo estudio reveló que alrededor de una cuarta parte de los estadounidenses de edad avanzada utilizan bastones, andaderas y otros dispositivos de ayuda para la movilidad.

El uso de bastones y otros aparatos de movilidad aumentó casi 50 por ciento durante un período reciente de ocho años, de acuerdo con las entrevistas realizadas a más de 7,600 beneficiarios de Medicare.

Y casi el 10 por ciento de los adultos mayores utilizan más de un aparato de movilidad, según los investigadores.

Los expertos atribuyen este aumento a varios factores: desde una población que envejece hasta el reconocimiento de que es necesario seguir moviéndose en la edad avanzada.

"También es posible que estos aparatos simplemente sean más socialmente aceptables", dijo la autora principal del estudio, Nancy Gell, profesora asistente de rehabilitación y ciencia del movimiento en la Universidad de Vermont. "O que los cambios en el entorno han mejorado la accesibilidad para las personas que los utilizan. O que como las personas viven durante más tiempo, simplemente hay más discapacidades, y una necesidad creciente".

Su estudio encontró que el uso de dispositivos de movilidad entre los adultos de 65 años de edad y mayores aumentó del 16 por ciento al 24 por ciento entre 2004 y 2012.

La Dra. Lauren Gleason, investigadora de medicina geriátrica en el Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston, dijo que la magnitud del aumento es un poco sorprendente.

"Pero la gente ahora vive más tiempo. Y también hay más información dentro de la comunidad sobre el riesgo de sufrir caídas, lo que puede haber generado una mayor aceptación de los dispositivos", señaló.

Una posibilidad más: los adultos mayores cada vez viven en la comunidad hasta una edad más avanzada, dijo Gleason. "Eso significa que menos de ellos entran a asilos de ancianos, pero también significa que probablemente un número mayor está viviendo en casa con un grado más alto de discapacidad y más necesidad de ayuda", agregó.

Gell también señaló que algunas personas podrían estar cubriendo una necesidad que llevaba largo tiempo sin ser satisfecha, lo que significa que el acceso a los aparatos de movilidad puede estar mejorando.

Ella y sus colegas hablan sobre sus resultados en la edición del 6 de mayo del Journal of the American Geriatrics Society.

Para el estudio, el equipo de Gell comparó datos recolectados entre 2011 y 2012 como parte del Estudio Nacional de Tendencias de Salud y Envejecimiento con cifras del Estudio de Salud y Jubilación de 2004.

Ninguno de los adultos mayores entrevistados estaba internado en una institución. A todos se les preguntó sobre sus antecedentes de dolor, trastornos visuales, y equilibrio y coordinación. Los investigadores también probaron su capacidad de caminar, levantar, cargar, inclinarse, estirarse o sujetar.

Además, a todos se les preguntó qué aparatos de movilidad usaban, en caso de que usaran alguno, y si se habían caído (o les había preocupado caerse) durante el año anterior.

Los investigadores concluyeron que aproximadamente 8.5 millones de adultos mayores usan aparatos de movilidad. Más del 16 por ciento de los adultos mayores usan bastones, la alternativa más elegida, mientras que solo un poco más del 2 por ciento se trasladan con motonetas, el aparato menos popular.

En general, el equipo encontró que las mujeres tenían de 20 a 30 por ciento más probabilidades de usar un aparato de movilidad que los hombres (dependiendo de los rangos de edad específicos). El uso de dispositivos también solía ser mayor entre las personas de raza negra, los hispanos y las personas con obesidad o con antecedentes de problemas de dolor, equilibrio o coordinación.

Sin embargo, los investigadores dijeron que las personas mayores que usan un aparato de movilidad no parecen tener más probabilidades de caerse que las que no.

"No analizamos si los dispositivos de movilidad evitan directamente las caídas", dijo Gell, y agregó que algunos estudios anteriores han sugerido que, de hecho, es posible que los aparatos contribuyan a las caídas. "Uno podría esperar que los usuarios probablemente tuvieran un mayor riesgo de caer desde un principio, pero encontramos que los aparatos no parecen aumentar el riesgo de sufrir una caída", dijo.

Las personas se dan cuenta de que mantenerse activos es un elemento clave para estar saludables, señaló Gell. Lo interesante, agregó, es que muchos adultos mayores utilizan más de un aparato de movilidad.

"No solo usan un bastón o una andadera", dijo. "Utilizan una variedad de aparatos, lo cual realmente es intuitivo, ya que uno quiere que usen el dispositivo que se adapte a su situación, la cual puede variar a lo largo del día".

Más información

Hay más información sobre aparatos de movilidad en la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (U.S. National Library of Medicine).


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2015, HealthDay

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