SEAMOS AMIGOS

Editar mi perfil

Entre los niños autistas, el CI podría no predecir el logro escolar

Por Jenifer Goodwin, Reportera de Healthday -
Entre los niños autistas, el CI podría no predecir el logro escolar

Un estudio encuentra que a alrededor de la mitad le fue mejor y a la otra mitad peor que lo sugerido por sus puntuaciones en pruebas

MARTES, 23 de noviembre (HealthDay News/HolaDoctor) -- Por lo general, el coeficiente intelectual (CI) predice bien el rendimiento académico, pero tal vez no sea así en los niños autistas, según muestra un estudio reciente.

Los investigadores evaluaron los CI y las capacidades de lectura, ortografía y matemáticas de treinta niños autistas de nueve años con un "alto funcionamiento". Los investigadores también evaluaron el funcionamiento social de los niños a través de informes de padres y maestros a los seis y nueve años de edad.

En 90 por ciento de los niños, el logro académico fue sustancialmente distinto de las predicciones según sus puntuaciones en pruebas de inteligencia.

Entonces, ¿les fue a los niños autistas mejor o peor de lo esperado?

¿Cuál es la respuesta? Ambas cosas. A algunos les fue peor en sus pruebas académicas de lo que indicaría su CI, mientras que a otros les fue mejor.

La distribución fue más o menos mitad y mitad. A 18 niños les fue mejor en al menos una prueba académica, sobre todo en la ortografía y el reconocimiento de palabras, de lo que su CI prediría, mientras que a 18 les fue peor en cada prueba, lo que sugiere una posible discapacidad de aprendizaje en esa área específica.

"El 90 por ciento de los niños mostraron una discrepancia. No esperábamos que sucediera de forma tan común", señaló la autora del estudio, Annette Estes, profesora asistente de investigación del Centro del Autismo de la Universidad de Washington en Seattle. "En la mayoría de los niños que se desarrollan con normalidad, estas discrepancias son muy poco comunes".

El estudio fue publicado en línea en la revista Journal of Autism and Developmental Disorders.

El CI, o coeficiente intelectual, se evalúa mediante pruebas estandarizadas. La puntuación promedio es de cien y cualquier puntuación quince puntos por encima o por debajo de cien se considera normal. Investigaciones anteriores han mostrado que en la población general, las puntuaciones de CI predicen bien el rendimiento académico.

El diagnóstico y las intervenciones conductuales tempranas ayudan a los niños que sufren de un trastorno del espectro autista a avanzar rápidamente, algo que hubiera sido poco probable en décadas anteriores, apuntó Estes.

Hasta el 70 por ciento de los niños autistas se consideran de alto funcionamiento, que en este estudio se definió como tener un CI de 70 o más, aunque la mayoría tenían un CI promedio o superior al promedio.

Los investigadores no encontraron una asociación entre la conducta problemática y el logro académico.

Pero las habilidades sociales sí parecieron influir en qué tan bien les iba a los niños en la escuela. Los niños que tenían mayores habilidades sociales a los seis años, que incluían capacidades como presentarse ante los demás y comprender los acuerdos y la cooperación, tenían mejores habilidades de lectura de palabras a los nueve.

El próximo paso para los investigadores es determinar cómo les va realmente a los niños en el aula, comentó Estes.

Entre las preguntas que le gustaría responder están si los profesores y otros reconocen a los niños con CI y capacidades académicas más altas, o si las dificultades sociales y de comunicación los retrasan, y por otro lado, si identifican a los niños que tienen una discapacidad de aprendizaje en un área específica.

"Algunos podrían ser realmente excelentes en las matemáticas, pero debido a problemas de atención, quizás no sean reconocidos", señaló Estes. "O si parece que al niño le va bien, tal vez no se den cuenta de que en ciertas áreas tiene problemas".

También se necesitan estudios futuros para determinar si el rendimiento bajo se conecta con discapacidades específicas de aprendizaje y para comprender mejor el rendimiento alto en niños que sufren de un trastorno del espectro autista, apuntaron los investigadores.

Amy Keefer, psicóloga clínica del Centro de Autismo y Trastornos Relacionados del Instituto Kennedy Krieger de Baltimore, dijo que con frecuencia observa esas divergencias entre las puntuaciones de inteligencia y ciertas destrezas académicas en sus pacientes de trastorno del espectro autista.

"Anecdóticamente, lo veo suceder mucho", aseguró Keefer. "Resalta la complejidad del perfil neurocognitivo en los niños con funcionamiento alto que sufren de un TEA, y esa complejidad es lo que lleva a los patrones inusuales en el logro académico".

La comprensión en la lectura es un área común en que algunos niños con autismo tienen problemas, señaló Keefer. Aunque algunos pueden ser excelentes lectores en cuanto a reconocer palabras, con frecuencia tienen más dificultad para comprender lo que leen.

Además, algunos niños con autismo son muy buenos en las matemáticas y haciendo cálculos, pero el mismo problema presentado como "problema verbal" los confunde.

Averiguar la mejor forma de aprendizaje para los niños autistas es vital, apuntó Estes.

"Se cree que los niños autistas están en mayor riesgo de ansiedad o depresión más adelante en su desarrollo", comentó Estes. "Lo académico es una fuente potencial de maestría y autoestima que, si se mejora, podría protegerlos de uno de esos problemas. Y [el éxito académico] tiene implicaciones para el éxito futuro en la educación superior y los trabajos".

Más información

El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidente Cerebrovascular de EE. UU. ofrece más información sobre el autismo.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

 

INSCRÍBETE YA AL NEWSLETTER
Recibe alertas y noticias de Noticias a tu correo

Enviamos un correo de bienvenida a {{email}}, pero al parecer ese destinatario no existe.

¿Es correcto este email?

Publicidad