SEAMOS AMIGOS

Editar mi perfil

La ingestión de baterías de ión de litio puede causar lesiones graves en los bebés

Por Alan Mozes, Reportero de Healthday -
La ingestión de baterías de ión de litio puede causar lesiones graves en los bebés

La revisión de casos pediátricos halla que tragarse estas baterías puede quemar el esófago

LUNES, 20 de septiembre (HealthDay News/HolaDoctor) -- Una nueva reseña de estudios de caso pediátricos sugiere que las diminutas baterías de ión de litio pueden causar daños graves al esófago de los niños muy pequeños que las tragan de manera accidental.

El análisis, que incluyó a diez niños y niñas desde los diez meses de edad, refuerza una preocupación creciente acerca de los peligros que propone incrementar la ubicuidad de esas baterías, que generalmente son más pequeñas que una moneda, en diversos productos de uso diario.

Stanley J. Kimball del Mount Carmel Health System de Columbus, Ohio, dirigió una reseña de los tratamientos de diez pacientes pediátricos que accidentalmente tragaron una batería de ión de litio en algún momento entre 1998 y 2008. Su trabajo fue publicado en la edición de septiembre de Archives of Otolaryngology - Head & Neck Surgery.

En los diez casos revisados por Kimball se realizó recuperación endoscópica de esas baterías luego de radiografías y escáneres de tórax. El tiempo desde la ingestión hasta el inicio del tratamiento varió de seis horas a treinta días. La mitad de los pacientes había sido observada tragando la batería o fue trasladada al hospital por tos. Otros dos hablaron del accidente y se quejaron de dolor de garganta. A los tres pacientes restantes se les diagnosticó por casualidad cuando acudieron al hospital por otras razones.

Al ser tragada, la batería se atora en el esófago de un niño. Su interacción con los fluidos corporales suscita una descarga eléctrica que puede causar quemadura de tejidos y daño grave.

Aunque tres de los niños experimentaron únicamente lesiones mínimas o superficiales, cinco experimentaron daños graves del recubrimiento esofágico y dos, los que experimentaron el retraso más largo hasta el tratamiento, sufrieron perforación del esófago. En un caso, las lesiones extendidas causaron una perforación entre la tráquea y el esófago.

El equipo del estudio concluyó que ese tipo de accidentes con baterías de ión de litio puede tener consecuencias graves para pacientes pequeños. Los médicos necesitan una comprensión clara de los síntomas relacionados y actuar con la mayor velocidad posible para minimizar el riesgo de complicaciones a largo plazo.

Kimball y sus asociados anotaron que, según la Asociación Estadounidense de Centros de Control de Intoxicaciones y Envenenamientos (American Association of Poison Control Centers), hubo más de 2,000 ingestiones de baterías de ión de litio entre niños estadounidenses en 1998. Pero durante los ocho años siguientes, hubo un aumento de 80 por ciento en los casos.

Aún así, el Dr. Lee Sanders, profesor asociado de pediatría de la Facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami, aseguró que es necesario tener en cuenta la ingestión pediátrica de baterías en un contexto.

"No quisiera alarmar al público de manera innecesaria porque la incidencia de estos hechos es extraordinariamente baja", anotó. "Si se reunieran todos los demás productos que se podrían ingerir, se obtendría que apenas cerca del uno por ciento de la población infantil total de los EE. UU. sufre este tipo de accidentes", puntualizó Sanders.

"Entonces, sí, definitivamente esto es razón para inquietarse", agregó. "La Comisión de Seguridad de los Productos del Consumidor (Consumer Product Safety Commission) debería estar examinando constantemente la situación. Y los padres necesitan tener esto en cuenta. Pero no queremos enfocarnos demasiado en este problema como para que se reduzca la atención sobre la necesidad de proteger a los niños de otras cosas que constituyen peligros aún mayores, como las sillas para automóviles, y el riesgo de caer, de ahogarse o de resultar quemados".

La Dra. Toby Litovitz, directora del Centro de Envenenamiento e Intoxicación de la Capital del País en Washington, D.C., anotó que, aunque la incidencia de ingestiones de baterías ha aumentado en años reciente, las consecuencias para la salud de dichas ingestiones son aún peores hoy que en el pasado.

"La frecuencia de estos accidentes no está aumentando", dijo. "Pero entre 1985 y 2009, ha habido un aumento de casi siete veces en la cantidad de ingestiones de baterías de ión de litio, que tienen resultados graves o fatales. La mayor parte de este aumento ha ocurrido en los últimos cinco años. Eso se debe a la mayor popularidad de la batería de ión de litio de 20 mm".

De todos modos, agregó Litovitz, "no veo la razón de convencer a los fabricantes de dejar de usar estar baterías. Son populares porque son mejores".

Pero, explicó, "por su reducido tamaño, estas baterías tienden a atorarse en los esófagos de los niños, en donde, por su voltaje superior, en comparación con las baterías tradicionales, hay reacciones electrolíticas más rápidas, lo que básicamente causa una quemadura química grave. Deben ser usadas de manera inteligente para que los niños estén protegidos".

Al anotar que la enorme mayoría de los accidentes tienen lugar cuando los niños sacan las baterías de los compartimientos de los productos (en lugar de hallarlas sueltas rondando por la casa), Litovitz señaló que todos los artículos, como controles remotos para garajes, calculadoras, relojes de pulsera y libros parlantes, deben ser diseñados con compartimientos que exijan el uso de herramientas para ser abiertos".

"No solo los juguetes, cualquier producto debe exigir una herramienta para ser abierto para que los niños no puedan llegar al lugar en donde de ubica la batería", recomendó.

Más información

Para más consejos sobre prevención de envenenamiento en el hogar, visite la Academia Estadounidense de Pediatría.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

 

INSCRÍBETE YA AL NEWSLETTER
Recibe alertas y noticias de Noticias a tu correo

Enviamos un correo de bienvenida a {{email}}, pero al parecer ese destinatario no existe.

¿Es correcto este email?

Publicidad