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Al hablar sobre el ébola, los niños se sienten seguros y tranquilos cuando los adultos también se sienten así

Por Tara Haelle, Reportero de Healthday -
Al hablar sobre el ébola, los niños se sienten seguros y tranquilos cuando los adultos también se sienten así

Prepare las respuestas adecuadas para las preguntas inevitables, aconsejan los expertos

MIÉRCOLES, 22 de octubre de 2014 (HealthDay News) -- Con tantas noticias sobre la epidemia de ébola en África, los padres y los demás cuidadores deberían pensar en cómo ayudar a que los niños se sientan seguros, afirman los expertos.

"Los niños están escuchando casi siempre", dijo la Dra. Allison Baker, psicofarmacóloga pediátrica en el Instituto de la Mente Infantil de la ciudad de Nueva York. "Escuchan palabras y frases, pero eso no quiere decir que tengan la capacidad de contextualizarlo del modo en que lo hacen los adultos".

Dijo que es importante no subestimar cuánto escuchan los niños ni sobrestimar cuánto pueden comprender de lo que escuchan.

"Aunque repitan una frase o una palabra al hablar con usted ('tengo miedo del ébola'), eso no significa que tengan una comprensión integral de lo que estén diciendo", dijo Baker. "Quizá sea algo que hayan escuchado en la escuela. Advertiría a los padres que no interpretaran de forma demasiado profunda lo que digan los niños".

Pero, al mismo tiempo, los padres deben ser conscientes de que los niños que sientan un miedo genuino no pueden afrontar la información que temen del modo en que lo hacen los adultos, dijo Sarah Feuerbacher, directora del Centro de Asesoramiento Familiar de la Universidad Metodista del Sur, en Plano, Texas.

"Lo que debemos tener en cuenta es que los niños no tienen la capacidad mental o emocional para procesar la información alarmante para definir adecuadamente el factor estresante", señaló.

Los niños dependen de los cuidadores para que les protejan y para que sean un filtro de los posibles factores estresantes, dijo. Esto incluye reducir su exposición a las noticias sobre el brote viral asociado con casi 4,500 muertes en África occidental y una en Estados Unidos.

"Escuchar las continuas noticias sobre la crisis o sobre eventos traumáticos no es bueno para los adultos, y mucho menos para los niños", dijo.

Los niños empiezan a ser más conscientes y capaces de comprender lo que escuchan aproximadamente a los 7 años de edad, dijo Baker. Pero Feuerbacher dijo que el deseo de comprender el entorno empieza incluso antes.

"Normalmente alrededor de los 4 años, los niños empiezan a desarrollar un sentido del juicio, lo que significa que intentan aprender y comprender lo que ocurre a una mayor escala dentro del mundo que les rodea", explicó Feuerbacher. Eso significa que un niño de 4 años podría hacer preguntar sobre las noticias que escucha en el coche.

Si un niño pregunta sobre el ébola, no haga suposiciones sobre lo que el niño podría pensar o sentir.

"Deje que los niños lleven la iniciativa de la conversación al preguntarles qué saben y qué preguntas quieren hacer", aconsejó Feuerbacher. Incluso si los niños dicen que tienen miedo al ébola, quizá lo vean como un monstruo, por ejemplo, más que como una enfermedad, señaló, de modo que los padres deberían realizar preguntas como, por ejemplo: "¿Qué es lo que te da miedo del ébola?".

Cuando los padres respondan a las preguntas de los niños, deberían ayudarles a que sepan qué pueden hacer para permanecer seguros, dijo Feuerbacher. Ofreció el siguiente posible guión para los padres: "¿Te acuerdas de cuando tuviste la gripe el año pasado? El ébola se parece mucho a la gripe y los médicos están averiguando la manera de ayudar a que las personas reciban un tratamiento y que no lo contraigan. Lo que nos mantiene sanos de todas las enfermedades es lavarnos las manos a todas horas, no comer o beber después de nadie y no tocar nada con las manos. ¿Hay alguna manera en que te gustaría ayudar a nuestra familia a que se mantenga sana este año?".

Este tipo de conversación educa a los niños en las prácticas saludables sin que resulten amenazantes, dijo Feuerbacher, y les da un sentido de control sobre sus vidas al realizar realmente prácticas saludables.

Baker añadió que los niños son más propensos a acudir a los adultos con dudas si para empezar se sienten seguros al realizar preguntas.

"Yo aconsejaría a los padres que trabajaran en crear un entorno tranquilo y comprensivo en el que los niños sepan que pueden preguntar cualquier cosa que haya surgido en la escuela o que no comprendan", comentó Baker. En general, dijo, "lo mejor es no forzar a los niños a hablar sobre algo si ellos no sacan el tema".

Los padres no tienen por qué empezar a hablar sobre el ébola si no creen que los niños han escuchado algo al respecto, dijeron ambos expertos.

"Hay una línea de pensamiento que afirma que es mejor sacar el tema porque entonces usted es la única persona que les da la información por adelantado", dijo Baker. Sin embargo, "el riesgo de este enfoque es que quizá usted introduzca algo (por su propia ansiedad) que ellos ni siquiera habían escuchado".

Los niños captarán esa ansiedad, dijo Baker, de modo que los padres deberían ofrecer respuestas saludables a la información perturbadora.

Feuerbacher explicó que si un adulto actúa con miedo o pánico, los niños asumirán que ellos también deberían hacerlo. "Si un adulto está calmado y usa de manera activa medidas protectoras", añadió, "el niño sentirá una sensación de seguridad y de empoderamiento de que está seguro y en control de la situación".

Más información

El Departamento de Seguridad de EE. UU. ofrece consejos para afrontar los miedos de los niños.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2014, HealthDay

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