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Baja de peso para siempre

Por Eleazar Lara-Pantin, MD, MSc.* -
Baja de peso para siempre

Con frecuencia oímos a mucha gente referirse al término "rebote" para describir lo que les pasa cuando abandonan una dieta o dejan de tomar algún producto al que habían recurrido para controlar su apetito o para quemar la grasa. Lo común en esos casos es que recuperan rápidamente el peso perdido con alguno de esos “tratamientos” y, en la mayoría de ellos, alcanzan un peso aún mayor al que tenían antes de comenzarlo.

La explicación para esos rebotes la encontramos en que las dietas tradicionales y los medicamentos o productos para quitar el apetito o para quemar la grasa son soluciones falsas a un problema muy complejo, sus efectos serán siempre temporales y sólo se mantendrán mientras la persona soporte la amargura de la dieta o el gasto enorme para comprar las pastillas, el jarabe o las hierbitas para preparar el último té que le recomendaron. Al regresar a la misma situación que les había llevado a aumentar de peso exageradamente, el cuerpo no tiene otra opción que volver a depositar las calorías consumidas en exceso bajo la forma de grasa.

Dietas fáciles de abandonar

Nadie puede mantener por mucho tiempo las severas restricciones de las dietas tradicionales, llenas de prohibiciones, que pueden hacer que una persona pierda algunos de los kilos o libras que le molestan, lo cual lleva a que, más temprano que tarde, todo el mundo abandone esas dietas para volver a comer como lo hacía antes de comenzarlas. Lo mismo pasa con el gasto en los productos a los que se atribuyen poderes mágicos para solucionar la obesidad sin muchos sacrificios. Por eso las califico como soluciones falsas, porque realmente no solucionan nada sino que, por el contrario, agravan el problema al crear un círculo vicioso de bajadas y subidas de peso con nuevas frustraciones acumuladas que complican el cuadro emocional que acompaña a la obesidad.

Otro factor que contribuye a que el rebote pueda llegar a ser muy grande es la velocidad con que se baja de peso como antes hemos referido. Mientras más rápida sea esa pérdida de peso mayor será también la posibilidad de rebotar a un peso mayor al que se tenía antes de comenzar a hacer la dieta tradicional o a tomar el o los productos escogidos.

Pasos que evitan el rebote

Por eso es que una condición tan riesgosa como la obesidad debe siempre manejarse a través de soluciones verdaderas, cuya efectividad haya sido probada a través del tiempo y que no represente ninguno de los riesgos asociados a los falsos tratamientos antes analizados. Todas estas soluciones verdaderas tienen cuatro elementos comunes:

  • Una alimentación equilibrada y sin excesos

  • Un programa disciplinado de  ejercicios
  • La garantía de  bajar de peso de manera progresiva

  • La posibilidad de mantener el nuevo peso alcanzado, sin rebotes.

Para bajar permanentemente

Una alimentación equilibrada y sin excesos no representa nunca un sacrificio que agrave la condición emocional que acompaña a todo rechazo a nuestra propia figura corporal. Es además fácil de implementar porque no representa nunca el abandono a todas nuestras preferencias alimentarias, sino la variedad entre sus componentes, la moderación en el tamaño de las porciones y la prudencia al seleccionar las formas de preparación de las comidas.

Un programa disciplinado de ejercicios no tiene que representar la obligación desagradable de hacer lo que menos nos gusta, sino la adopción del hábito de hacer, varias veces a la semana y por el tiempo posible, la actividad física que más nos guste y que podamos practicar de acuerdo a nuestras posibilidades.

Hacer ambas cosas como lo hemos descrito es la mejor garantía de que iremos perdiendo peso progresivamente, no más de 1 kilo o 2 libras por semana, hasta alcanzar la meta fijada.

El hecho de haber mejorado nuestra alimentación cambiando solamente lo que habíamos venido haciendo mal y haber erradicado de nuestro estilo de vida el sedentarismo que ayudaba tanto a nuestra gordura, representan a su vez la mejor garantía de que no habrá ningún rebote, porque no hay dieta restrictiva que abandonar ni productos que dejar de comprar.

El rebote es la mejor indicación de que no hicimos lo debido para controlar nuestro problema de peso excesivo.

* Especialista en Nutrición y Vicepresidente de Desarrollo de Productos de DrTango, Inc.


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